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Ammanita phalloides
Contiene una decena de componentes tóxicos que se agrupan
en: Sustancias de acción tóxica rápida, faloidina,
falacina y falisina. Sustancias de acción tóxica lenta,
mucho más benignas, amantinas alfa y beta.
Las dosis letales han sido determinados : 1,5 a 2,5 mg para la faloidina,
0,2 a 0,4 mg para la amantina. Una persona de 60 kg de peso puede
morir con sólo 20 mg de estos tóxicos, esta cantidad
está siempre contenida en una sola Amanita phalloides en
pleno desarrollo. Estas sustancias tóxicas se fijan especialmente
en el hígado, son absorbidas por los hepatocitos y reaccionan
químicamente de modo irreversible con los microsomas necrosando
la célula. La nutrición, la formación de la
sangre se hacen imposibles, todos los demás órganos
se ven afectados y en menos de una semana el paciente generalmente
muere.
Entoloma lividum y Tricoloma tigrinum
Contienen, especialmente el primero, sustancias del tipo de la faloidina
que dañan profundamente el hígado. Se han dado algunos
casos mortales de envenenamiento por E. lividum, especialmente en
Francia, ahora bien, en casi todos no hubo intervención médica.
Estos hongos contienen también otros tóxicos que actúan
sobre la mucosa gástrica y sirven por tanto para poner sobre
aviso al afectado, permitiendo la evacuación de las vías
digestivas mediante lavados gástricos y purgas salinas antes
de que el veneno sea absorbido.
Gyromitra esculenta
En estado crudo produce graves fenómenos de hemólisis,
que interesan al hígado y pueden producir la muerte, pero
esto no impide que cocida sea consumida con toda normalidad e incluso
considerada como una especie comestible óptima. La sustancia
tóxica que contiene es la giromitrina que es un compuesto
volátil y por tanto se separa del hongo por desecamiento,
mientras que hirviéndolo no siempre se elimina de modo completo:
los residuos que quedan pueden dar lugar a intoxicación en
caso de consumo en grandes cantidades o de ingestiones repetidas
en cortos intervalos.
Cortinarius orellanus
Este hongo ha causado varias muertes en Polonia en los años
50, se trata de un veneno que actúa varios días después
de la ingestión, afectando principalmente a los riñones
y en el hígado, en los que provoca formas gravísimas
de necrosis tóxica. El principio tóxico del C. orellanus
que en un principio se denominó orellanina, es en realidad
una mezcla compleja de, al menos, 10 sustancias activas, las tres
principales son polipéptidos de 8 ó 9 aminoácidos.
Otros hongos tóxicos
Amanita muscaria y Amanita pantherina
El envenenamiento caudado por estas Amanitas, muy similares entre
sí, es muy diferente al causado por A. Phalloides. Causan
síndrome neurotrópico ya que afecta al sistema nervioso,
periférico o central. Se denomina síndrome micoatropínico.
Aunque contienen muscarina, este tóxico se encuentra en pequeña
cantidad (es más abundante en algunos Inocybe y Clytocybe),
por lo que no puede ser la responsable de los efectos tóxicos.
Contienen también alcaloides del tropano, ácido iboténico,
muscimol, muscazone, etc
Esta intoxicación no es en general muy peligrosa y si es
bien tratada cura en pocos días sin dejar secuelas apreciables.
Con especto a su toxicología que dan por resolver algunos
aspectos:
Efectos gastro-entéricos: diarrea, vómitos, dolor
abdominal.
Efectos nerviosos parasimpáticomiméticos: bajada de
tensión, bradicardia, salivación, sudoración,
miosis (contracción de la pupila), trastornos de la vista,
etc
Efectos nerviosos simpático miméticos: subida de la
tensión, taquicardia, inhibición de las glándulas
salivares y sudoríparas, midriasis (dilatación de
la pupila), cese de la motilidad gastrointestinal, etc.
Efectos nerviosos centrales: excitación motora, delirios,
cefelea, vértigo, furor, euforia, embriaguez, visiones, alucinaciones,
sueño profundo, etc.
En ocasiones prevalecen algunos de estos síntomas con exclusión
de los demás, en otraslos efectos antagónicos se suceden
en breves intervalos de tiempo o incluso se superponen, de ahí
las dificultades para la terapia.
Los síntomas generalmente surgen al poco tiempo (2 horas)
de la ingestión, primero los gastroentéricos y luego
los nerviosos.
Inocybe fastigata, Inocybe geophilla, Clitocybe
dealbata, Clitocybe ribulosa y Clitocybe cerrusata
Contienen muscarina, con un periodo de incubación de 15 minutos
a 4 horas provocan el síndrome sudorífero consistente
en sudores, diarrea, miosis, bronco constricción y bajada
de la presión arterial que tiene una duración de varias
horas.
Pleurotus olearius
Vive sobre troncos de olivo, encina y castaño, tiene efectos
hepatotóxicos, posee una pequeña cantidad de muscarina.
Lepiota helveola
Es capaz de provocar envenenamientos bastante graves, aunque raros
Agaricus esp.
Agaricus de esporas ocres poseen susstancias hepatotóxicas,
se trata, sin embargo, de especies pequeñas cuyas dimensiones
no las hacen muy buscadas.
Boletus satanas, Russula emetica, Tricholoma pardinum, Ramaria
formosa y Ramaria pallida
Provocan el sídrome resinoide con diarreas persistentes,
el periodo de incubación es de 1 a 6 horas y puede provocar
lesiones hepáticas y desórdenes electrolíticos.
Coprinus atramentarius
Puede dar lugar a síntomas alérgicos, urticarias y
bajada de la presión arterial si se consume conjuntamente
con alcohol (efecto antabus) que aparece inmediatamente después
de ingerir el alcohol, se presenta en accesos de varios minutos
y perdura 24 a 36 horas. El único tratamiento es la supresión
del alcohol durante 48 horas.
Lactarius torminosus
Provoca trastornos de carácter acroresinoides y se le llama
promotor de cólicos porque actúa sobre el aparato
digestivo. En algunas regiones de Europa oriental se consume después
de ser sometido a fermentación láctica espontánea,
conservados en barriles.
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