Actualmente se tiene que desechar la lealtad como
aceptación y sometimiento, se trata por tanto de compartir,
de forma voluntaria y esforzada, los fines y objetivos de la empresa.
Aparece por tanto la cultura de la empresa; es muy difícil
que una empresa cumpla sus objetivos sin la existencia de definición
de ciertos principios básicos de comportamiento y entendimiento,
compartidos de modo que sirvan de guía de las acciones.
|