CONCLUSIONES
Las lesiones de espalda son uno de los trastornos más frecuentes
de los producidos entre el personal sanitario junto con el estrés.
Debido a la elevada relación entre ambas patologías,
muchas veces la aparición de uno nos puede inducir a sospechar
la cercanía de la otra.
De nada sirven todas las medidas preventivas si las personas interesadas
no ponen la intención y actitud necesarias para aplicar de
manera estricta todas las indicaciones que se les especifica para
evitar los problemas.
De nada sirve que los trabajadores tengan la actitud correcta,
pero la dirección del centro no se implique, por lo que se
debe tratar de lograr el punto intermedio de equilibrio.
Una buena política de prevención de patología
dorsolumbar, seguida de una buena política de personal ayuda
a crear el clima ideal para la aplicación de cuanta medida
preventiva se pretenda aplicar, pues encuentra en los trabajadores
su razón de ser y éstos no lo ven como una imposición,
sino que pueden participar en el proceso y decidir sobre la manera
en que se ejecutará y controlará su trabajo.
Puede que en un utópico futuro ya no se produzcan lesiones
de espalda, pero como bien reza un antiguo proverbio chino “se
puede estar cien años sin hacer la guerra, pero no se debe
dejar de preparar ni un solo día”
Agradecimientos
Fotos de movilización manual de pacientes:
o Juan Francisco Sánchez Pulgarín, Fisioterapeuta.
o David Díaz Rodríguez, Terapeuta Ocupacional.
A Carmen, la señora que usa el andador.
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