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Biología

   
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Si a un animal se le inyecta un determinado antígeno, su respuesta inmunitaria (medida en la cantidad de anticuerpos producidos) aparecerá al cabo de varios días, aumenta de forma rápida y exponencial y después disminuye de forma gradual. Este es el curso de una respuesta inmune primaria, que se produce en la 1ª exposición del animal a ese antígeno.
Si se dejan pasar algunas semanas o meses, incluso años, y se inyecta ese antígeno por 2ª vez, se producirá la respuesta inmune secundaria: la producción de anticuerpos es más rápida y alcanza una concentración más alta. Este hecho muestra que el animal "ha recordado" su 1ª exposición al antígeno.
La respuesta inmune secundaria es consececuencia de la actividad de las células de memoria:
cuando el antígeno entra por 2ª vez , las células de memoria intervienen rápidamente provocando una respuesta inmunitaria más eficiente, pudiendo
eliminar al antígeno antes de que aparezcan síntomas apreciables.
La capacidad para producir una respuesta inmune secundaria depende del tiempo que duren en la sangre las células de memoria; éstas pueden durar meses, años o incluso durante toda la vida, como sucede con algunas infecciones (sarampión, rubeola, varicela ....) que, una vez padecidas, no vuelven a repetirse. Este fenómeno se conoce como MEMORIA INMUNOLÓGICA.

¿Cómo puede el Sistema Inmunitario responder específicamente contra los centenares de antígenos distintos que pueden entrar en el organismo?.
Para responder a esta pregunta, Burnet, en los años 50, propuso la "th de la selección clonal". Según esta th, durante
el desarrollo fetal se originan centenares de clones de linfocitos T y de linfocitos B, que se distinguen unos de otros por presentar distintos receptores en la M.P.
Cuando un antígeno entra en el organismo, éste se une a los linfocitos del clon que presenten un receptor complementario. Como consecuencia este clon se activa: los linfocitos se multiplican y maduran, reaccionando contra el antígeno que provocó su activación.
Por tanto, según esta teoría es el antígeno el que selecciona el clon de linfocitos T y B que van a reaccionar contra él, debido a la complementaridad entre el antígeno y el receptor de esos linfocitos.
¿Por qué el S.I. es capaz de distinguir entre las moléculas extrañas al organismo y las moléculas propias?.
Hay evidencias de que durante las primeras fases del desarrollo embrionario, lo linfocitos que presentan receptores complementarios para las moléculas propias son eliminados o inhibidos; de esta forma sólo subsisten los linfocitos cuyos receptores fijan moléculas extrañas al organismo.
En resumen, los mecanismos de defensa llevados a cabo por los linfocitos, presentan las características:
Especificidad: cada antígeno selecciona los linfocitos B y T que van actuar contra él; los B producen anticuerpos que inactivan a ese antígeno; los Tc matan específicamente las células infectadas; los T4 activan específicamente a los linfocitos B y Tc que actúan contra el antígeno
Tolerancia: los linfocitos y demás células del S.I. no reaccionan contra las células del propio organismo; sólo contra las células extrañas.
Memoria: mientras duren en la sangre las células de memoria formadas después de la entrada de un antígeno, el organismo está protegido contra ese antígeno; se dice que presenta inmunidad frente al mismo.

Más información:

Respuesta inmune

Respuesta inmunológica

 

 

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