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La organización es una realidad compleja y multifacético que puede ser estudiada desde diversas perspectivas. En este sentido, ya vimos en el tema anterior que mientras desde unos enfoques se enfatiza la dimensión racional de la planificación organizacional, desde otros se acentúan sus aspectos afectivos y motivacionales. Frente a las teorías que insisten en la consideración de los niveles estructurales de la organización, existen otras perspectivas que abogan por la consideración del individuo como unidad básica y los que ponen el énfasis en los grupos.
Además, la organización es una realidad múltiple y plural. Una empresa, un hospital, un partido político, un sindicato, una iglesia, una escuela, son todas ellas organizaciones y, aunque poseen algo en común que permite clasificarlas como tales, sin embargo, presentan también un gran número de aspectos diferenciales.
Si además de todo esto añadimos como característica propia de las organizaciones sus permanentes procesos de cambio y desarrollo, el panorama se hace todavía más complicado y la posibilidad de definir el concepto de forma precisa y generalizable se vuelve, si cabe, más difícil.
Tal complejidad ha llevado a que su estudio haya abordado desde distintas perspectivas. Los antropólogos, los sociólogos, los economistas, los ingenieros, los psicólogos, cada uno desde sus diferentes perspectivas han tratado de determinar el concepto de organización. Todas estas aproximadamente resultan relevantes para un detallado conocimiento de esa realidad tan compleja y múltiple. Sin embargo, es necesario adoptar una perspectiva multidisciplinar para elaborar un concepto que integre elementos dispares y permita hallar los elementos esenciales y válidos para una definición aceptada por todos.
El primer objetivo de este tema es ofrecer una primera aproximación al concepto de organización. Para ello, determinaremos a partir de las múltiples definiciones ofrecidas, las características esenciales de ese fenómeno social complejo con el fin de obtener una noción lo suficientemente amplia que permita su aplicación a la multiplicidad real de organizaciones existentes y que haga posible, al mismo tiempo su diferenciación de otras formaciones sociales.
Asimismo, si bien el concepto de las organizaciones es esencial en el ámbito de la Psicología de las Organizaciones, otro aspecto central a tener en cuenta en toda introducción a esta disciplina es el análisis de su propio objeto de estudio que es la conducta organizacional. Al análisis de la conducta organizacional será abordado en la segunda parte de este tema atendiendo a tres niveles: individual, grupal y organizacinal.
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