Simbiosis
entre hongos y otros seres vivos
Zygomycotina.
Orden Mucorales:
La mayoría son organismos saprófitos con gran
desarrollo del micelio. Presentan una gran facilidad para
la reproducción asexual que se lleva a cabo por conidiosporas.
Existen muchos representantes homotálicos y heterotálicos,
siendo el representante de este orden Rhizopus stolonifer.
Es esta una especie que cuenta con sexos separados. El micelio
se desarrolla profusamente por la superficie del huésped
(normalmente materia orgánica). Contamos con un micelio
de un sexo y otro micelio de sexo complementario. Cada uno
de ellos es capaz de reproducirse, aparecen esporas que cuando
se vuelven a desarrollar vuelven a reconstruir el micelio.
El ciclo reproductivo se repite las veces que haga falta
en ambos micelios. Cuando las condiciones varían, dos
hifas de los micelios pueden aproximarse y contactar. En ese
momento se generan los gametocistos (se forman tabiques que
les separan del resto del micelio). Al poco tiempo tiene lugar
la fusión de ambos gametocistos. En primer lugar se
produce la plasmogamia, y al cabo del tiempo tiene lugar la
cariogamia. Mientras tanto la pared ha adquirido una consistencia,
una ornamentación que le permite actuar como estado
de resistencia. Pueden superar así las condiciones
adversas durante un tiempo determinado. Cuando estas condiciones
adversas finalizan y vuelven las adecuadas, lo primero que
se produce es la cariogamia, ya que en estado de resistencia
los núcleos no se han fusionado todavía, y después
tiene lugar la meiosis, produciéndose finalmente la
germinación.
Este grupo tiene mucha importancia debido a que presenta
gran cantidad de representantes saprófitos, que son
esenciales en el proceso del reciclado de la materia orgánica.
Orden Zoopagales:
Incluye especies fundamentalmente parásitas. Se localiza
en el suelo y el micelio suele ser pequeño. Se han
especializado en parasitar pequeños animales. Algunas
de sus especies son auténticas cazadoras, por ello
tienen mucha importancia en la lucha biológica de plagas,
en el control del suelo.
Orden Entomophthorales:
También son parásitos, pero suelen serlo de
insectos. El micelio se desarrolla sobre la superficie de
insectos, siendo capaces de perforar la cubierta de éstos
y penetrar en su interior viviendo a sus expensas. Hay casi
tantos entomophthorales como grupos de insectos. Existe también
un grupo de alto interés en el control biológico
de plagas.
Los otros tres grupos de hongos presentan tabiques, pero
son incompletos, y siempre queda una pequeña porción
que no se tabica.
Ascomycotina.
Se caracterizan porque sus esporas de origen sexual se organizan
en el interior del esporocisto denominado asca. Las ascosporas
suelen aparecer en número de 8. Las ascas pueden aparecer
en los cuerpos fructíferos o estar dispersas.
Protoascomycetes:
Los protoascomycetes carecen de cuerpos fructíferos
y podemos encontrarnos dos grandes grupos. Uno que está
formado por organismos no parásitos, las levaduras,
que tienen un micelio que en condiciones normales prácticamente
es una célula pero que en condiciones anaerobias (desfavorables)
adaptan la forma miceloide. Las levaduras también tienen
procesos de reproducción sexual (unión de dos
células), sufren la meiosis y se obtiene al menos un
asca con 4 ascosporas. Existe otro grupo que se dedica a parasitar
y cuyo tamaño viene condicionado por el tamaño
del huésped, éstos suelen ser muy pequeños.
Euascomycetes:
Este grupo es más amplio y ya presenta cuerpos fructíferos.
Encontramos tres tipos generales de cuerpos fructíferos.
El primer tipo se denomina apotecio y está abierto
en forma de plato. El segundo tipo es el peritecio y que tiene
una forma similar a los picnidios (estructuras de reproducción
asexual) pero de mayor tamaño y que en el interior
tiene ascas que contienen las ascosporas (esporas que vienen
de la reproducción sexual). El último tipo de
cuerpo fructífero es el cleistotecio que suele ser
muy pequeño y completamente cerrado. Frecuentemente
no presenta paráfisis, tiene pocas ascas y suele presentar
en superficie hifas de forma y número característicos
que facilitan la dispersión del cuerpo fructífero
por el aire. Existen muchas estructuras intermedias. Dentro
de los euascomycetes nos encontramos con varios órdenes,
Orden Periesporiales:
Constituyen en general un grupo de parásitos de plantas,
muchas de ellas cultivadas. Presentan cuerpo fructíferos
tipo cleistotecio, que tienen hifas externas que facilitan
su dispersión aérea. Pero algunos de ellos también
cuentan con una fase asexual de gran desarrollo sobre el huésped,
y de amplia multiplicación vegetativa. En general son
conocidos como cenicillas o blanquetas, debido a que recubren
el vegetal, tomando este un aspecto pulvurulento. El micelio
es superficial y en el interior del huésped se emite
una célula digitada que es la que eliminan los enzimas
y absorbe las sustancias resultantes. Este tipo de estructuras
succionadoras se conoce con el nombre de austorio. Un ejemplo
es la Uncinula necator (oidio de la vid).
Orden Discomycetales:
El nombre de disco alude a que sus estructuras reproductoras
son apotecios. Muchos de ellos son saprófitos con grandes
apotecios organizados, dando algún tipo de seta que
no hay que confundir con la de los basidiomycetes. Algunos
son apreciados gastronómicamente (Morcellas, Hellvellico).
Forman estructuras en colmenilla.
Orden Pirenomycetales:
Estos presentan ascocarpos tipo peritecio. Tiene muchos
representantes parásitos, siendo un ejemplo representativo
el cornezuelo del centeno. En primavera una ascospora que
suele ser alargada se sitúa en el interior de los peritecios,
y los peritecios están situados periféricamente
en una estructura que tiene forma de cabecita roja. Las ascosporas,
en primavera, llegan a la flor del centeno y desarrollan un
micelio sobre un ovario no fecundado o fecundado hace poco.
El micelio es pequeño, pero inicia una activa proliferación
de esporas, además el micelio desarrolla la llamada
miel del centeno, que atrae a loa insectos, a los que se les
pegan las conidiosporas, dispersándolas así
por todo el cultivo. Esta es la fase asexual y se denomina
Sphacelia segetum (no es el nombre de la especie).
En verano, cerca ya del otoño, la planta se deshidrata,
de manera que los hongos ya no tienen sustancias nutritivas.
En este momento se inicia la formación de unas estructuras,
los cornezuelos (negrovioláceos, nauseabundos) y que
resultan ser el micelio endurecido de forma consistente, forma
una estructura de resistencia. Esta es la segunda fase que
recibe el nombre de Sclerothium clavus (tampoco es el nombre
de la especie), y en este estado es como se le puede recolectar.
Del esclerocio se extraen alcaloides que presentan diversas
aplicaciones, estos alcaloides son muy tóxicos y ese
centeno recolectado no puede usarse para la alimentación.
En la Edad Media la gente moría por comerse pan de
centeno con esclerocios, les causaba la enfermedad conocida
como fuego sagrado.
En invierno el micelio es duro y resistente, cae al suelo
y soporta las condiciones adversas. En la fase siguiente,
a partir de cada estructura aparecen unos tallos que acaban
en unas cabezas rojas, a esta fase se la conoce como Claviceps
purpurea y que da el nombre a la especie. En la periferia
de las cabezas se forman gran cantidad de peritecios que tienen
numerosas ascosporas.
Orden Laboulbeniales:
Constituyen un grupo todos ellos parásitos. Tienen
un micelio muy pequeño.
Orden Tuberales:
Existe un grupo de interés puesto que muchos de ellos
forman cuerpos tuberales, estos cuerpos fructíferos
son cerrados y muy apreciados, son las trufas.
Basidiomycotina.
La gran diferencia con los ascomicetes es la presencia de
basidios, que tienen esporas externas en número de
4 (basidiosporas). Es más frecuente la formación
de cuerpos fructíferos, los de origen sexual son los
basidiocarpos.
Hetero=Phragmobasidiomycete:
Tienen el basidio tabicado, lo que corresponde a los de
morfología más sencilla, más primitiva
y que suelen organizar cuerpos fructíferos de origen
sexual. En este grupo hay muchos parásitos de importancia.
Se estudian dos ordenes.
Orden Urenidales:
Incluye el gran grupo de las royas, que se denominan así
por el color de herrumbre que presentan las pústulas
en la superficie de los vegetales atacados. En términos
generales, las royas se caracterizan por se parásitos
obligados de uno o más huéspedes. En ocasiones
puede hacer el ciclo en un solo huésped siendo las
royas homoicas. Las hay que al menos necesitan dos huéspedes,
son las royas heteroicas.
Un representante de este orden es Puccinia graminis. Necesita
dos huéspedes, uno de ellos es el agracejo (Verderis
vulgaris) y el otro es el trigo. El ciclo vital parte de una
espora de resistencia, que en invierno está en el suelo.
En primavera esta espora organiza dos fragmobasidios, porque
es bicelular. Para ello necesita tener cerca un agracejo,
en el que desarrolla el micelio, introduciéndose en
su interior. Una vez alcanza un desarrollo suficiente, organiza
picnidios (estructuras asexuales) en el haz de la hoja del
agracejo, estos picnidios tienen gran cantidad de picnidiosporas.
Por el orificio del picnidio se organiza gran cantidad de
hifas, las hifas receptivas. Este picnidio también
elabora una melaza pegajosa atractiva para los insectos, de
manera que el insecto acude y se le pegan las picnidiosporas.
El insecto actúa de vector para la dispersión
de esas esporas. El micelio inicial es monocariótico,
pero en el momento en que las hifas receptivas capturan una
espora de sexo complementario puede iniciarse el micelio dicariótico.
En los basidiomicetes no existen gametocistos diferenciales.
En el envés de la hoja se organiza otro tipo de pústula
que toma el nombre de ecidio y que organiza gran cantidad
de ecidiosporas, cada una de las cuales cuenta con dos núcleos
complementarios, y así de esta manera es como viajan.
Las ecidiosporas están capacitadas para desarrollarse
sobre el trigo, no sobre el agracejo. Se produce el cambio
de huésped. En el trigo se desarrolla un micelio interno
no muy grande, de manera que en el momento en el que se alcanza
el desarrollo adecuado se forman los uredosoros, que cuentan
con las esporas estivales y que siguen siendo dicarióticas.
La planta se puede reinfectar hasta 5-6 veces propagándose
la enfermedad. Cada uredospora tiene capacidad para reinfectar,
de manera que al cabo del tiempo en la planta hay gran cantidad
de uredosporas. Esta enfermedad no es mortal para el trigo,
pero hace la cosecha antieconómica. Al final del verano
el trigo se agosta y el hongo organiza el teleutosoro, que
contiene gran cantidad de esporas de resistencia (gruesa pared),
esporas que finalmente acaban cayendo al suelo. En la primavera
siguiente se fusionan los núcleos y se produce la meiosis
formándose los fragmobasidios.
La lucha contra las royas es complicada, se pueden evitar
los huéspedes intermedios, pero los hongos tienen mucha
capacidad de adaptación y pueden para la primera fase
de su ciclo vital en otro huésped intermediario que
no sea el agracejo. Un modo de lucha es seleccionar variedades
resistentes a las royas, pero al final las royas acaban por
infectar también a estas variedades resistentes, de
manera que se buscan nuevas variedades, y así sucesivamente.
Orden Ustilaginales:
Se incluyen en este orden los tizones o carbones y las caries.
Se caracterizan porque en los primeros estadios de infección
la enfermedad pasa desapercibida. Las plantas se desarrollan
normalmente y el micelio sincroniza su desarrollo al del huésped.
Cuando la planta florece, es cuando normalmente el micelio
se desarrolla mucho formando una especie de tumores que presentan
tonalidades negruzcas. Estas tonalidades negruzcas son debidas
a la gran cantidad de ustilagosporas fabricadas. Los carbones
se pueden apreciar en mazorcas y gramíneas. El género
Ustilago es el más extendido.
Hay otro tipo de parásitos que son las caries que
provocan un vaciado en la semilla. El género representativo
es Tilletia y que desarrolla un micelio en el interior de
la semilla, los granos están carcomidos, por lo que
la espiga se mantiene erecta y no pesa.
Holo=Homobasidiomycetes:
Estos no presentan el basidio tabicado. El conjunto de basidios
está en el basidiocarpo (seta).
Orden Agaricales:
En este orden se encuentra la mayoría de las popularmente
conocidas setas. Los basidiocarpos pasan por una fase huevo,
se aprecia algo redondeado con micelio. El velo general envuelve
por completo al joven basidiocarpo, que cuando se desarrolla
mantiene parte del velo general en la base constituyendo la
volva. El resto del velo general está en el sombrero.
El género Amanita tiene las especies más tóxicas.
El himenio es la parte fértil, donde se sitúan
los basidios. Cuando se desarrolla el basidiocarpo esta parte
se rasga y queda en el pie constituyendo el anillo. El género
Cortinarius presenta una especie de cortina que va del sombrero
al pie, éstos son muy tóxicos. El género
Boletus tiene muchos poros en la parte inferior del sombrero.
Bajo el sombrero están las láminas o los poros,
que se caracterizan por la disposición de las hifas
en su interior (trama). Las tramas pueden ser divergentes,
paralelas o convergentes. Todos los agaricales cuentan con
crecimiento limitado.
Orden Poliporales:
En este orden están algunas de las setas más
grandes y de vida más larga. El cuerpo fructífero
crece de año en año dando estructuras muy grandes.
La mayoría son leñosos y cuentan con muchos
poros. No tienen velo general.
Orden Gasteromycetales:
Suelen ser saprófitos y cuentan con un cuerpo fructífero
muy grande, que puede llegar a pesar varios kilos. Suelen
estar en el suelo donde ocupan gran volumen. Tienden a ser
redondeados y cuando maduran se agrietan permitiendo la salida
de las basidiosporas.
Dentro de los basidiomicetes se encuentra lo que se conoce
como seta, la mayoría son comestibles y no tienen demasiado
valor. Un número menor de éstas son tóxicas
(algunas intoxicaciones muy graves).
Deuteromycotina.
También se les llama hongos imperfectos. Son un grupo
artificial que recoge varios tipos de hongos, y que los biólogos
han colocado en un único filo por conveniencia. Esto
se debe a que carecen de un ciclo sexual y los hongos suelen
clasificarse según la forma de reproducción
sexual. Los hongos imperfectos se encuentran en hábitats
variados. Muchos de ellos son parásitos de plantas
y animales; son los responsables de muchas de las enfermedades
producidas por hongos que afectan a animales superiores, por
ejemplo, las candidiasis.
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