TIPOLOGÍA DE LAS LESIONES MÁS FRECUENTES
DE ESPALDA
A continuación se efectuará un repaso a las lesiones
y problemas de espalda más frecuentes.
Las lesiones de espalda se deben a varias causas, siendo el motivo
común a todas ellas el fallo de los mecanismos compensadores
que al final desemboca en lesión de las estructuras y por
ello, de las funciones de la espalda.
Fisura disco intervertebral
Se produce una fisura del disco cuando se le somete a un esfuerzo
intenso, bien en un momento puntual o bien de manera continuada.
Como se ha explicado anteriormente, los movimientos vertebrales
causan la proyección del núcleo pulposo hacia el lado
contrario al que se realiza el movimiento. Esto causa que el núcleo
tome contacto con las fibras más internas del anillo fibroso
y las lesione de manera parcial.
Generalmente se suele producir de manera radial, es decir, perpendicular
a las fibras del anillo.
Como las fibras anteriores del anillo fibroso son más gruesas,
hasta un tercio, que las posteriores, es más frecuente que
se produzcan las fisuras en las porciones posteriores del anillo
fibroso.
Generalmente, el movimiento que más influye en la lesión
del anillo fibroso es la flexión del tronco en carga, lo
que provoca la proyección del núcleo pulposo hacia
atrás y la lesión de las fibras posteriores del anillo.
En este tipo de lesión, el desgarro no llega a ser completo,
y se mantiene la integridad estructural del anillo fibroso.
La lesión es asintomática si no trasciende la superficie
del anillo fibroso.

Protrusión disco intervertebral
Se produce cuando como consecuencia de los movimientos antes tratados
como causantes de la fisura del anillo fibroso, éste no se
fisura, sino que se abomba, trascendiendo de la superficie del platillo
vertebral.
Esta protrusión produce sintomatología, relacionada
principalmente con la invasión del espacio por el que salen
las raíces nerviosas raquídeas, el agujero de conjunción
y el consiguiente pinzamiento del nervio.
La sintomatología incluye:
- Dolor, generalmente irradiado al territorio del nervio pinzado.
- Parestesia o adormecimiento en el territorio del nervio, de tratarse
de un nervio sensitivo.
- Paresia, o pérdida de fuerza y atrofia, de tratarse de
un nervio motor.

Hernias discales
La hernia supone la rotura total del anillo fibroso y la salida
del núcleo pulposo al exterior del disco intervertebral.
Produce la misma sintomatología compresiva que la protrusión
discal, básicamente por la compresión de las raíces
nerviosas.
También hay que considerar el efecto que la rotura del disco
intervertebral tiene sobre la mecánica del segmento vertebral
afectado, debido a que se pierde el sistema amortiguador y facilitador
del movimiento.

Artrosis vertebral
La artrosis se produce por el normal desgaste del disco intervertebral,
hecho que es inevitable a medida que se avanza en edad.
La actividad de la persona puede acelerar un proceso normal y producir
artrosis de las articulaciones intervertebrales, fundamentalmente
en los cuerpos vertebrales y las articulaciones interapofisarias.
La degeneración del disco intervertebral es la causante
de la artrosis e implica que las presiones se transmiten poco o
nada amortiguadas a la vértebra inferior, llegando en ocasiones
a contactar ambos cuerpos vertebrales, situación que produce
la aparición de deformidades en los cuerpos vertebrales,
conocidas como Osteofitos, que radiológicamente se conocen
como "picos de loro"
No suele producir dolor.
Contracturas musculares
Al hablar de las consecuencias de las lesiones de espalda, hay que
hacerlo de las contracturas musculares, que suelen aparecer ante
sobreesfuerzos, estrés y a veces derivadas de la lesión
del disco, con la finalidad de reforzar y proteger el segmento lesionado.
La contractura muscular es un complejo estable de contracción
muscular, en el cual, debido a la falta de relajación tras
la contracción muscular, se produce un ciclo reflejo patológico
conocido como el ciclo ESPASMO-DOLOR-ESPASMO
El espasmo muscular causa la alteración en la movilidad
de los iones y el agua en el sarcolema muscular, quedando el músculo
ligeramente "deshidratado"
Se estimulan las fibras nerviosas por el aumento del tono muscular
y por la isquemia funcional que produce la contracción mantenida
del músculo.
Este dolor acentúa aún más es espasmo defensivo
del músculo, con lo que se cierra y retroalimenta el ciclo
patológico.
Se logra combatir esta situación mediante el uso de relajantes
musculares (tetrazepam), Antiinflamatorios no esteroideos (AINE´S),
masaje, aplicación de calor.
La mejor prevención es evitar que se produzcan por medio
del desarrollo y mantenimiento de una buena forma física,
mantenimiento de posturas adecuadas, evitar manipulaciones muy intensas
o muy frecuentes.
Dolor de espalda: mecanismos de producción
El dolor de espalda es un fenómeno bastante frecuente que
causa unos enormes costes sociosanitarios dado el elevado número
de bajas y pérdida de días laborables que supone.
Con la lesión o alteración sin lesión de alguna
estructura, se produce la estimulación de las fibras nerviosas
sensibles al dolor, A-delta y fibras tipo C, con lo que aparece
el dolor.
Este estímulo implica la liberación por parte de
los nervios de sustancias que producen una respuesta inflamatoria
y una contractura muscular de protección, fenómenos
ambos que contribuyen al establecimiento del círculo vicioso
espasmo-dolor-espasmo.
El dolor puede producirse por una lesión estructural, como
una hernia que comprime un nervio, pero también puede producirse
en situaciones en las que no existe lesión de ninguna estructura,
como puede ser el mantenimiento de una postura viciosa que produce
una contractura muscular que desemboca en dolor por los mecanismos
ya estudiados.


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