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Inervación del corazón

 

Se distingue una inervación extrínseca (de fuera del corazón) y una inervación intrínseca.
El corazón presenta automatismo. La inervación intrínseca es el sistema de conducción.
Cuando las necesidades aumenten o disminuyan son moduladas por la inervación extrínseca. Este sistema corresponde al sistema nervioso vegetativo y tiene dos componentes el parasimpático y el simpático. El parasimpático viene representado por el vago o el 8º par craneal, y el simpático está representado por el ganglio cervical superior de la cadena simpática.
El vago va a disminuir las funciones cardiacas ya que el parasimpático tiende a que el equilibrio se mantenga tendiendo a disminuir. El simpático actúa cuando las necesidades aumentan.
Inervación intrínseca o sistema de conducción.
Está formado en su histología por células musculares estriadas especializadas. El número de células musculares es el 1% de todas las células miocardiacas. Tienen la capacidad de autoexcitarse sin influencia externa y de hacerlo rítmicamente. Es una secuencia de funcionamiento.
Se va a encontrar estructurado en:
Nódulo sinoauricular (S.A.): es una aglomeración de células especializadas situadas en la porción inferior de la desembocadura de la vena cava superior. También recibe el nombre de Keith Flack.
Nódulo auriculoventricular: recibe también el nombre de Aschoff Tawaca. Se localiza en el inicio del tabique interventricular por encima de la porción fibrosa del tabique.
A nivel del tabique interventricular sale el tercer componente:
Fascículo o haz de His: se sitúa en la porción fibrosa del tabique interventricular y se ramifica en dos ramas, ramas derecha e izquierda del haz de His.
As nivel inferior del tabique interventricular este haz de His se divide en continuas divisiones y produce la conducción en todas las paredes ventriculares. Toda esta división forma el quinto elemento.
Fibras o Plexo de Purkinje: distribuidas ampliamente por ambos ventrículos también fibras de conducción cardíaca.
La actividad del sistema de conducción va a dar lugar a la posibilidad de un registro bioeléctrico relacionado con el funcionamiento cardiaco. Recibe el nombre de electrocardiograma, y al registro de los cambios bioeléctricos o potenciales de acción que acompaña a cada ciclo cardiaco.

En el electrocardiograma destacan tres ondas y dos segmentos.
La primera onda es la onda P, es pequeña y hacia arriba y nos señala a nivel bioeléctrico la despolarización auricular (momento en que la fibra o la célula inicia su función). La hiperpolarización auricular es que las membranas se endurecen. La despolarización viene seguida de la contracción o sístole auricular.
A la onda P le sigue el segmento o intervalo PQ, va a indicar el tiempo que tarda el impulso para que se transmita desde las aurículas hasta el seno auriculoventricular.
La segunda onda o complejo QRS, va a señalar la onda de proporción a través de los ventrículos y va a indicar la despolarización ventricular que se continúa con la contracción ventricular o sístole ventricular.
A la onda QRS le va a seguir el segmento ST, va desde el final de S hasta el inicio de T. Señala el tiempo que las fibras ventriculares permanecen despolarizadas, marcan el tiempo de despolarización ventricular (volver a su estado normal) implica la entrada en relajación ventricular o diástole.
Si la Q es muy larga es signo de infarto.



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