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Movilización
manual de pacientes geriátricos - Guía |
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GUÍA DE MOVILIZACIÒN MANUAL DE PACIENTES
GERIÁTRICOS
PRINCIPIOS BÁSICOS
Los principios básicos para la realización de una
correcta MMP son:

- Mantener la espalda recta.
El mantenimiento de la espalda recta permite que las cargas que
actúan sobre la espalda lo hagan de manera vertical, de manera
que se permite que entren en juego los mecanismos amortiguadores
del disco intervertebral.
Este principio es uno de los más importantes, ya que el
mantenimiento escrupuloso del mismo como norma, evitará el
deterioro del anillo fibroso y por ello reduce el riesgo de padecer
hernia discal.
Además de reducir el riesgo de padecer una hernia discal
y el deterioro del disco, mantener la espalda recta impide que se
produzcan contracturas musculares, debido a que la musculatura paravertebral,
tanto profunda como superficial, sólo actúa como estabilizadora,
sin tener que hacer ningún esfuerzo excesivo para mantener
las vértebras alineadas.
Si se inclina o rota la espalda, se pierde la verticalidad y los
músculos se tienen que poner a trabajar en una s condiciones
de sobrecarga para mantener la cohesión vertebral y que se
mantenga la movilidad. Esto es un factor de riesgo para la musculatura
muy grande.
- Flexionar las rodillas.
El mantener las rodillas flexionadas permite trabajar como principal
motor del movimiento al Cuádriceps Femoral, el potente extensor
de la rodilla, y a los músculos Glúteos, principalmente
el mediano y mayor, como retroversores del muslo.
La flexión o extensión relativa de la cadera se realiza
por el Psoas Ilíaco y por el Recto Anterior, que flexiona
el fémur sobre la cadera o produce la anteversión
de la cadera cuando el fémur es el punto fijo.
Aunque en realidad participan muchísimos músculos
más: Gemelos, Sóleo, Piramidal de la Pelvis, Géminos,
Obturadores, Cuadrado Crural, etc.
Mantener las rodillas flexionadas hace que tengamos mayor base
de sustentación y por ello mejor equilibrio, además
de permitir que sea la musculatura fuerte de las piernas la que
cargue del peso.
- Sujetar a la persona próxima al cuerpo.
Con esta maniobra reducimos el momento de acción de la fuerza
realizada para manejar la carga.
El momento de una fuerza es igual al producto de la fuerza aplicada
por la distancia al punto donde se origina la fuerza. A mayor distancia,
mayor momento y, por ende, mayor fuerza hay que aplicar para superar
la resistencia.
Es por ello que manteniendo al paciente cerca reducimos la fuerza
que hay que aplicar para movilizarle adecuadamente, reduciendo con
ello la tensión producida en las estructuras que ejecutan
la fuerza y en las que actúan de soporte.
CENTRO DE GRAVEDAD
El centro de gravedad en el ser humano en bipedestación
se establece aproximadamente a nivel de la 3ª vértebra
lumbar (L3)
Este centro de gravedad es el que controla el equilibrio del cuerpo.

Cuando este centro de gravedad está comprendido en el polígono
formado por el contorno de los pies, denominado polígono
de sustentación, se considera que el cuerpo está en
equilibrio. Si el centro de gravedad se "sale" de ese
polígono. Si esta situación se corrige mediante un
movimiento, no pasa nada, si no se puede corregir, la persona se
caerá al suelo, lo que constituye un importante factor de
riesgo sanitario para los pacientes y para el personal que al intentar
ayudar, se pueden lesionar.
AGARRE
De nada sirve intentar una manipulación si falla lo más
importante, la zona de contacto con el paciente.
Es importante conocer para cada técnica de movilización
el mejor agarre posible y alguna variante por si fuera necesario.
ESTABILIDAD Y BASE DE APOYO
Estabilidad quiere decir seguridad y base de apoyo quiere decir
poder.
Con una postura estable moveremos sin problemas al residente, y
con una buena base de apoyo seremos capaces de evitar lesiones porque
aprovecharemos el impulso mecánico producido en la movilización
del residente.
La postura estable no implica que sea estática, yo puedo
estar moviéndome ayudando a un residente y estar en una postura
estable que me permita controlar un posible desequilibro gracias
al mantenimiento de una correcta base de apoyo.
Más adelante se tratarán ambos conceptos con ejemplos
prácticos.
LÓGICA Y PLANIFICACIÓN
Toda MMP debe ser planificada correctamente, de manera que uno
sepa la técnica más adecuada a aplicar en cada momento.
La lógica debe indicarnos el momento en que es mejor utilizar
una ayuda mecánica o bien solicitar ayuda de los compañeros.
Las técnicas de MMP se basan en el estudio lógico
de las reacciones del cuerpo humano al realizar una movilización,
de manera que permiten entender qué se esta produciendo y
qué se pretende producir, por lo que son de gran ayuda, tanto
para la persona que las recibe como para la que las aplica.
PUNTOS CLAVE DEL CUERPO HUMANO PARA REALIZAR UNA MANIPULACIÓN
El concepto de puntos clave deriva de las técnicas terapeúticas
utilizadas en clínica para la rehabilitación de trastornos
del sistema nervioso central, especialmente del método Bobath,
aunque hay algunos principios comentados en estas técnicas
que derivan de los métodos siguientes:
- Método Kabat: Facilitación Neuromuscular Propioceptiva.
- Método Brunnstom: Terapia por el movimiento.
- Método Vöjta: Terapia de la Locomoción Refleja.
Los puntos clave permiten realizar la manipulación de una
persona con problemas de movilidad con relativo poco esfuerzo, permiten
controlar grandes segmentos corporales y facilitan patrones de movimiento
normales en la persona.
En todo momento se ha tratado de aunar los criterios básicos
que comparten estos métodos para integrarlos en una serie
de movilizaciones sencillas, prácticas y eficaces con las
que poder realizar una asistencia de calidad, tanto para el paciente,
como para el personal sanitario que las aplica.
Los puntos claves del cuerpo humano implicados en las siguientes
técnicas de movilización se referencian desde dos
planos de referencia: plano frontal y plano sagital. Aunque se hable
de dos planos de referencia para situar los puntos clave, lo cierto
es que los puntos clave están contenidos en las tres dimensiones
del espacio, por lo que se consideran en cualquier posición
del espacio al hablar de un estudio dinámico.
Hay que considerar que el polígono de sustentación
compone una figura tridimensional, de manera que los puntos clave
deben estar contenidos en el mismo.
Puntos clave en el plano frontal
Los puntos clave del plano frontal son:
- Cabeza
- Cintura Escapular - Hombros.
- Codos.
- Muñecas.
- Cintura Pélvica - Caderas.
- Rodillas.
- Tobillos.
Los puntos clave en el plano frontal nos ofrecen la posibilidad
de estudiar las acciones y movimientos, tanto activos como pasivos,
desarrollados con referencia a la línea media.
Permiten estudiar la manera en que la persona manipula objetos,
si es capaz de cruzar la línea media.
En el plano frontal se distinguen dos cadenas musculares, en las
que las cadenas de la mitad superior del cuerpo se continúan
en la mitad inferior en el lado contrario, estableciéndose
así una especie de "X" que permite que fuerzas
de un hemicuerpo se compensen en el lado contrario y en la altura
contraria. P.Ej.: paso de la marcha normal: se adelanta el pie derecho
y se equilibra con el brazo derecho que se retrasa.
EL cruce de las cadenas musculares se produce a nivel de L3-L4
y Pubis.
Los puntos clave del plano frontal pueden manipularse de dos maneras:
- Dentro del mismo hemicuerpo
Se manipulan generalmente puntos clave de una mitad corporal hacia
la otra, es decir, puntos clave de miembros inferiores hacia los
superiores y viceversa.
Son movilizaciones que proporcionan menos asistencia, por lo que
deben ser aplicadas en personas con un control motor suficiente.
- Hacia el hemicuerpo contrario
Se manipulan los puntos clave de un lado hacia puntos clave del
otro lado del cuerpo, generalmente a una altura diferente. P.ej.:
se tira de la muñeca izquierda hacia el tobillo izquierdo
para facilitar el volteo de supino a prono en un paciente con lesión
medular.
Puntos clave en el Plano Sagital
Los puntos clave sagitales permiten estudiar si la postura es flexora
o extensora, al considerarse respecto de la línea de gravedad
del cuerpo humano, que cruza las siguientes estructuras:
- Por delante de los Cóndilos Occipitales.
- Por delante de la columna cervical.
- Por delante de la columna dorsal.
- Atraviesa L2.
- Pasa por detrás de L4-L5
- Pasa por delante del Sacro.
- Pasa por detrás de las cavidades cotilo ideas del Iliaco.
- Alineado con el gran eje femoral.
- Alineado con los maléolos.
En el plano sagital se puede hablar de dos cadenas musculares:
anterior y posterior.
Los puntos clave considerados en el plano sagital son:
- Punto clave escapular. En la línea media de los planos
formados por la proyección de las manos sobre la escápula
y la clavícula.
Este punto acompaña al movimiento del punto clave central.
- Punto clave central. En la línea media de la proyección
del Apéndice Xifoides y L4-L5.
Es el iniciador de los movimientos del tronco, el verdadero motor
de las sinergias del tronco
- Punto clave pélvico. En la línea media de la proyección
de Ala Ilíaca y Sacro.
Estos puntos se referencian siempre al eje de gravedad, estableciéndose
así el tipo de postura de la persona: normal, flexora, extensora.
Con el tipo de postura de la persona, se puede prever el tipo de
desequilibrio que puede producirse, si es flexora, puede caer hacia
delante y si es extensora, hacia atrás.
TÉCNICAS DE MOVILIZACIÓN MANUAL
DE PERSONAS
ASISTENCIA DE SUPINO A SENTADO CON MOVILIZACIÓN
A TRAVÉS DEL HOMBRO
Es una técnica que se ejecuta con rapidez
y permite una eficaz comunicación cara a cara.
Si se realiza en un solo lado, puede desestabilizar
si la persona no tiene el suficiente control muscular en el lado
opuesto del cuerpo para contrarrestar la rotación que se
produce en el tronco. Se solventa esto colocando la otra mano
por detrás del hombro contrario, con lo que se estabiliza
sin apenas esfuerzo el cuerpo del residente. Esta mano permite
así mismo sostener la cabeza sin que se caiga o ladee.
ASISTENCIA DESDE SUPINO A SENTADO DISOCIANDO
HOMBROS Y CADERA
Esta asistencia pone en juego uno de los principios vistos al hablar
de los puntos clave: se tira del punto clave de la muñeca
cruzando a través de la línea media y dirigiendo la
fuerza y la muñeca hacia la cadera del asistente, con lo
que la manipulación se produce en un hombro, que arrastra
a ese lado del cuerpo hacia el lado contrario.
Al equilibrar en la cadera mediante la presión del asistente,
se consigue generar un punto de apoyo sobre el cual movilizar la
mitad superior del cuerpo a través de la movilización
de un solo lado, lo que implica un esfuerzo mínimo.
El brazo del paciente sobre el que se actúa se enrolla en
la cadera del asistente, lo que permite liberar la mano que estabiliza
la cadera y sujetar al paciente con la otra mano.
DESPLAZAMIENTO LATERAL EN LA CAMA POR SEGMENTOS
Esta es una manipulación muy sencilla, se procede a dividir
el cuerpo del paciente en tres segmentos, hombros, cinturas, piernas,
y se moviliza cada uno por separado.
Esta movilización supone poco tiempo de asistencia, no es
precisa ninguna ayuda y es muy cómodo y seguro para el residente.
Al manipular el cuerpo en tres fases, se levanta muy poco peso
comparado con el que se movilizaría al intentar mover a la
persona de una sola vez.
VOLTEO DESDE DECÚBITO SUPINO A DECUBITO
PRONO A TRAVÉS DE RODILLA O TOBILLO
En esta manipulación se agarra firmemente el tobillo, la
pantorrilla o la rodilla del paciente y se le gira tirando en diagonal
hacia el otro pie del paciente.
Hay dos posibilidades,
- Pierna flexionada 45º, se trata de llevar la rodilla al tobillo
opuesto. El movimiento en diagonal tira de la rodilla hacia abajo,
arrastra a la pelvis, tronco y a la cintura escapular.
- Pierna recta, con lo que se tira del pie cruzando la línea
media hacia el tobillo opuesto, intentando llevar la cadera hacia
el tobillo. El movimiento se inicia en la cadera, que arrastra al
tronco y la cintura escapular en el movimiento de giro.
Sea cual sea el método, el asistente acompaña el
giro con el movimiento del cuerpo.
Es una técnica muy cómoda para el personal, que supone,
una vez dominada, un ínfimo gasto de energía.
Es importante señalar que requiere de la colaboración
del paciente para dejarse llevar, ya que ésta es una técnica
de facilitación, no de movilización en el sentido
estricto del término. Por ello, el paciente al menos debe
dejarse hacer.
Al finalizar la facilitación se cuenta con un buen control
del cuerpo.
Es importante instruir al personal auxiliar acerca de las posibles
aplicaciones de esta técnica, debido a que sólo debería
realizarse en personas que tengan una buena integridad articular
en las articulaciones del miembro inferior para evitar problemas
de esguinces, luxaciones, etc. Es recomendable que el equipo interdisciplinar,
y especialmente el médico, determinen en qué pacientes
puede aplicarse esta técnica.

VOLTEO DESDE DECÚBITO SUPINO A DECÚBITO
PRONO CON MANO DEBAJO DE LA RODILLA
El asistente pasa una mano entre la pierna más cercana del
paciente y coge la rodilla más alejada por encima.
La otra mano cruza el brazo próximo del paciente y lo sujeta
por el tercio proximal del Húmero.
Se empuja con la mano el brazo del paciente y se levanta el codo
del brazo que sujeta la rodilla. Se controla al paciente en decúbito
lateral o en decúbito prono.
Es una manipulación que permite controlar el cuerpo del
paciente tras la misma de manera segura por medio del agarre del
Húmero o sujetando la cadera tras finalizar la técnica.
No es precisa la colaboración del paciente, entendida como
que se puede realizar en una persona impedida para todo movimiento.
Es la manipulación ideal para cambiar la ropa de cama en
una persona encamada.
Se puede efectuar la movilización de manera inversa, realizando
el mismo movimiento pero a la inversa: ahora es la mano la que tracciona
del Húmero, que debe permanecer perpendicular al tronco en
flexión de 90º para permitir que la fuerza se aplique
directamente en la cavidad glenoidea de la escápula y de
ahí al tronco, produciéndose la rotación.
TRANSFERENCIA SILLA A SILLA LATERAL CON AGARRE POSTERIOR
Se realiza desde el agarre posterior. Ver foto. El agarre posterior
se realiza con los dedos en forma de grapa, estando una mano en
supino y otra en prono.
Es un agarre que permite un buen control y la aplicación
de una fuerza considerable sin hacer daño.
Permite un buen equilibrio y descanso porque el brazo de palanca
es muy corto al estar el paciente en estrecho contacto con el asistente,
lo que hace que el momento de fuerza, y por lo tanto la fuerza,
sean menores.
El centro de gravedad del asistente debe quedar por debajo del
centro de gravedad del paciente.
Es una mala manipulación si no se realiza correctamente.
Para lograr reducir la carga sobre la espalda, se debe cargar el
peso sobre la cadera del asistente.
Para lograr esta carga, se debe sacar la cadera y flexionar las
piernas, de manera que sea la parte alta del muslo la que soporte
la carga. En caso de cansancio del asistente, con flexionar la cadera
y la rodilla se hace una especie de "silla" con la pierna
que permite descansar el peso sin riesgo, o incluso depositar al
paciente en el suelo sin riesgo si fuera necesario (desmayo, tropiezo,
etc)
 
TRANSFERENCIA SILLA A SILLA CON DOBLE AGARRE FRONTAL
Se agarra al paciente de la cintura y se le levanta con la inercia
del asistente, al echarse hacia atrás y estirar las piernas.
Es una movilización muy segura y estable.
Si el paciente se cayera, se le sujeta traccionando de su cintura
hacia nosotros y flexionando las piernas para establecer una buena
base de apoyo. Se le controla con la presión en la cintura
y la flexión de la rodilla.
Se realiza el movimiento en diagonal hacia atrás
y con la espalda recta.

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