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Desarrollo
de la ergonomía cognitiva |
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EL APRENDIZAJE A TRAVÉS DE LAS ACCIONES
FORMATIVAS
El ser humano se distingue del resto de las especies
de la naturaleza por su capacidad de desarrollar la comunicación
a través del lenguaje y es mediante el mismo a través
del que organiza y estructura en su mente su específica particular
representación de la realidad.
Todos coincidimos en la enorme importancia de que en la sociedad
en su conjunto sea desarrollada una auténtica “Cultura
de Prevención de Riesgos Laborales” como elemento imprescindible
para la reducción o eliminación de los accidentes
laborales y enfermedades profesionales de nuestro tejido productivo.
Ello
constituye la más importante misión de todas las organizaciones
y entidades especialmente sensibilizadas por la prevención,
tales como Administración, Organizaciones Empresariales y
Sindicales, Mutuas de Accidentes, Servicios de Prevención,
etc... Sin embargo, habiendo transcurrido 10 años de la aprobación
de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en nuestro país,
aunque la reducción de los siniestros laborales constituye
un principio socialmente objetivo, el desarrollo de dicha Cultura
no ha alcanzado la eficacia esperada y deseada por todos.
Ante tales circunstancias se impone la inevitable necesidad de “poner
en juego” nuevas “metodologías”, “rediseño
de nuevos procesos de comunicación” y la utilización
de un “nuevo lenguaje” más asequible y popular
que permita un despertar de las conciencias colectivas e individuales
a favor de nuevas “formas de pensar” e “interactuar”
que favorezcan el desarrollo de nuevas “pautas de comportamiento
preventivos”.
Para lograr en la sociedad un entorno alentador que favorezca la
Cultura preventiva es necesario que alcancemos un mayor desarrollo
de nuestra imaginación y de las de los demás, porque
la “Imaginación” es mucho más poderosa
que la teoría o la información y es la que principalmente
provoca los “estados
emocionales” que crean la suficiente “sensibilidad”
al fin social que se pretende conseguir.
El “Cuento Metafórico” ha venido siendo utilizado
a lo largo de la historia por todas las culturas como una “herramienta
de cambio” para establecer nuevas “orientaciones de
conducta” y de nuevas “alternativas de pensamiento”
y resulta muy útil para “transmitir las ideas”
y hacer que éstas lleguen “eficazmente” a
todos los sujetos destinatarios. En el terreno que nos ocupa de
la prevención de riesgos laborales, qué duda cabe
que los destinatarios han de ser tanto empresarios como trabajadores,
pero para el asentamiento de una adecuada Cultura Preventiva, el
contenido del mensaje obliga a su extensión a toda la población
en general.
Dicho todo lo anterior, no ha de resultar difícil aventurar
que entre los grandes retos que han de ser abordados desde la Ergonomía
Cognitiva y su relación con la prevención de riesgos
laborales debe encontrarse sin lugar a dudas el de desarrollar adecuados
diseños para el aprendizaje de los trabajadores. Sin una
adecuado diseño del mensaje que se quiere transmitir, difícilmente
Trabajadores y Empresarios serán plenamente conscientes (o
lo serán de forma tardía) de los beneficios del trabajo
realizado en entornos fiables, efectivos y satisfactorios.
La realización de un COMIC DE PREVENCIÓN, constituye
hoy día un recurso no explotado en la actualidad, lo que
le hace precisamente interesante como “idea innovadora”
a través de la cual y de forma “metafórica”
nos permita hacer llegar a todos los estamentos sociales y mediante
el uso del “lenguaje adecuado” y la “Visualización”,
una sensibilización emocional por los “valores preventivos”
de una sociedad sensible para con el estado de salud y seguridad
de sus trabajadores y favorecer un aprendizaje que permita el desarrollo
de una mayor conciencia preventiva, un despertar inconsciente al
desarrollo del trabajo en seguridad y salud y al desarrollo de unos
hábitos y conductas constructivas a favor de la seguridad
e higiene laborales.
Asimismo, el Cómic metafórico en materia de prevención
puede ser utilizado como una nueva y poderosa “herramienta”
de prevención que sirva como instrumento que contribuya a
asentar un modelo de empresa mucho más productiva, competitiva,
moderna y socialmente responsable.
En la actualidad, muchos de los relatos que deben de ser abordados
de forma imprescindibles en las acciones formativas en materia de
prevención de riesgos laborales, resultan verdaderamente
complejos y difíciles de explicar a los sujetos destinatarios,
y en multitud de ocasiones suscitan en Trabajadores y Empresarios
un escaso interés, en otros la asimilación de contenidos
les resulta difícil y la interiorización de sus mensajes
carente de eficacia, circunstancias que quedan acreditadas por la
escasa diferencia existente en las estadísticas de siniestralidad
que se producen año tras año.
El recurso a la metáfora, al cuento metafórico o al
cómic debidamente construidos conforman unos eficaces instrumentos
que favorecen una mayor representación por parte de los sujetos
desde una particular visión de la realidad de las enseñanzas
de las que los mismos son destinatarios y una mayor movilización
de sus “estímulos sensoriales”. Ello es así
por cuanto que la temática de prevención mediante
el recurso al cómic permite a todo aquel que es destinatario
del mismo toda una serie de factores encaminados a lograr los objetivos
planteados por cuanto que:
- Estimulan la curiosidad e interés por
la temática de prevención.
- Les permiten disfrutar con la lectura y visualización de
imágenes.
- Favorecen el asentamiento para la modificación de sus estados
conscientes e inconscientes, como paso previo a la modificación
de sus propias actitudes.
- Les permiten contemplarse a sí mismos y sus propias conductas
y las de los demás desde unas perspectivas diferentes de
las habituales.
- Hacen posible el cuestionamiento por sus protagonistas de determinadas
prácticas realizadas y contempladas tanto en ellos mismos
como observadas en otros, favoreciendo la reflexión sobre
aquellas que podrían ser consideradas como aceptables o inaceptables.
- Crean una básica forma de interiorizar a nivel inconsciente
la necesidad de favorecer su autoimplicación en el desarrollo
del trabajo en seguridad.
- Permite que sean recordadas con más facilidad (aún
humorísticamente) las instrucciones de trabajo y las prácticas
seguras en el desarrollo del mismo.
- Sirven de cauce para la elaboración de feedback no verbales
realizados de forma permanente cuando en el desarrollo de su trabajo
tienen ante sí situaciones similares a las producidas en
el entorno imaginario del cómic del que han sido lectores.
- Estimula el debate y la comunicación sobre los contenidos,
los acontecimientos, los personajes, el entorno paisajístico
del cómic a través del “diálogo interno”
del lector consigo mismo y con aquellos de sus compañeros
con los que comparte su propia y particular “interpretación”.
Desde la Ergonomía Cognitiva se pueden emplear
técnicas que permitan que las actividades formativas llevadas
a cabo ante Empresarios y Trabajadores alcancen su verdadera dimensión
de eficacia, pues toda actividad formativa no resulta eficaz por
sí misma, solo son instrumentos cuya validez solo puede ser
medida en función de sus resultados y como tales instrumentos
solo resultan interesantes cuando a través de los mismos
se obtienen los fines pretendidos. En multitud de ocasiones, las
actividades formativas (pese al interés que sobre las mismas
se aporta por sus organizadores), solo son actividades, solo son
instrumentos, son lo que a nivel metafórico podríamos
sintetizar en las conclusiones que nos puede hacer llegar un conocido
y anónimo cuento oriental que acto seguido relatamos:
“Nasrudín partía para un lejano viaje, por lo
que había provisto de una cimitarra y una lanza. Por el camino,
un bandido armado con un simple garrote se abalanzó sobre
él y Nasrudín fue dejado en cueros. Cuando llegó
a la ciudad, contó su malandanza a sus amigos que le preguntaron
cómo había sido posible que él, pertrechado
con una cimitarra y una lanza, no hubiera dado buena cuenta de un
ladrón armado de un simple garrote. El problema –explicó
Nasrudín- es precisamente que yo tenía las dos manos
ocupadas,
la una con la cimitarra y la otra con la lanza. ¿Cómo
queríais que me las arreglara?”.
Constituye algo indiscutible el que las actividades formativas en
prevención de riesgos laborales resultan altamente necesarias
para que los trabajadores asimilen sus derechos y obligaciones y
conozcan los riesgos a los que se encuentran expuestos, pero para
que tales actividades formativas resulten eficaces al fin pretendido,
es necesario algo más que una simple actividad formativa
sin más.
La actividad formativa, pese al empeño, esmero y dedicación
puesto en juego por sus organizadores, no constituye nada en sí
misma y carece de utilidad si los trabajadores no saben realmente
qué hacer con los conocimientos teóricos recibidos.
Lo aprendido si no es adecuadamente puesto en práctica, no
es nada más que “saber inútil”. Lo que
hace que constituya “saber útil” es cuando dicho
saber a se aplica en realidad. La actividad formativa puede ser
esencialmente válida desde sus postulados teóricos
y teóricamente útil, de la misma forma que también
teóricamente lo son para defenderse la cimitarra y la lanza
del cuento, pero de qué sirve todo ello si su portador no
sabe darle la utilidad para la que fueron concebidas.
Es por tanto misión del formador el hacer que los portadores
de la formación adquirida logren dar a los conocimientos
el verdadero sentido práctico para su utilización
correcta llegado el momento y ello solo resulta posible mediante
la adecuada técnica de formación empleada y el ulterior
ejercicio de feedback.
La Ergonomía Cognitiva debe de hacer posible que en toda
actividad formativa se contemplen determinadas circunstancias tan
claramente expuestas por multitud de estudiosos en la materia, cuales
son, la forma en como cada individuo interpreta su propia realidad
que le rodea y en la que interactuar. Es decir, aquello tan adecuadamente
expresado en la Nota Técnica de Prevención Núm.
405 del INSHT, cuando afirma que “La realidad, tal y como
cada individuo la interpreta, es la única realidad que puede
tener unos efectos sobre él. Y es en función de ella
que la gente actúa. Para modificar los comportamientos o
actos de los individuos habrá que incidir en el proceso de
construcción subjetiva de la
misma, y ello implicará tener que modificar la vivencia de
esa realidad, la experiencia”. Dicha NTP continua afirmando
en línea con estos comentarios que “La intervención
sobre las actitudes y las conductas de los trabajadores es pertinente,
sobre todo, tomando como unidad de análisis las percepciones
individuales o las percepciones sociales” para llegar a la
conclusión de la enorme importancia y necesidad que tiene
en la Empresa de “plantear un modelo de organización
participativo, con suficientes canales de comunicación en
todos los sentidos jerárquicos y funcionales, así
como un sistema de toma de
decisiones que permita integrar las diferentes percepciones e interpretaciones
de la realidad social y, a la vez, se muestre operativo”.
Son tales las circunstancias que han de impregnar las actividades
formativas y ese es uno de los roles que los profesionales de la
Ergonomía deben de desempeñar en el desarrollo de
sus cometidos.
En esta línea, habríamos de preguntarnos sobre el
¿cómo puede ser logrado que tanto la persona del Trabajador,
como la del Empresario puedan integrar las medidas preventivas como
base de actuación en todos sus cometidos?.
Muchos profesionales consideramos que ello solo resulta posible
a través de las siguientes actuaciones:
1. Tendiendo en cuenta que el aprendizaje solo resulta efectivo
si éste llega al nivel más inconsciente de quien recibe
la formación y que la integración de la actuación
en seguridad en la forma de “pensar” del Trabajador
solo podrá ser efectiva en el nivel de la “competencia
inconsciente”.
2. Favoreciendo la CREACIÓN EN LA ORGANIZACIÓN
O EMPRESA DE UNA “CULTURA” SOCIAL QUE PERMITA LA ASUNCIÓN
DE REGLAS DE TRABAJO EN SEGURIDAD integrada en la propia cultura
de los grupos de trabajo en los que individualmente el Trabajador
se relaciona.
3. Haciendo posible la “INTEGRACIÓN”
A NIVEL INCONSCIENTE DE LAS REGLAS DE “TRABAJO SEGURO”
FORMANDO PARTE DE SUS PROPIOS “CRITERIOS”, “CREENCIAS”
y VALORES.
CASO PRÁCTICO DE CÓMIC
Partiendo de todas las consideraciones y razonamientos
expuestos con anterioridad, por parte del departamento de Ergonomía
y Psicosociología Aplicada del Servicio de Prevención
Ajeno IMPRE, se adoptó la decisión de proceder al
estudio, confección y diseño de un Cómic de
prevención. Nada mejor que aprovechar como momento propicio
para su edición un “marco temporal” específico:
el del cumplimiento en este año 2.005 en nuestro país
del 10.º Aniversario de la Ley de Prevención de Riesgos
Laborales.
Entre los objetivos planteados se encontraba el tratar de difundir
a un mayor número de población el contenido y la sensibilidad
por los temas de prevención, ya que todos los “mensajes”
que hasta el momento venían siendo emitidos solo llegaban
a Trabajadores y Empresarios y una gran parte de ellos venían
en los últimos años tomando el tema de la prevención
como algo “obligatorio”, más que una necesidad
o “compromiso social”.
Con los primeros estudios realizados, llegamos a la conclusión
de que resultaba necesario el cambiar el contenido del mensaje que
en los últimos años veníamos todos emitiendo,
como primera necesidad a abordar para su adecuada asimilación
por todos los destinatarios, adoptando asimismo la idea de que el
lenguaje a utilizar debía de ser sencillo y “para todos
los públicos”, ameno, divertido y no solo verbal, sino
también gráfico, expresivo y directo, algo que descartando
toda una serie de alternativas, solo nos quedaba una y que podría
resultar la más eficaz: la edición de un CÓMIC
DE PREVENCIÓN.
Puestos ya en marcha sobre la ejecución de dicha idea, procedimos
a la selección de los dibujantes adecuados que resultasen
capaces de trasladar a cada una de las viñetas planteadas
por nuestros profesionales del adecuado tratamiento de la información
que se quería transmitir, de la debida utilización
del recurso a la “ironía” sin que ello pudiese
restar valor al dramatismo y seriedad con que han de ser
observados los problemas que derivan en un pérdida de salud
psicofísica de los trabajadores y quienes pudiesen expresar
desde la primera hasta la última página del cómic
todo un conjunto coherente de mensajes encadenados, una nueva forma
de “comunicar prevención” que llevase tras su
final edición a la conclusión por parte de todos los
lectores de que el tema de prevención es cosa de todos, de
trabajadores, de empresarios, de los jóvenes como empresarios
o trabajadores del mañana, de la
Administración, de las Asociaciones Sindicales y Empresariales,
etc... Desde una perspectiva de Ergonomía Cognitiva adoptamos
la decisión de que el Cómic editado debía de
atender tras su edición a tres áreas
fundamentales que habrían de influir en su propio diseño:
Área del Conocimiento:
Permitiendo a sus lectores el “aprender” y “recordar”
toda una serie de ideas que a través del Cómic como
medio de información y formación serían expuestas
en el contenido del mismo: qué es prevención y qué
no lo es, qué cosas son las que no deben en modo alguno ser
“pasadas por
alto” en el desarrollo del trabajo, etc... y todo un bagaje
de temáticas que suelen de forma obligatoria y necesaria
ser abordadas en toda acción formativa.
Área de las Habilidades:
Permitiendo a los lectores interiorizar mentalmente y reflexionar
sobre qué capacidades deben de “poner en juego”
en sus propios escenarios de trabajo y que sin duda constituyen
el núcleo del trabajo realizado en condiciones óptimas
de seguridad.
Área de los Valores y Aptitudes:
Permitiendo a los lectores concluir respecto a las principales ideas
que subyacen tras la lectura del cómic y que sin lugar a
dudas cada uno de ellos integraría en sus propias escalas
de valores y que con total probabilidad haría posible su
influencia en la adopción de nuevos
“microcomportamientos”.
Acto seguido, pasamos a indicar el desarrollo de
las diversas fases que abordamos para la construcción del
Cómic Metafórico:
FASE 1: Desde el primer momento de gestación,
procedimos como primera necesidad a definir claramente la técnica
de construcción a emplear, estableciendo los objetivos a
conseguir en las diversas Áreas señaladas con anterioridad
y de tal forma que los destinatarios de dicho Cómic encontrasen
tras su lectura una importante Misión a llevar a cabo y que
las viñetas de dicho Cómic les sirviesen de ayuda
para clarificarla y precisarla, para lo cual, tuvimos que:
A) Recoger las informaciones necesarias para la creación
del “contexto” en el que se desarrollaría la
historieta, en este caso, sobre las condiciones de trabajo que podríamos
considerar como no satisfactorias y que constituirían por
llamarlo de alguna forma el “Estado Presente”. Para
ello, teníamos muy claro que debíamos antes de comenzar
a realizar la narrativa del cuento tomada como base a lo largo de
la historia, el lograr:
o Describir e Identificar el “Estado Presente” (personas
implicadas, las diversas situaciones estructurales que serían
presentadas, las expresiones lingüísticas de los sujetos
protagonistas, las diversas formas en como debía de producirse
la comunicación entre los actores, los Sistemas de Representación
y las Submodalidades empleadas, etc...
o Determinar el contexto en el que tal “Estado Presente”
debía de actuar, “reencuadrando” las experiencias
negativas objeto de los comportamientos a modificar por los sujetos.
o Verificar los “Beneficios Secundarios” que el “Estado
Presente” podría satisfacer a los destinatarios.
B) Recoger las informaciones sobre los objetivos que se pretendían
conseguir para provocar una nueva situación o “Estado
Deseado”, teniendo en cuenta que el lector debía de
percibir el mensaje de forma clara, concreta y específica,
a través del empleo de:
o Un lenguaje específico que impidiese cualquier tipo de
“resistencia inconsciente”, utilizando éste en
términos positivos que permitiese la búsqueda de alternativas
a los comportamientos “no seguros” que
podrían estar protagonizando los lectores en su trabajo.
o La clarificación de nuevas circunstancias que favoreciesen
nuevos “Estados Deseados” para los sujetos que lograsen
asimismo su satisfacción, satisfacción que habría
de ser extendida conservando también los “Beneficios
Secundarios” que el “Estado Presente” anterior
satisfacía.
o La identificación del propio lector con su propio “mapa
personal” de visión de la realidad, de tal forma que
el mismo se sintiese como el verdadero “protagonista”
de los cambios que pudiere realizar en el
futuro, por cuanto que éstos debían de depender exclusivamente
de él y dentro de sus posibilidades reales, permitiéndose
“despertar” a una nueva forma automática de cambios
de comportamiento.
o La Que el “Estado Deseado” constituya un objetivo
coherente con el funcionamiento global de la persona y del equilibrio
del entorno en el que se encuentra inmerso.
C) Que el Cómic metafórico permitiese al lector la
reflexión mediante la forma en como el mismo es narrado de
la adopción de nuevas alternativas que debía de emplear
en el futuro para el desarrollo de sus
propios recursos. La idea consistía en lograr que el propio
lector “se permitiese” a sí mismo reflexionar
sobre aquello que internamente debía de movilizar para adoptar
toda una serie de nuevos comportamientos; todo ello mediante el
empleo de una técnica de narrativa “no verbal”
y “psicogeográfica” y el empleo de metáforas
naturales que potenciasen el impacto inconsciente.
D) Establecer la adecuada equivalencia entre todos los elementos
que configuran el Cómic de una forma congruente.
FASE 2: Tras su elaboración, procedimos
a hacer entrega de un boceto provisional del Cómic a varios
Trabajadores, recabando de los mismos sus opiniones tras su lectura,
obteniendo de éstos los siguientes resultados:
- Existencia de una alta “identificación” del
entorno psicogeográfico en el que se desenvolvían
las viñetas del Cómic con respecto al propio entorno
de trabajo de algunos de los lectores, quienes asimismo manifestaron
conocer como reales la gran mayoría de las situaciones que
en el mismo se contemplan.
- Existencia de una alta “comprensión” del contenido
del lenguaje empleado en el mismo, resultando significativas las
interpretaciones que eran realizadas respecto al contenido “no
verbal” de la interacción de los personajes.
- Existencia de un alto grado de calidad en la manera de abordar
los aspectos técnico-preventivos de las historietas, en lo
que se refiere al tratamiento dado a las máquinas, herramientas,
señalizaciones y epi´s que en los mismo aparecen y
que tras ser leídos por técnicos superiores de prevención
no lograron
encontrar defecto alguno de dicho carácter.
FASE 3: Edición DEFINITIVA, quedando el
mismo finalmente confeccionado de la siguiente forma como a continuación
se expone:
FASE 4: DISTRIBUCIÓN: Para
lo cual, adoptamos la decisión de acudir como empresa expositora
a la FERIA LABORALIA celebrada del 11 al 13 de Mayo del corriente
año en Valencia (España) y en la que fuimos testigos
del enorme éxito y aceptación que el Cómic
tuvo entre todos los asistentes.
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