Constituyen un grupo muy extendido, muy antiguo, lo que ha
dado lugar a su evolución y colonización de
nichos diversos y su diferenciación entre sí
muy grande, hasta el punto de que pueden existir diferencias
muy dispares, tratándose de organismos muy enfrentados.
De las cinco clases de que consta la división, tres
son completamente heterótrofas y algunas especies pueden
ser endoparásitos. Hay otros dos grupos.
Los dinoflagelados que son autótrofos
pero complementan su dieta capturando presas, que es en muchos
casos una opción facultativa. Un dinoflagelado típico
presenta una porción anterior redondeada que recibe
el nombre de epicono y una porción basal, que es un
poco más ancha y que se denomina hipocono. Presentan
dos hendiduras perpendiculares entre sí. Una de las
hendiduras se denomina hendidura cingular, y otra que es longitudinal
que se denomina hendidura surcal. En la porción donde
se cruzan ambas hendiduras es la posición ventral.
Por tanto tienen vientre y dorso. En estas hendiduras se alojan
dos flagelos, uno en cada una. El flagelo cingular se encuentra
fijo al fondo de la hendidura y rodea a la célula,
así que no sobresale y el movimiento que provoca es
una ondulación lo que provoca un giro de la célula.
El otro flagelo sobresale largamente por el hipocono y actúa
como remo y timón. A la vez que progresa, un dinoflagelado
también gira. Esta es la morfología típica,
pero muchos no la presentan.
Otra característica exclusiva del
grupo es la presencia de un núcleo muy voluminoso que
se dice es intermedio entre el núcleo eucariótico
y el inexistente procariótico y que recibe el nombre
de dinocarion. Este núcleo tan voluminoso es debido
a que los cromosomas permanecen en interfase, ocupando así
mucho volumen. En ocasiones el núcleo ocupa la mitad
o más del volumen celular. Pueden existir dinoflagelados
que no tengan la forma característica, no sabemos si
es o no pirrofita. Las esporas de los dinoflagelados son muy
características ya que presentan un cíngulo
y un surco, pero es más pequeña que las células
vegetativas.
La reproducción de las pirrofitas
puede ser asexual dándose por división o por
producción de esporas (dinosporas). Si es por división,
lo hacen longitudinal, transversal e incluso oblicuamente,
con la peculiaridad de que algunos dinoflagelados tienen una
pared celular muy gruesa incluso formada por placas celulósicas
y tienen que separar dos porciones y son las células
hijas las que tienen que reconstruir la parte complementaria.
Si organiza dinosporas, estas dividen el contenido repetidamente
constituyendo una multitud de pequeñas dinosporas.
La reproducción sexual no se conoce más que
en relativamente pocos casos. Hay iso y anisogamias. Se conocen
estados de resistencia en algunos casos.
Dinoflagelados:
Los dinoflagelados son en su mayoría
unicelulares aislados. Se encuentran muy distribuidos en ambientes
líquidos, en el fitoplancton. Su distribución
abarca las 2/3 partes del planeta. Presentan paredes gruesas,
muchos de ellos se denominan acorazados; y otros de paredes
más finas que no forman placas y que se denominan desnudos.
Es el grupo de algas que contienen más representantes
tóxicos. Son un peligro en el momento en que pueden
proliferar. Normalmente, los organismos filtradores no sufren
daño, pero concentran las toxinas. Si consumimos este
tipo de organismos (p.e. mejillones), las toxinas pasan a
nosotros provocándonos indigestiones y diarreas, hay
algunas toxinas muy peligrosas para el hombre. En nuestro
litoral, a veces, se da la toxina diarreica, los dinoflagelados
proliferan normalmente en verano. En la costa gallega la toxina
es muy fuerte y sus efectos pueden ser la parálisis
del aparato respiratorio. En Canadá se citan de vez
en cuando procesos neuróticos provocados por las toxinas
de dinoflagelados que se han acumulado en almejas. En el Mar
Caribe y en todos los mares cálidos existe una especie
de dinoflagelado, que al pasar por los distintos escalones
de la cadena trófica potencia sus toxinas.
Los dinoflagelados contienen muchos representantes
bioluminiscentes. Es un proceso que se encuentra en la naturaleza
y que no es raro. La bioluminiscencia se debe a la Luciferia
luciferasa. Las desmofíceas no tienen ni surco ni cíngulo,
no tienen hendiduras flagelares.
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