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Alimentación en el anciano

 

La alimentación del anciano es algo más que la ingestión de alimentos, será un vehiculo para nutrirle,
mantenerle bien tanto física como psíquicamente y también para proporcionarle placer y distracción, a veces
la única que puede tener. Por ello, antes de mencionar las necesidades nutricionales y los alimentos que las pueden cubrir, valoramos una serie de factores tanto o más importantes que la propia alimentación:
Valoración de los hábitos alimentarios adquiridos a lo largo de la vida, con el fin de no cambiarlos si no existe una patología que lo justifique.

El estado emocional y la salud mental son elementos determinantes en esta etapa para asumir las
recomendaciones dietéticas y de cualquier tipo que se le sugieran.

La capacidad de hacer vida social. Es bueno buscar compañía para comer. Comer solo es sinónimo de comer mal o hacer menús desequilibrados.

Grado de actividad y posibilidades de mantenerla en algún nivel. Luchar contra el sedentarismo mejora la evacuación, los niveles cálcicos y proteicos y ayuda a abrir el apetito a los ancianos anoréxicos.

Peso: Es necesario vigilar el sobrepeso porque produce problemas en los ancianos. Pero es diferente un anciano «gordo» que otro que va engordando. Si es obeso hace años se debe frenar la obesidad y hacerle adelgazar un poco, pero no exageradamente porque P0driamos ocasionar otros problemas.

Digestiones: Proponer comidas de fácil digestibilidad para mejorar la capacidad de absorción de nutrientes.

Apetito: Debe mantenerse para hacer una ingestión adecuada. Se deben buscar alicientes para estimularlo, por ejemplo, gran variedad de menús, presentación atractiva, comidas no muy abundantes
pero si bien repartidas.

Por el contrario, si el apetito es exagerado (a veces a causa del aburrimiento), también las distracciones
colaboran a paliarlo. Dentadura: Debe mantenerse en buenas condiciones higiénicas y mecánicas. Cuando existan problemas dentarios y de deglución puede recurrirse al cambio de consistencia de la alimentación, haciéndola blanda o triturada según convenga.

Insomnio: Se combatirá mediante la actividad física y la terapia ocupacional. A veces una infusión o
alguna bebida caliente antes de acostarse ayudan a conciliar el sueño, evitando los fármacos si no son
precisos. Deben evitarse las bebidas estimulantes.

Por último, es preciso valorar las posibilidades de enfermedades reales o potenciales y el estado de
salud en general al hacer recomendaciones alimentarias.

 

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