Aumento de la glándula tiroidea. Según su morfología
puede ser difuso (con aumento de uno o ambos lóbulos) o
nodular (nódulos que pueden ser líquidos o sólidos).
También pueden ser uninodulares o multinodulares.
El bocio no lleva implícito una alteración funcional.
La causa más frecuente es la falta de yodo en la dieta.
Son zonas endémicas las de alta montaña. Otras veces,
lo que ocurre es que hay un bloqueo en la utilización del
yodo(Coles, grelos...). El crecimiento de la glándula se
produce bien hacia fuera o a nivel endotorácico.
Síntomas del bocio simple.
- Dará síntomas de competencia de espacio, por desplazamiento
- Si afecta a la faringe: Ronquera.
- Si afecta a la tráquea: Disnea en decúbito.
- Si afecta al esófago: Disfagia.
- Si afecta alas yugulares: Ingurgitación yugular.
Diagnóstico.
- Historia clínica.
- Exploración física: Inspección y palpación,
aplicando las técnicas de Marañón y Lage.
La ingurgitación supone el crecimiento del lóbulo
del lado opuesto.
No auscultación en el bocio. Está solo en hiperfuncionantes
ya que la hiperfunción va acompañada de hipervascularización:
Thrill.
Instrumental.
- Radiografía simple de tórax y cuello: Nos permite
aproximar el tamaño y si es endotorácico.
- Ecografía.
- Gamma Grafía tiroidea.
- Determinación de T3 y T4.