Selección: escoger entre los candidatos
aquel o aquellos que tengan mayores posibilidades de ajustarse al
cargo vacante. La selección tiene que solucionar dos puntos:
que el hombre se adecua al puesto que tiene que desempeñar,
y que en el mismo desarrolla un comportamiento eficiente. La estimación
a priori, es decir, el tiempo de aprendizaje y el nivel de ejecución,
se convierte en la tarea básica de la selección. La
labor de selección se convierte en un proceso de comparación
y decisión. La selección es como un proceso de comparación.
En esta comparación pueden darse varias situaciones: que
los requisitos del puestos sean superiores, iguales, o inferiores
a las características del individuo.
Superiores: hay que rechazar al candidato, que no cumple las condiciones
indispensables.
Iguales: candidato ideal.
Inferiores: un puesto “pequeño” genera en el
individuo sentimiento de frustración y desmotivación,
con lo que las posibilidades de que lo abandone son a medio plazo
elevadas.
En general, el coste de la selección suele ser pequeño,
en comparación con el de las consecuencias de tomar una decisión
errónea. Por ella, la mayoría de veces, es conveniente
realizar un minucioso trabajo durante el proceso inicial de selección.
El proceso de selección se puede descomponer en una serie
de principios:
Estudio del curriculum vitae: se determina si el candidato cumple
los requisitos para se entrevistado.
La entrevista preliminar: sirve para tomar una decisión
rápida sobre si el aspirante es idóneo para ocupar
el puesto de trabajo que se ofrece. Objetivo: eliminar a los candidatos
que no sirvan para el puesto.
La pruebas de idoneidad: son procedimientos eficientes y estandarizados,
para seleccionar entre grandes cantidades de aspirantes. Su objetivo
reside en evaluar el grado de compatibilidad entre los solicitantes
y los requerimientos del puesto.
Verificación de los antecedentes y referencias. Objetivos:
verificar la información presentada en la solicitud, en lo
que se refiere a estudios, naturaleza de la actividad anterior,
etc.; y conseguir la opinión de alguien que conozca bien
al candidato. Mediante las reformas se pretende conseguir información
sobre su comportamiento diario. Su efectividad presenta inconvenientes:
el principal reside en que están impregnados de indulgencia.
Las referencias deben utilizarse, más para eliminar candidaturas
inadecuadas que para predecir el nivel de desempeño del futuro
empleado.
Entrevista final: se utiliza por su carácter flexible y
porque permite la comunicación en dos sentidos; el entrevistador
consigue información del entrevistado, y éste la obtiene
de la empresa y del puesto que pretendía ocupar.
Examen médico: sirve para determinar el nivel sanitario
del aspirante y comprobar que no existen taras o discriminaciones
físicas o funcionales. Y para buscarles el lugar apropiado.
La elección final: es la decisión concreta de seleccionar
a una persona y contratarla. La persona que toma la decisión
tiene que reconocer que puede darse el caso de que ninguno de los
candidatos sea satisfactorio. Si esto ocurre, sería necesario
volver a rediseñar el proceso.
Incorporación: el proceso de aprendizaje e integración
del empleado se denomina socialización.
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