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Los virus son microorganismos de una gran simplicidad estructural y funcional, por lo que se encuentran en la frontera entre lo vivo y lo inerte: no se nutren, no se relacionan, carecen de metabolismo propio; sólo son capaces de reproducirse, pero sólo pueden hacerlo en el interior de una célula viva, utilizando su maquinaria metabólica. Por ello los virus son parásitos celulares obligados, tanto de las bacterias como de las células animales y vegetales.
Un hecho a destacar es que cada tipo de virus sólo infecta a un determinado tipo de células: a aquellas que tienen en su superficie proteínas receptoras para el virus. Dentro de la célula hospedadora, la reproducción del virus acaban provocando la muerte celular.
Las repercusiones para el organismo de las infecciones víricas dependen de la importancia de las células lesionadas.
Así, el virus de la rabia destruye neuronas y su infección es mortal si alcanza los centros vitales del encéfalo; el virus del SIDA destruye el sistema inmunitario, por lo que el organismo queda sin defensas frente a todo tipo de infecciones que acaban causando la muerte.
Características morfológicas de los virus
- Tamaño. Aunque ya se tenían pruebas de su existencia, ésta no fué comprobada hasta que se descubrió el microscopio electrónico, pues debido a su tamaño no se ven con el microscopio óptico. Su diámetro oscila entre los 10 nanómetros (como en el virus de la poliomelitis) hasta los 300 nm en los virus más grandes (virus de la
viruela, virus TMV, etc).
- Estructura. Un virus está formado por:
- ADN o ARN, nunca los dos juntos; el ADN puede ser bicatenario (p.e., en el fago T4),o monocatenario (en el fago i-X-174); el ARN también puede ser bicatenario (en los reovirus) o monocatenario ( en los retrovirus).
- Una cápsula proteica o cápside que se halla constituida por el ensamblaje de varias subunidades peptídicas llamadas capsómeros. En su interior se halla contenida la molécula de ác. nucleico y, en algunos casos, también contiene enzimas víricas que facilitan la entrada y salida de los virus en las células que parasitan, o que son
necesarias para la replicación del ácido nucleico.
- Una envoltura membranosa: rodea exteriormente a la cápside y no existe en todos los virus. Esta presenta unas glucoproteínas, a modo de espículas, que constituyen el sistema de anclaje del virus a la célula que van a infectar.
Como veremos, esta envoltura se trata en realidad de un fragmento modificado de la membrana plasmática de la célula en la que se ha originado el virus.
Clasificación. Atendiendo al tipo de célula que parasitan, podemos distinguir entre los virus que infectan a las células eucarióticas (virus animales y vegetales), y los virus que infectan a las células procarióticas (bacteriófagos o fagos)

Los virus animales y vegetales, atendiendo a la forma geométrica de su cápside, se clasifican en:
- VIRUS HELICOIDALES. Los capsómeros se disponen helicoidalmente delimitando un cilindro hueco. El ác. nucleico no ocupa el interior de este cilindro sino que está inserto entre los capsómeros. Un ejemplo es el VTM (virus del mosaico del tabaco), llamado así por ser responsable de una enfermedad en las plantas de tabaco
que se manifiesta por la aparición de manchas amarillas en las hojas; el virus de la gripe sería otro ejemplo, pero, en este caso, el cápside se encuentra flexionado dentro de una envoltura.

- VIRUS ICOSAEDRICOS. La cápside tiene la forma de un icosaedro regular (poliedro de 20 caras triángulares). Como en el caso anterior, pueden ser desnudos (p.e., adenovirus) o con envoltura ( p.e., los herpesvirus)

Los BACTERIÓFAGOS o FAGOS presentan una combinación de las dos formas anteriores, ya que presentan una región icosaédrica, (la llamada cabeza), en cuyo interior se encuentra el ácido nucleico, y una región helicoidal (vaina), que está rodeando a un eje tubular hueco; el conjunto formado por este eje y la vaina que lo rodea constituye la cola.
La cola termina en una placa provista de unos filamentos (las fibras caudales) y unas espículas ( las espinas caudales). La placa caudal, con las espinas y fibras, representa el mecanismo de anclaje del virus a la bacteria. Debido a su forma, estos virus se denominan también VIRUS COMPLEJOS

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