Dieta. Ningún tipo de alimentación
ocho horas antes de la intervención. La presencia de alimentos
o líquidos en el estómago aumenta el riesgo de aspiración
del contenido gástrico durante la anestesia (neumonía
por aspiración). Si se descubre que el paciente injirió
alimentos sólidos o líquidos hay que posponer la
intervención. En las intervenciones de aparato digestivo
se suele colocar sonda para aspiración nasogástrica.
En las operaciones de colon se da una dieta sin residuos una semana
antes de la intervención y se suministran enemas de limpieza.
Preparación de la piel.
a) Día anterior a la intervención. Ducha con jabón
líquido antiséptico. Cortar las uñas, quitarse
el maquillaje. Rasurado de la zona operatoria con maquinilla desechable.
La zona operatoria se desinfecta con una solución yodada
y se cubre con un paño estéril.
b) Día de la intervención. Se realiza en quirófano
inmediatamente antes de la intervención y de la colocación
de los paños estériles. Siempre se prepara una zona
más amplia que la incisión. Se hará después
lavado de manos y consiste en pintar toda la zona operatoria con
una solución yodada. Cada centro tiene sus normas. No hay
que olvidar que el paciente debe orinar antes de ir a quirófano,
porque la relajación anestésica produce relajación
del esfínter y puede producir pérdida de orina en
la mesa operatoria con la consiguiente contaminación de
la misma, se pondrá sonda vesical si es necesario.
3. Preparación psicológica y dar información.
Premedicación anestésica. Utilización
de fármacos antes de bajar a quirófano con los siguientes
objetivos:
Sedación psíquica. Suprimiendo la ansiedad, angustia,
estrés, miedo a la intervención. Producción
de amnesia y analgesia. Hacer mas fácil la inducción
a la anestesia.
Para esta premedicación anestésica se usan diversos
fármacos:
Hipnóticos, ansiolíticos y tranquilizantes.
Barbitúricos, haloperidol, valium. Analgésicos.
Morfina, dolantina. Anticolinérgicos. Atropina.