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Riesgos geológicos

 

Los peligros o riesgos geológicos se pueden definir como los procesos, situaciones o sucesos que pueden generar un daño económico o social a una comunidad y para cuya prevención, predicción o corrección han de emplearse criterios geológicos. Los procesos son el conjunto de fases sucesivas de un fenómeno natural. Los sucesos son las manifestaciones de un proceso en momentos o lugares determinados. Las catástrofes son el resultado de sucesivos imprevistos que afectan gravemente a las actividades humanas. En algunos estudios sobre riesgos se establecen diferencias entre los conceptos de peligro y riesgo: el peligro sería la interacción de los fenómenos o circunstancias naturales y la sociedad humana. El riesgo tendría además en cuenta el coste económico de los daños que se derivan de los peligros.
Los factores de riesgo son los condicionantes que pueden facilitar o provocar un suceso catastrófico en el desarrollo de un proceso. Un aspecto importante en el estudio sobre los riesgos es el tiempo de retorno estimado de cada tipo de suceso.

LOS RIESGOS SÍSMICOS

Los grandes terremotos ocasionan enormes desastres en un tiempo muy breve. Sus principales afectos son:

  • Las sacudidas del suelo y de los edificios.
  • Los desplazamientos superficiales del suelo a través de las líneas de falla.
  • Los deslizamientos de tierras.
  • Los tsunamis.
  • Prevención de los riesgos sísmicos

La única medida eficaz para prevenir un terremoto es determinar las zonas sujetas a mayor riesgo y paliar los daños. La prevención debe asegurar la integridad de los equipos e infraestructuras que garanticen la ayuda y los servicios después de un fuerte terremoto. La reducción de los daños depende de la adopción de medidas especiales en las zonas de riesgo. Sería recomendable establecer zonas con restricciones para la construcción cerca de las fallas activas conocidas, restringir el uso del suelo en zonas propicias para la producción de deslizamientos, diseñar estructuras que resistan las sacudidas del suelo, elaborar normas de construcción y conseguir que se respeten, reforzar las estructuras existentes, fomentar la contratación de seguros y educar a la población para proteger su vida y sus propiedades.

LOS RIESGOS VOLCÁNICOS

Los riesgos volcánicos son menos perceptibles para la población que los riesgos sísmicos, debido a que los volcanes permanecen inactivos durante largos periodos.

  • Los peligros de los volcanes

La viscosidad y el contenido en gases de los magmas influyen en la explosividad. Si el magma es viscoso o muy rico en sustancias volátiles, las concentraciones de gases pueden llegar a alcanzar el 60 o el 70% en volumen. La explosividad de una erupción puede aumentar por la violenta conversión en vapor de aguas superficiales o subterráneas en contacto con el magma incandescente. Las erupciones explosivas son peligrosas por los efectos de las avalanchas incandescentes y las nubes ardientes o coladas piroclásticas, formadas por fragmentos líquidos de magma que viajan en suspensión dentro de una nube de gases. Los gases pueden producir una nube vertical en forma de columna, que luego deja caer los materiales que lleva, y que constituyen depósitos de tefra (cenizas y piedra pómez)la lluvia de cenizas que se produce en este tipo de erupciones no representa en principio un riesgo grave, excepto en los núcleos de poblaciones, en los que puede derribar los tejados de los edificios o afectar a la visibilidad y al funcionamiento de muchos aparatos. Los lahares son coladas de barro y avalanchas de derrubios. Se forman al fundirse rápidamente la nieve por efecto de una erupción, o a causa de fuertes lluvias, que arrastran las cenizas y cantos procedentes de la erupción.

  • La prevención de los riesgos volcánicos

Los principales métodos para detectar los cambios asociados al comienzo de las erupciones son:

  • El estudio de la distribución temporal y espacial de los movimientos sísmicos en las cercanías del volcán.
  • El estudio de las deformaciones en el suelo mediante redes de nivelación.
  • El registro de las variaciones de los campos magnético y eléctrico, así como de las variaciones del flujo térmico.
  • Los estudios gravimétricos que permitan detectar al ascenso del magma hacia la superficie.
  • Los estudios de las fumarolas y aguas termales para detectar cambios químicos relacionados con el ascenso del magma.
  • Los riesgos volcánicos en España

Existen cuatro zonas volcánicas en España; tres en el territorio peninsular y una en el archipiélago canario. Una quinta zona de menor extensión se localiza en las Islas Columbretes, frente a Castellón. Las zonas peninsulares tienen menos de 10 millones de años, aunque en ninguna de ellas se ha registrado  vulcanismo histórico. En las Islas Canarias se han producido 17 erupciones en épocas históricas. La más importante fue la de Timanfaya en  1730.

LA EROSIÓN

La acción del hombre sobre algunas zonas en condiciones de aridez puede llegar a producir una pérdida importante de la cubierta vegetal y del suelo, acelerando el proceso de erosión y desertificación. Los procesos de erosión se acentúan con la roturación, los cambios de cultivos y la destrucción de los bosques y matorrales. El pastoreo abusivo, las talas, los incendios forestales y la construcción de pistas en laderas con fuerte pendiente favorecen los procesos erosivos en las zonas montañosas.

RIESGOS RELACIONADOS CON PROCESOS DE LADERAS

Los movimientos de ladera son procesos relativamente frecuentes. Al contrario que los terremotos o las erupciones volcánicas, los movimientos de ladera pueden ser inducidos o provocados, e incluso previstos y evitados por la acción del hombre. Los daños dependen de la velocidad y el tamaño de la masa que se desplaza.

  • Tipos de movimientos
  • Deslizamientos. Son movimientos de masas de roca o suelo sobre una o varias superficies de rotura. Se trata de procesos rápidos, que pueden afectar a un gran volumen de roca. Cuando la superficie de deslizamiento es curva, se denominan deslizamientos rotacionales.
  • Desprendimientos. Se trata de la caída de bloques individuales es un talud debido a la aparición de planos de rotura en la estratificación o en las fracturas de la roca.
  • Avalanchas. Son movimientos muy rápidos de una masa de tierra, fragmentos de roca o derrubios, a veces mezclados con agua, nieve o hielo.
  • Flujos. Son movimientos de masas más o menos rápidos, característicos de materiales sin cohesión. Las coladas de barro son flujos de materiales finos y homogéneos que adquieren una gran plasticidad por su contenido en agua.
  • Reptación. Es un movimiento lento, partícula a partícula, que afecta a la parte superior del suelo en zonas de pendiente. Los movimientos de ladera están controlados por dos tipos de factores: los primeros, llamados factores condicionantes, dependen de la composición, estructura y forma del terreno, mientras que los segundos son factores desencadenantes externos que, al modificar las condiciones existentes, provocan la inestabilidad de la ladera.
  • Son factores condicionantes:
  • El relieve, el tipo de roca, la estructura geológica y las características mecánicas de las rocas.
  • Pueden ser factores desencadenantes:
  • Las precipitaciones intensas, que aumentan el contenido de agua en el suelo.
  • Los cambios en las condiciones hidrolgeológicas.
  • Los movimientos sísmicos, que desestabilizan las laderas.
  • La aplicación de cargas sobre el terreno.
  • El cambio en la geometría en las laderas al realizar excavaciones o construcciones.
  • La erosión o socavación del pie de la ladera debida a los fenómenos naturales.
  • Los cambios en el uso del terreno.
  • Las acciones del agua en el terreno.

Los movimientos de ladera tienen gran importancia en España debido al relieve, las condiciones climáticas y la gran variedad de rocas presentes en la superficie. Es posible la prevención de los movimientos en las laderas mediante técnicas que aseguren su estabilidad.

 

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