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Barreras en la comunicacion

Cuantos más niveles organizacionales tiene que atravesar un mensaje para llegar a los receptores, más posibilidades existen que se produzcan distorsiones en éste. Por esto, la fidelidad de los mensajes depende, en parte, de la estructura de la organización.
En este contexto, entendemos por barrera cualquier factor que interfiere en la eficacia de un intento de comunicación. Algunos tipos de barreras son las físicas, y proceden del ambiente de comunicación. Entre éstas  están las interrupciones, la emisión de varias informaciones al mismo tiempo, las perturbaciones debido a la complejidad de las redes por ser muy numerosas o estar mal estructuradas, las grandes distancias, etc. Las  barreras semánticas se refieren a errores en la codificación y descodificación de la información, a la mezcla de mensajes, a la emisión de mensajes incongruentes en cuanto a la información aportada por diferentes canales (verbal/no verbal), o a la asignación de diferentes significados a un mismo significante. Las barreras personales también son importantes y son, por ejemplo, la expresión inadecuada de las emociones, valores, escasez o malos hábitos de escucha. Por último, también se ha considerado una barrera la ausencia o escasez de retroalimentación.
En resumen, los sistemas de comunicación o información en las organizaciones sufren frecuentes “patologías”, que se articulan en torno a tres aspectos:

    1. Problemas de volumen, tanto por exceso como por defecto de información.
    2. Calidad insuficiente de la información; los datos pueden ser imprecisos, no corresponderse con las necesidades o expectativas, no ser accesibles, o no existir relación entre la utilidad de la información y el momento de su difusión.
    3. Transmisión inadecuada, debido a la velocidad de difusión (demasiado lenta o rápida), a la limitación de un solo canal (solo lateral, ascendente o descendente), o a fallos en la descodificación o traducción.

En definitiva, la fidelidad de los mensajes puede verse afectada tanto por la cantidad de información transmitida (la proporción de información original que se envía atendiendo al tiempo disponible y a la condensación, según la “necesidad de saber”) como por la calidad en la elaboración y en la emisión.

 

 

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