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Caracter social

Las diferentes aportaciones que hemos revisado hasta aquí ha nido poniendo el énfasis, a la hora de conceptualizar la organización, en algún aspectos relevante de la misma como pueden ser los puestos de trabajo que las configuran y su racionalización, el factor humano, los aspectos informales, la estructura formal, o la tecnología que utiliza. Sin embargo, cada vez ha ido quedando más claro que la compresión cabal de la organización requiere una  visión integradora de todas esas perspectivas y de otros aspectos relevantes. La teoría general de sistemas ha proporcionado un marco conceptual adecuado para progresar en esa dirección. Esta aproximación conceptualizada de la organización como un sistema de variables y partes mutuamente interdependientes. Centra su atención en el estudio de las partes estratégicas o centrales del sistema, la naturaleza de su mutua interdependencia, los principales procesos que las interrelacionan y permiten la adaptación de unas con otras, los fines centrales del sistema y sus relaciones con su ambiente.
Desde la teoría de sistemas se ha considerado la organización como un sistema abierto de carácter social. Los sistemas sociales poseen una propiedad distintiva y diferenciadora de otro tipo de sistemas abiertos. Entre otras cosas no presentan unos límites físicos, una estructura física establecida como la de los sistemas biológicos. Los sistemas sociales poseen una estructura física establecida como la de los sistemas biológicos. Los sistemas sociales poseen una estructura pero es más de suceso y eventos que de partes físicas y ésta es inseparable de su funcionamiento. Además se trata de sistemas ideados artificialmente siendo los lazos psicológicos más que biológicos los que mantienen unidos a sus miembros. Todas estas cualidades permiten que las organizaciones se puedan diseñar para un amplio rango de objetivos y determinan que sus curvas de crecimiento no se ajusten a la típica del ciclo de vida de los sistemas biológicos. Además, requieren diversos mecanismos de control que mantengan sus partes unidas y en funcionamiento de modo interdependiente. Por otra parte, es necesario tomar en consideración las relaciones de la organización con su entorno.
Como señalan Katz y Kahn (1978) “las organizaciones sociales son sistemas claramente abiertos en los que el input de energías y conversión del output en input energético ulterior consiste en transacciones entre la organización y su ambiente. Todos los sistemas sociales, incluidas las organizaciones, consisten en actividades pautadas de un cierto número de individuos. Además, esas actividades pautadas de un cierto número de individuos. Además, esas actividades pautadas son complementarias o interdependientes con respecto a algún resultado común”.
Probablemente, el autor que ha sintetizado de forma más adecuada las diferentes características de las organizaciones como sistema abierto es Schein (1978) quien plantea fundamentalmente los siguientes puntos:

  1. La organización es un sistema abierto que se halla en interacción constante con su medio ambiente, recibiendo… transformando… y exportando materia, energía e información.
  2. Se trata además, de un sistema con múltiples propósitos o funciones que implican diversas interacciones entre la organización y su medio ambiente.
  3. Están compuestas por muchos subsistemas que se hallan en interacción dinámica entre sí… Por ello es necesario analizar las conductas de interacción de esos subsistemas. Además, cobra cada vez más importancia la gestión y el control de los límites y zonas de interacción entre diferentes subsistemas.
  4. Además, como los subsistemas dependen mutuamente entre sí, los cambios en su subsistema es probable que afecten a la conducta de otros.
  5. Los múltiples lazos entre la organización y su medio hacen difícil especificar claramente las fronteras de una organización dad por lo que resulta más adecuado caracterizarla como conjunto de procesos estables de importación, conversión y exportación de materia, energía e información.

El análisis de las empresas basado en los principales conceptos de la teoría de sistemas permite una comprensión más adecuada de las mismas y pone de manifiesto la complejidad de las relaciones con su ambiente, la importancia de analizar sus subsistemas y de considerar las interdependencias entre ellos, la utilidad de analizar los flujos de trabajo, de información, y los procesos de toma de decisiones. Además es importante analizar los múltiples objetivos y los mecanismos a través de los cuales el funcionamiento del sistema contribuye a la consecución de esos objetivos.

 

 

 

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