SEGMENTO LUMBAR
La extensión es un movimiento bastante limitado, habida
cuenta de que nos hayamos en un nivel bastante bajo de la columna
y es preciso una resistencia y limitación a los movimientos
mayor que en segmentos superiores.
La columna lumbar es básicamente una estructura de carga
y reparto de presiones con una serie de características
importantes, que resumimos a continuación.
Charnela Lumbosacra
Corresponde a la articulación establecida entre la
5ª vértebra lumbar y la base del sacro.
Éste es un punto débil, debido a que soporta
el peso de la mitad superior del cuerpo sobre una superficie
inclinada, la base del Sacro.
La sujección se realiza por medio del Itsmo Vertebral.
La vértebra L5 se "resbala" sobre la base
del Sacro, pudiendo descomponerse este fenómeno en
una representación vectorial.
Por un lado tenemos la fuerza de la gravedad, que al actuar
a través de un plano inclinado, provoca el deslizamiento
de L5. Este movimiento tiene como freno el encaje fortísimo
establecido entre las apófisis articulares de L5 y
Sacro.
Por otro lado está la fuerza de rozamiento, que limita
el deslizamiento de L5. Esta fuerza de rozamiento se ve aumentada
por la configuración rugosa de la base del Sacro.
En el momento que fallan los mecanismos de cohesión
articular, y se rompe el itsmo vertebral, se produce una situación
denominada Espondilolistesis, que consiste en el deslizamiento
de la vértebra L5 sobre la base del Sacro.
Existen dos posibilidades para limitar la tensión
en la Charnela Lumbosacra:
- Contracción de la musculatura espinal: es lo que
provoca el dolor típico de la Espondilolistesis. Es
un dolor "en cinturón"
- Compensación con la cámara aérea torácica:
este fenómeno es conocido como "Maniobra de Valsalva"
y se comentará detalladamente más adelante.
Tercera Vértebra Lumbar
Esta vértebra L3 es importantísima para la mecánica
del raquis, por las siguientes razones:
- Establece el relevo entre Dorsal Ancho y Espinoso Dorsal.
- Establece el relevo entre el Psoas Ilíaco y los pilares
del Diafragma.
- Constituye el punto de establecimiento aproximado del centro
de gravedad.
- Es la rótula mecánica del raquis lumbar, estableciendo
el ápex lordótico.
Esta vértebra es de importancia clave en la mecánica
de todo el raquis.
Su posición adelantada sobre el resto de vértebras
la convierte en el objetivo de los dolores de espalda, fundamentalmente
cuando éstos están producidos por una contractura
muscular, al ser la estructura de relevo de la musculatura
sacroilíaca y la dorsal, tirando cada una de esta vértebra
como en una puja despiadada.
Ritmo Lumbopélvico
Este es uno de los movimientos más complejos de estudiar,
pero más fáciles de comprender con un ejemplo
práctico.
Vamos a comenzar por el final, poniendo el ejemplo antes que
la explicación.
Péguese a la una pared, juntando los talones, piernas
y glúteos a la pared. Haga que alguien coloque una
moneda en el suelo, entre las puntas de sus pies. Agáchese
a cogerla. Resultará imposible sin dar un paso o flexionar
las piernas. ¿Porqué? por el ritmo lumbopélvico.
El Ritmo Lumbopélvico se estudia en cuatro fases:
1- Al inclinar el tronco hacia delante, se produce la reversión
de la curva lumbar, pasando de ser cóncava a ser casi
lineal, reduciéndose la lordosis. Esto sucede porque
la musculatura paravertebral tira de L3 hacia arriba, mientras
que la musculatura con inserción sacroilíaca
se contrae y mantiene las vértebras L5, L4 y L3 estáticas,
constituyéndose en L3 un punto de inflexión.
2- Aumento del Ángulo Lumbosacro, debido al enderezamiento
de las vértebras y la rotación de pelvis.
3- Rotación de la pelvis a través de la articulación
coxofemoral (cadera) En este movimiento se produce una cadena
cinética cerrada, en la que la cabeza del fémur
se establece como punto de apoyo fijo y el cótilo del
hueso ilíaco se desplaza sobre el mismo. Este movimiento
coapta la articulación coxofemoral, de manera que aumenta
mucho la presión intraarticular.
La pelvis se inclina hacia delante, al tiempo que se desplaza
rotando y se va verticalizando progresivamente la base del
sacro.
4- Traslación anteroposterior de la pelvis
Este es el principal movimiento que impide llegar al suelo
con las piernas pegadas a la pared.
Al inclinarse progresivamente el tronco hacia delante, se
produce un adelantamiento del centro de gravedad a nivel de
L3, lo que se compensa mediante la retropulsión de
la pelvis.
Este movimiento de retropulsión equilibra el adelantamiento
del centro de gravedad mediante la formación de una
palanca de primer género, donde el fulcro lo constituye
el apoyo de los pies, la resistencia el peso del segmento
superior del cuerpo y la potencia el peso de la parte posterior
del cuerpo que quede por detrás de los pies. Esto último
se puede variar con la mayor o menor retropulsión de
la pelvis.
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