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Intervención
en factores psicosociales |
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ABSTRACT
Este es un trabajo en el que se describe la progresiva intervención
en materia de factores psicosociales en la empresa T.U.S.G.S.A.L.,
empresa de economía social que está organizada en
forma de sociedad anónima laboral, desde la puesta en marcha
de un servicio de prevención propio en julio del año
2000 hasta la fecha. Dada la actividad de la empresa, transporte
urbano terrestre de viajeros, y su formato, resulta una experiencia
muy enriquecedora en cuanto a resultados obtenidos hasta hoy día,
y, asimismo, en cuanto a la manera en que se realiza la intervención.
Palabras clave
Factores psicosociales, intervención, economía social,
transporte urbano, conductores.
INTRODUCCIÓN
La intervención sobre los factores psicosociales es, sin
duda, la gran asignatura pendiente hoy en día en las empresas
dado que dicha intervención debe basarse en un diagnóstico
de situación previo que debe precisarse a través de
una evaluación de riesgos psicosociales.
Es aquí donde nos encontramos con las primeras
dificultades, ya que la evaluación de riesgos psicosociales
exige una predisposición determinada por parte de la empresa
(y fundamentalmente su dirección) y, a su vez, exige de un
método suficientemente válido como para determinar
con la mayor de las realidades cómo está la situación
de la empresa en esa faceta.
Sin embargo, no vamos a descubrir nada nuevo aseverando
lo siguiente, ya que está más que descrito y validado
a través de diferentes estudios, si decimos que interviniendo
sobre los factores psicosociales de una empresa se puede reducir
de forma significativa la accidentalidad y el absentismo.
La práctica de un estudio de factores psicosociales
es algo así como el ver la fotografía de la empresa
desde un ángulo determinado (como ver un paisaje desde una
ventana o desde un balcón) y sacar conclusiones al respecto.
Si somos capaces de emplear varios ángulos, es decir, el
mismo paisaje desde distintos miradores, podremos valorar si las
conclusiones finales son similares y, por lo tanto fiables en nuestro
modelo de empresa, porque de lo contrario nos podemos ver en dificultades,
dado que, aunque un método de evaluación esté
validado sobradamente, habrá que demostrar que para nuestro
modelo de empresa es correcto y sus resultados nos acercan a la
realidad de la misma o no.
No hay que olvidar que, de entre los distintos modelos sobre sistemas
de gestión de prevención de riesgos laborales, como
por ejemplo "Diferencias culturales y políticas de seguridad
corporativas" (Janssens M, Brett JM, Smith FJ), el "Modelo
socio-técnico del comportamiento seguro" (Brown, Willis
y Prussia ) o el "Modelo causal psicosocial de los accidentes
laborales" (J.L. Melià) [1]; podemos constatar en ellos
la presencia de elementos definitorios que indican el necesario
análisis particular en cada empresa en función de
sus características específicas; esto es así
puesto que aunque la estandarización de la gestión
de la prevención de riesgos laborales no sólo puede
resultar deseable sino también eficaz, es evidente que hoy
por hoy (y más en el campo específico de los factores
psicosociales) se tiende a progresar con "trajes a medida"
para cada organización en función de sus características.
ENTORNO
La Economía Social
Podríamos definir la economía social como toda actuación
económica que actúa en el mercado o en la sociedad
con los principios de: (a) Organización democrática;
(b) Anteponer la persona antes que el capital; (c) Reparto de beneficios
o resultados con criterio colectivo; (d) Propiedad horizontal; (e)
Especialmente solidaria con el entorno; y (f) Provocadora de cohesión
social.
Las empresas de economía social se caracterizan por disponer
de una organización y objetivos que pretenden la distribución
del trabajo, su remuneración correspondiente y de los beneficios
derivados del mismo entre los trabajadores de dichas empresas. El
concepto de economía social agrupa a denominaciones utilizadas
en varios países como economía solidaria, tercer sector
o CMAFs (cooperativas, mutualidades, asociaciones o fundaciones).
Existen diversas formas de organización en este sentido,
una de las cuales constituye la denominada Sociedad Anónima
Laboral. Sociedad Laboral es toda aquella sociedad en la que la
mayoría del capital social es de propiedad de los trabajadores
que presten en ella servicios retribuidos en forma personal y directa,
cuya relación laboral lo sea por tiempo indefinido, y en
forma de trabajador por cuenta ajena.
Desde hace unos años, el sector de la Economía Social
en Europa ocupa un lugar de eminente importancia. Según datos
facilitados por la Comisión Europea, el sector de la Economía
Social representa el 6% del PIB. En conjunto, la economía
social es la responsable de 9 millones de empleos a tiempo completo
en la Unión Europea; es decir, el 8% del empleo asalariado
público[2]
En resumen, podemos concluir diciendo que las empresas de economía
social se distinguen de las empresas de capital por la especificidad
de sus características comunes, en especial: (a) La primacía
de la persona y del objeto social sobre el capital; (b) La adhesión
voluntaria y abierta; (c) El control democrático por sus
miembros; (d) La conjunción de los intereses de los miembros
usuarios y del interés general; (e) La defensa y aplicación
de los principios de solidaridad y responsabilidad; (f) La autonomía
de gestión e independencia respecto a los poderes públicos;
(g) La mayor parte de los excedentes se destinan a la consecución
de objetivos a favor del desarrollo sostenible; (h) el interés
de los servicios a los miembros y el interés general.
Todas estas características confieren a este tipo de organizaciones
el perfil óptimo para responder con eficacia a las elevadas
exigencias que un sector como el de servicios, orientado plenamente
al servicio de la ciudadanía, presenta.
La Empresa
La empresa T.U.S.G.S.A.L. (Transportes Urbanos
y Servicios Generales, Sociedad Anónima Laboral) es una empresa
de economía social que está constituida en forma de
sociedad anónima laboral. De entre sus principales señas
de identidad, podemos mencionar que se trata de una sociedad igualitaria
y con pragmatismo operativo, que los trabajadores son los únicos
accionistas no existiendo ninguno de ellos que posea mas del 1.5%
del total de acciones, y que los trabajadores disfrutan de ventajas
socioeconómicas ligadas a los mecanismos de funcionamiento
de la empresa (afiliación al régimen de Seguridad
Social como trabajadores por cuenta ajena, beneficios como accionistas,
beneficios variables, convenio de empresa superior al convenio del
sector y beneficios intangibles (no cuantitativos) de carácter
sociolaboral).
La empresa T.U.S.G.S.A.L. desarrolla su labor en el ámbito
del sector servicios, dedicada al transporte de viajeros en el ámbito
urbano de Badalona, Barcelona, Sta. Coloma de Gramenet, Montgat,
Tiana, Montcada i Reixac y St. Adrià del Besós, todas
ellas ciudades catalanas del estado Español. Funciona desde
Mayo de 1985 y sus líneas de autobuses configuran una red
local metropolitana que responde satisfactoriamente a la demanda
de movilidad de la población, proporcionando una accesibilidad
adecuada a todos los puntos del territorio en que opera.
En el centro de trabajo se estructuran varias áreas de trabajo
para un total de unos 575 trabajadores: Tráfico, donde se
integran todos los conductores-perceptores (que representan un 72%
del total de la plantilla, con unos 415 trabajadores), Administración
(unos 85 trabajadores) y Taller y Mantenimiento (unos 75 trabajadores,
y donde se realizan todo tipo de actividades de mecánica,
electricidad y/o electrónica, plancha y pintura).
Las instalaciones de la empresa cuentan con una zona de aparcamiento
para los autobuses, tren de lavado, estación de servicio,
cabina de pintura, elevadores portátiles y circuito cerrado
de aire comprimido. En el taller, existen varias zonas: inyección,
electricidad, aire acondicionado, mecánica, oficina, almacén
y plancha, distribuidas en una nave de unos 850 metros cuadrados.
Se dispone, asimismo de dependencias para el área de administración,
vestuarios, comedor, sala de cursos/asambleas; y edificaciones anexas
varias (servicio médico, almacén de pinturas y disolventes,
cuarto de motores, recepción, sala de conductores y ocio
y resto de pequeños almacenes).
El área de Prevención de riesgos se ha estructurado
en un Servicio de Prevención propio que asume las cuatro
disciplinas preventivas (Seguridad, Higiene industrial, Vigilancia
de la Salud y Ergonomía y Psicosociología) desde el
1 de Julio de 2000, fecha desde la cual se sistematiza la gestión
de la prevención creando distintos grupos de trabajo. Antes
de esa fecha, la empresa disponía de actividades y normativas
internas en materia de prevención de riesgos laborales (se
elaboraron unas normas de seguridad e higiene para labores de riesgo,
básicamente en trabajos del área de taller y mantenimiento);
habiéndose realizado una evaluación de riesgos inicial,
funcionando periódicamente el comité de seguridad
e higiene (posteriormente comité de seguridad y salud), o
efectuándose distintas mediciones higiénicas o evaluaciones
puntuales en distintos puestos de trabajo. Sobre esta estructura
inicial se ha desarrollado un sistema de prevención de riesgos
laborales [3], que funciona con los criterios elaborados por la
O.I.T. (plan-do-check-act). [4]
En el año 2001, la empresa obtuvo la certificación
de calidad AENOR ISO 9001, integrando en dicha certificación
los procedimientos de formación y de prevención de
riesgos laborales, los cuales han sido valorados muy positivamente
dentro de los procesos de auditoría periódicos asociados.
En el año 2003, la empresa pasó una auditoría
específica sobre prevención de riesgos laborales con
resultado satisfactorio, y sobre la cual se estableció un
trabajo posterior para la mejora de los puntos débiles reflejados
en la misma.
EVOLUCION DE LA ACTUACION EN TUSGSAL FRENTE
A FACTORES PSICOSOCIALES
A lo largo del tiempo en que en la empresa está funcionando
el servicio de prevención de riesgos laborales, podemos realizar
un paseo retrospectivo en cuanto a la actividad que se ha ido realizando
en TUSGSAL con respecto al estudio y posterior intervención
sobre factores psicosociales.
Es evidente que en una empresa de servicios como esta y, además,
una empresa de economía social (como ya se ha descrito),
el estudio y la intervención en factores psicosociales no
podían de ninguna manera pasar por alto. Así, y de
un modo progresivo, a la vez que la empresa se iba impregnando de
la necesaria estructura y funcionamiento de un sistema de prevención
de riesgos laborales, también iba logrando obtener una fotografía
diagnóstica y una situación adecuada para la intervención
en este tema.
Ya en el año 2000, año de la creación
del servicio de prevención de riesgos laborales, se revisó
la evaluación de riesgos inicial, que había sido confeccionada
con la colaboración de la mutua de accidentes de trabajo
correspondiente al momento en que se realizó, la cual estaba
realizada con un método mecanicista propio de la aplicación
a riesgos derivados del área de seguridad. Así, se
estimó oportuno aplicar el método EWA (Ergonomic Workplace
analysis) ya que se trata de un método que permite la evaluación
integral, la participación de los trabajadores y la valoración
directa de la carga mental del puesto de trabajo en su desarrollo.
En el año 2001 se procedió a concluir el diseño
y puesta en marcha de los perfiles de reconocimientos médicos
protocolizados, lo cual permitió ir profundizando en los
contenidos de los mismos y adaptándolos en función
de los requisitos surgidos de la evaluación de riesgos, daños
a la salud registrados o prioridades marcadas desde el servicio
médico o de prevención. Asimismo, se puso en funcionamiento
una consultoría psicológica externa cuya misión
es dar apoyo terapéutico desde este ámbito en todos
aquellos procesos relacionados con trabajadores, en los que el servicio
médico estima oportuno establecer esta línea de actuación
en coordinación con él mismo. Los resultados hasta
la fecha en todos aquellos procesos en que ha intervenido dicha
consultoría han sido altamente satisfactorios.
En el año 2002, dentro del contexto de los
reconocimientos médicos protocolizados, y concretamente en
el dedicado a los conductores, se integró en su contenido
un test genérico muy sencillo de graduación de la
polaridad del estrés frente a la polaridad de la relajación,
pudiendo traducir todo ello en un parámetro final que indique
la tendencia final al estrés o no de cada individuo y, en
una línea de acción más efectiva, el estado
de la población de conductores en general en este capítulo.
Dicho test consta de dos apartados que, a través de la valoración
en una escala de puntuación de 1 a 5 y con 7 ítems
sencillos en cada uno de ellos, valora el nivel de estrés
por un lado, y el nivel de relajación por el otro. Finalmente,
se obtiene una cifra final, donde se combinan los resultados obtenidos
en los dos apartados mencionados llevados a una escala de valores,
a la que se le lama nivel de relajación. La cifra final indica
acerca de cada participante, si es claro candidato a tener estrés,
si tiene posibilidades de tener estrés, situación
neutra frente al estrés, pocas posibilidades de tener estrés
o si se trata de una persona relajada y alejada del estrés.
Asimismo, en el momento del reconocimiento y de la elaboración
del test, se le hace entrega a cada uno de los trabajadores de un
documento muy sintético, claro y sencillo; acerca de consejos
genéricos para actuar frente al estrés en su prevención.
Esta acción preventiva llevada a cabo, es ya un elemento
de "puesta en escena" que el trabajador interpreta de
forma positiva, en su mayor parte, y permite ir entrando en una
dinámica de acción-reacción con clara tendencia
a la mejora de estos factores. A su vez, es necesario ser cautelosos
con estas acciones, dado que si no se sigue una evolución
en las mismas pueden crear expectativas no cumplidas en el seno
del colectivo de trabajadores siendo en este sentido un arma de
doble filo que hay que saber orientar debidamente.
En cuanto a los resultados globales obtenidos en los tests, hay
que decir que nos muestran un colectivo bastante estable en este
capítulo pese a los estresores clásicos y de muy difícil
intervención a los que están sometidos. Se realizaron
un total de 123 tests que nos ofrecen los siguientes resultados
recogidos en la tabla adjunta:
| |
Bajo |
Moderado |
Alto |
| Nivel de estrés |
47,18% |
50,40% |
2,44% |
| Nivel de relajación |
0% |
18,7% |
81,3% |
Esto arroja unos resultados finales de: 1.62%
de trabajadores que tienen posibilidades de tener estrés,
11.38% con situación neutra frente al estrés, 63.41%
con pocas posibilidades de tener estrés y un 23.58% con
situación relajada y alejada del estrés. Siempre
en el colectivo de conductores.
ESTUDIO INICIAL SOBRE EL ESTRÉS
Y SUS CAUSAS EN CONDUCTORES DE AUTOBUS URBANO
En el año 2003, se procedió a ir un poco más
allá en todos estos aspectos y la empresa participó
en un estudio de factores psicosociales llamado "Estudio
del estrés y sus causas" [5], llevado a cabo por la
consultora Sentawork y promovido por el sindicato U.G.T. y la
Fundación para la prevención de riesgos laborales.
Dicho estudio, se centró en el colectivo de conductores
de transporte urbano de la zona metropolitana de Barcelona ciudad
y englobó a las dos grandes empresas operadoras de este
tipo de transporte, entre las que se encuentra T.U.S.G.S.A.L.
La metodología del estudio se basa en el cuestionario llamado
"Modelo de diagnóstico de calidad de vida profesional-estrés
laboral" que, distribuyéndose en 4 grandes apartados
busca la explicación a través de la interacción
entre ellos y de posibles causalidades, para conocer los posibles
causantes (estresores) del estrés laboral y la presencia
o no de amortiguadores frente al mismo. Dichos apartados son:
Calidad de vida profesional (estrés, burnout, satisfacción
laboral, implicación con el puesto de trabajo e identificación
con la organización), Causantes o estresores (organización
formal e informal), amortiguadores laborales (organización
formal e informal) y, finalmente, amortiguadores del entorno familiar
y social. Se desarrollan un total de 63 ítems que se contestan
sobre la base de una escala de Likert con 5 posibilidades de elección.
Los resultados del estudio mostraron en nuestro caso, un colectivo
mayoritariamente satisfecho con su puesto (88%), tanto como con
su horario (73%) y turno (73%). Asimismo, está satisfecho
con su trabajo y se considera capaz de realizarlo correctamente
(96%).
También, los conductores consideraron que su trabajo es
importante (90%) aunque con buen nivel de responsabilidad (86%),
y por ello buscan la mejor forma de hacerlo (90%). Es importante
para todo ello, que los resultados demostraron que se sienten
implicados con el puesto (86%) e identificados con la empresa
(85%). Esta identificación con la empresa e implicación
con el puesto es un valor importante y específico de TUSGSAL
(que sobresalió con claridad en el contexto del ámbito
empresarial del estudio), que tiene mucho que ver con las características
estructurales y organizativas de una empresa de economía
social como la nuestra, antes mencionadas.
El nivel de estrés detectado por el estudio no es “extremo”
o “preocupante” pero hay que decir que tampoco es
irrelevante, por lo que debe de ser tenido en cuenta en el momento
de elaborar o diseñar acciones que detecten las necesidades
que se deben cubrir, así como también, acciones
que permitan diseccionar y clarificar al máximo cuáles
son los factores psicosociales a tener más en cuenta en
cada caso, así como los matices que entran en juego en
estos factores psicosociales. Es ya conocido que el estrés
tiene efectos nocivos, pero también efectos positivos acerca
de la actitud laboral de las personas, y es preciso delimitar
o cuanto menos reconocer donde acaba un efecto y comienza el otro.
Sólo el análisis que considere estas realidades
puede ser rentable y útil para la obtención de beneficios
en la gestión de la prevención de riesgos laborales.
Este estrés puede provenir de factores externos ajenos
a la organización (tráfico, ruido o usuarios, por
ejemplo), que son una fuente permanente y activa del mismo a la
que los conductores están expuestos de modo continuo y
reiterado. No hay intervención de nivel organizacional
posible para hacer frente a estas fuentes de estrés. Por
ello, y por la importancia para la calidad de vida de los trabajadores
y para el servicio que prestan, es necesario que los conductores
sepan afrontar estas condiciones de trabajo sabiendo manejar la
situación.
En cuanto a las posibles líneas de mejora que se establecieron
en su día para amortiguar los efectos negativos del estrés,
serían dirigidas al entrenamiento para hacer frente a todo
ello, así como a aplicar técnicas de atención
al cliente o a una distribución de los descansos que se
adaptara a las necesidades del colectivo a la vez que de las propias
de cada trabajador, aspecto este último, no exento de dificultades
organizativas. También es muy importante el volumen y la
calidad de la información que debe existir con el flujo
suficiente y en los dos sentidos, es decir, del trabajador con
trabajadores a su cargo hacia los trabajadores, como de los mismos
hacia el trabajador responsable. Intervenir en líneas de
mejora de este flujo de información es altamente rentable
en este capítulo.
Este estudio previo facilita pues un punto de partida potente
acerca de algunas de las cuestiones importantes sobre riesgos
psicosociales, y sugiere algunas oportunidades de intervención
como las que acabamos de mencionar.
ESTUDIO GLOBAL, EN VARIAS FASES, DE FACTORES PSICOSOCIALES EN
TUSGSAL
Asimismo, este punto de partida potente aunque
no inicial, como ya ha quedado expuesto, motivó una reflexión
más extensa para llegar a la conclusión de que una
empresa como TUSGSAL, dadas las características intrínsecas
de la misma así como el sector en el que desarrolla su
actividad, debía seguir profundizando en estos aspectos
y, por ello, a principios del año 2004 y tras un proceso
de estudio previo y valoración de distintas opciones, se
consiguió proceder a iniciar un estudio de factores psicosociales
a elaborar en tres fases, de las que en la actualidad estamos
inmersos en la segunda de ellas, en colaboración con la
Universitat de València y dirigido y gestionado por el
profesor Josep Lluís Melià. La metodología
del mismo, responde a unos cuestionarios validados y contrastados
en múltiples ocasiones, habiendo sido utilizados en empresas
de diversas actividades y de numerosos países de distintos
continentes, que se inspiran en el modelo causal de los accidentes
de trabajo diseñado por el profesor Melià [6]. Dicho
estudio pasó a englobar a todos los departamentos de la
empresa y no sólo al compuesto de conductores.
Se procedió a trabajar en la primera de las fases, estableciendo
el marco adecuado tanto a nivel de puesta en escena del evento
y procedimiento de entrega, recogida y confidencialidad de los
cuestionarios; como de requerimientos estadísticos necesarios
para fidelizar los resultados de una forma suficientemente conveniente
y rigurosa.
De este modo, se recogieron 379 cuestionarios de los que 20 se
descartaron por incongruencia de respuesta y análisis de
resistencias, quedando la muestra real en 359 cuestionarios de
todas las áreas y puestos de trabajo existentes [7].
La metodología el estudio se afianza en el contenido de
dichos cuestionarios [8 y 9], que constan de varios apartados
que analizan los conceptos de más importancia en el mismo.
Estos apartados son los siguientes: Estrés en el trabajo,
indicadores de salud psicosocial, riesgos percibidos e indicadores
de respuesta psicosocial.
Cada uno de ellos se divide en distintos subapartados que vienen
representados por varios ítems de los cuestionarios, y
dichos ítems deben contestarse sobre la base de una escala
de Likert progresiva con 5 opciones de respuesta.
Entrando en el análisis de resultados de esta primera fase,
se puede afirmar ya a modo de primer gran concepto que TUSGSAL
tiene como empresa una salud psicosocial de bastante calidad de
forma general, aunque a lo largo del desarrollo del estudio se
pueden objetivar aspectos que pudieran ser de interés al
plantearse ajustes sobre ellos.
A continuación, se desarrolla el análisis más
exhaustivo por cada uno de los 4 apartados descritos, indicando
los resultados obtenidos y respetando la confidencialidad y celo
necesarios al manejar datos de esta índole.
Exponemos a continuación, pues, los resultados obtenidos
en cada uno de los apartados:
a) ESTRES
Existe un conflicto entre demandas y recursos con discreta presencia
en todas las áreas, aunque en alguno de los departamentos
de la empresa indican la falta de medios y recursos materiales
(60’4% de cuestionarios en ese sentido), y la falta de preparación
profesional (59’1%). En el resto de departamentos se detectan
porcentajes menores (42’8% en uno de ellos y 33-37% en otros
dos respecto a este último concepto).
Otro aspecto relacionado con el estrés es el de la ambigüedad
de rol, donde existe un departamento que aparece como el más
expuesto (es donde mayor porcentaje de trabajadores manifiesta
que no les informan con claridad acerca de su trabajo) al parecer
por el hecho de que no existe una buena comunicación descendente
(la media de empresa es de 43.9% y en dicho departamento de 54.7%
en cuanto a la no existencia de este tipo de comunicación).
Asimismo, la comunicación horizontal debería mejorar
dado que puede ser conveniente que los compañeros digan
a otros compañeros que es lo que esperan de ellos. Estos
elementos de comunicación pueden mejorar sustancialmente,
realizando formación adecuada al respecto a mandos y trabajadores.
Siguiendo con los resultados vinculados al apartado del estrés,
se analizan los factores organizacionales y sociales llegando
a la conclusión de que en cuanto al estilo de liderazgo,
este es unánimemente positivo y ello constituye sin duda
un amortiguador frente a estresores de otra índole. En
alguno de los departamentos los porcentajes al respecto se salen
algo del término medio, albergando la idea de que seria
interesante trabajar en tal departamento para igualar resultados.
En los aspectos de comunicación, se demuestra que estamos
ante una organización muy sana pese a que en uno de los
departamentos las respuestas indican que existen estresores que
se derivan de ellos. En este departamento estos estresores pueden
causar una posible disminución de la eficacia y de la eficiencia
de los trabajadores.
En el resto de departamentos los resultados son claramente positivos.
En cuanto a otro aspecto organizacional, que indica la percepción
de los trabajadores acerca del compromiso de la empresa con relación
a calidad, seguridad e higiene y medio ambiente; existe una valoración
global positiva (algo menor con relación al medio ambiente
donde disminuye el porcentaje de percepción de preocupación
por parte de la empresa).
b) SALUD PSICOSOCIAL
Existen varios indicadores de salud psicosocial de los que podemos
deducir que ésta es adecuada en nuestra empresa con las
siguientes matizaciones:
Existe un 85.2% de trabajadores que manifiestan que les gusta
su trabajo, ello es una palanca positiva para motivar elementos
de comunicación, formación y participación
entre ellos; pero a la vez al tener más satisfacción
intrínseca se sienten más implicados y son más
sensibles a factores de estrés. Entrando en el capítulo
de prestaciones básicas que percibe el trabajador existe
un resultado altamente positivo en la empresa de forma genérica.
En cuanto a las condiciones de trabajo materiales, seguimos en
la misma línea, todas las áreas son positivas en
su mayoría pero uno de los departamentos responde de forma
inferior al resto (éste es de los pocos ítems del
estudio donde la respuesta negativa gana con claridad a la positiva
en alguno de los departamentos).
Dentro de las condiciones de trabajo, se analiza el ambiente físico
en diversas facetas tales como entorno físico y espacio,
cuyos resultados son positivos en todas las áreas excepto
en uno de los departamentos, en el que estas condiciones son algo
mas ajustadas. En cuanto a la calidad de aire interior, se detectan
problemáticas en el centro subsidiario de que dispone la
empresa, una pequeña oficina de distinta ubicación
geográfica a las instalaciones centrales.
Otros aspectos de análisis en la satisfacción laboral
son las oportunidades de desarrollo, donde el clima general es
positivo en TUSGSAL. Asimismo, la participación y el trato
igualitario y justo resultan adecuados en la empresa. Finalmente,
la relación con los compañeros es una baza muy fuerte
con resultados altamente positivos y la supervisión de
trabajos es generalmente positiva con alguna excepción
(resultado que enlaza de manera directa con el expresado en el
apartado de estilo de liderazgo).
Otros apartados analizados son el de salud psicosocial propiamente
dicho, donde se detectan valores adecuados y altamente positivos,
manifestándose malestar psicológico en valores normales
y saludables y destacando la existencia de tensión asociada
al trabajo en varios departamentos (tras la jornada laboral, hay
un 47.6% de trabajadores de uno de ellos y un 27.5% de otro, que
dice tener preocupaciones). A pesar de ello estos valores se pueden
considerar mas o menos normales. La tensión asociada al
ritmo de trabajo se centra de modo claro en tráfico (conductores).
No hay que olvidar que es en este colectivo donde existen estresores
externos de muy difícil intervención organizacional
(tráfico, ruido, atención al público etc.).
Para acabar con este apartado destacan: resultados muy positivos
en cuanto a la inexistencia de burn-out o de mobbing, resultados
positivos en el concepto de propensión al abandono, y,
finalmente, resultados en la misma línea sobre el desempeño
autopercibido, en que hay diferencias en uno de los departamentos,
donde los trabajadores creen estar por debajo del 65% de su rendimiento
posible.
c) RIESGOS PERCIBIDOS
En este apartado se analiza básicamente la conciencia de
seguridad o no que tiene el trabajador, utilizando los conceptos
desarrollados por el prof. Melià como riesgo real y riesgo
basal.
Un 65.3% de trabajadores TUSGSAL creen que deben tomarse importantes
medidas de seguridad, y en dos de los departamentos se llega hasta
el 75%. Se pueden establecer 3 niveles de riesgo, en función
del máximo posible que puede medir la escala correspondiente
si tenemos en cuenta las zonas afectadas, el primero con taller
(60%) y mantenimiento (50%), el segundo tráfico (30%) y
el tercero administración (20%). Ello se ajusta a la realidad
de los puestos de trabajo de nuestra evaluación de riesgos.
En cuanto a los tipos de riesgo se aprecian los ambientales (ruido
con un 59.4% general, 86.5% en taller, 64.6% en tráfico
y 42.8% en mantenimiento, e impactos térmicos 23.8% general,
42.8% en mantenimiento y 61.4% en taller). En cuanto a riesgos
mecánicos, eléctricos y químicos (gases y
humos entre otros) aparece como área más expuesta
la de taller, con cifras algo desmesuradas en tráfico (46.9%
exposición a humos) con relación a la realidad del
puesto de trabajo. Finalmente, los riesgos ergonómicos
y relacionados con el ritmo de trabajo se presentan como unos
de los de mas presencia general en TUSGSAL (movimientos repetitivos,
posturas incómodas o ritmos de trabajo rápidos;
este último casi exclusivo de tráfico). Es por ello,
que desde el servicio de prevención se propone la realización
de estudios más profundos en este campo con herramientas
de trabajo actualizadas y validadas para ello.
Respecto a riesgos tales como accidentes de tráfico, destaca
el área de tráfico con 80% y la de taller 45% y,
riesgos con presencia cada vez mas alta como la violencia, aparecen
en mas del 50% de cuestionarios de tráfico.
Respecto a la percepción real de riesgo, podemos ver que
el 31% como media (45.5% en taller, 35.3% en tráfico y
23.8% en mantenimiento) cree tener bastantes probabilidades o
más de tener un accidente de trabajo, con el 12% en forma
de accidente mortal o grave. Por el contrario el 55.5% cree estar
bastante o más protegido (menos en taller con un 34.9%
y mantenimiento 47.6%). Sin embargo, en cuanto a la posibilidad
de contraer enfermedades profesionales, daños ergonómicos
o estrés destaca tráfico, donde existe percepción
de ello en un 53.4%, 71.7% y 66.4% respectivamente; y taller,
donde lo mismo sucede en un 47.7%, 70.4% y 27.3% respectivamente.
De ello se deduce que seguramente debemos implantar medidas para
disminuir esta situación de percepción y para mejorar
la sensación de calidad de vida de los trabajadores.
En otro aspecto acerca de la percepción de riesgos, podemos
apreciar con mucha claridad como la sensación de sufrir
microaccidentes, accidentes propios de cada trabajador (con o
sin baja), o accidentes en la empresa con daño a las personas
está absolutamente infraestimada, no existiendo diferencias
significativas entre áreas. También son motivo de
reflexión estos resultados que nos indican la creencia
general de que los accidentes son mucho menos frecuentes de lo
que en realidad son.
d) RESPUESTA DE SEGURIDAD
Este es el último apartado del estudio que nos brinda información
a distintos niveles.
La respuesta de seguridad por parte de la empresa es globalmente
positiva, sin embargo en uno de los departamentos aparece en menor
medida, dado que la seguridad en instalaciones y maquinaria resulta
poco apreciada. En este departamento aparecen resultados de un
45.5% con relación a este concepto (la media en la empresa
se coloca en el 20.8%), un 11.3% de trabajadores del mismo departamento
manifiesta que rara vez o nunca ha recibido formación en
prevención y, en definitiva, hay una clara diferencia en
esta sección pudiendo afirmar que está a un 55%
de respuesta de seguridad, lo cual es percibido por sus trabajadores
como que la empresa es menos segura. Sin embargo, al realizar
valoraciones numéricas con relación a la cantidad
de accidentes de trabajo en la empresa, existe entre los mismos
trabajadores, como ya se ha mencionado, una gran infraestimación,
resultando de esta manera contradictorios los resultados en cada
uno de los conceptos.
La respuesta de seguridad por parte de los superiores es ampliamente
positiva en todas las áreas.
La respuesta de seguridad por parte de los compañeros aparece
en los resultados como positiva pero mejorable, dado que se percibe
cierta tolerancia entre compañeros ante comportamientos
inseguros, y cierto déficit de feed-back positivo entre
ellos.
Finalmente, la respuesta de seguridad por parte del trabajador
se caracteriza por tener que someter los resultados a interpretaciones
más estrictas dada su naturaleza autoevaluativa. Sin embargo,
cabe mencionar que, de forma global, los trabajadores se ubican
entre el 70 y el 85% de respuesta de seguridad posible.
Con relación a estos resultados se diseñaron unas
líneas de mejora que dividimos en 4 bloques como queda
reflejado a continuación:
e) LINEAS DE MEJORA
Esta relación de posibles medidas para la mejora de las
condiciones de trabajo, se basó en los puntos débiles
detectados en el estudio, y se planteó de tal modo en función
de las características intrínsecas de nuestra empresa,
e intentando proponer situaciones de acorde a las posibilidades
reales de que disponemos. Se huyó de la posibilidad de
plasmar medidas de gran impacto pero alejadas de las posibilidades
reales que podamos tener. Es esta especificación, de vital
importancia para actuar de acuerdo con la gestión del sistema
de prevención de riesgos laborales. Del mismo modo, los
plazos de tiempo de ejecución de estas medidas fueros sopesados
y pensados para poder responder a la propia gestión de
este sistema.
Los 4 bloques mencionados consisten en formación,
comunicación y participación, medidas organizativas
y prevención de riesgos en el sentido estricto del concepto.
A continuación se concreta cada uno de ellos:
• Formación:
- Mejorar la preparación profesional de los trabajadores
y articular mecanismos para garantizar oportunidades de formación.
- Programar formación dirigida al trabajo en equipo.
- Programar formación de habilidades y métodos directivos
orientados a cuadros y mandos de la empresa, con una orientación
clara que ostente nuestro "sello" característico.
- Realizar formación para afrontar el trato con el público
haciéndola extensiva a todo aquel que esté expuesto
a ello (particularmente a los conductores en cuanto a resolución
de situaciones conflictivas).
- Definir módulos sobre salud laboral, estilo de vida,
ejercicio físico, estrés etc. Dentro de los programas
formativos de la empresa.
• Comunicación y participación:
- Estimular medios de comunicación entre mandos y trabajadores
y entre trabajadores mismos.
- Elaboración de un manual de procedimientos para el área
de taller con el fin de clarificar a los trabajadores cómo
se consideran adecuadas las distintas acciones a realizar.
- Mejorar las líneas de comunicación y participación
de la empresa valorando las contribuciones que pueden realizar
los trabajadores a la organización del trabajo que, siendo
compatibles con el buen funcionamiento de la misma, permitan mejorar
la organización con el fin de que todos ellos puedan percibir
estos conceptos como algo vivo, ágil y accesible. Particularmente
esforzarnos en transmitir los valores de compromiso de la empresa
acerca de calidad, medio ambiente y seguridad y salud, y esforzarnos
en establecer procedimientos de feed-back que demuestren la importancia
de la participación de los trabajadores.
- Promover actividades que hagan que los trabajadores tengan una
idea más real acerca de la accidentalidad existente en
la empresa.
- Agilizar y homogeneizar en los diversos turnos los sistemas
de comunicación entre los vehículos en servicio
y el servicio de ayuda a la explotación.
• Medidas organizativas:
- Difundir cuáles son los planes de carreras y la política
de promociones en la empresa en los procesos que corresponda hacerlo.
- Difundir las atribuciones de cada categoría profesional
(responsabilidades, procedimientos y prioridades en la gestión
del trabajo) en los procesos que corresponda hacerlo.
- Integración del sistema de calidad hacia la calidad total.
Elaboración de un manual de calidad integral.
- Aplicar prevención desde el diseño y la adquisición
de nuevos equipos, mobiliario, maquinarias o vehículos,
con información hacia los trabajadores y/o sus representantes
al respecto.
- Mejorar la falta de medios y recursos materiales que pudiera
existir en alguno de los departamentos, implementando la renovación
paulatina y racional de dichos recursos
• Prevención de riesgos:
- Mejorar las condiciones de iluminación y térmicas
en la empresa.
- Mejorar la calidad del ambiente interior de la oficina auxiliar.
- Analizar más a fondo los riesgos ergonómicos.
Aplicar métodos de evaluación específicos
y validados.
- Implementar en la intranet o sistema análogo un elemento
de control ergonómico y medidas preventivas asociadas,
para el departamento de administración.
- Fomentar el uso de equipos de protección individual aplicando
la normativa existente en la empresa, realizando campañas
de promoción, estimulando a los mandos o realizando cursos
específicos al respecto.
CONCLUSIONES
Una vez delimitadas las problemáticas detectadas, y especificadas
las medidas preventivas y organizacionales previstas para hacer
frente a dichas problemáticas; ya que no hay que olvidar
que en el campo de los factores psicosociales en particular, y
en el de la prevención de riesgos laborales en general,
todo aquello que no se plantee desde el punto de vista organizacional
es muy difícil que pueda dar resultados relevantes; podemos
valorar la aplicación de algunas de las medidas mencionadas
en este trabajo, que hasta el día de la fecha hemos conseguido
llevar a la práctica.
Es fácil darse cuenta de que este planteamiento que se
hace desde un área técnica (servicio de prevención
de riesgos laborales), encaja directamente con los objetivos estratégicos
de TUSGSAL que, en líneas generales podemos enumerar como
siguen a continuación: mejora de la red de servicios, reciclaje
profesional, mantener los recursos humanos de la empresa como
activo principal de la misma, mejora de la atención al
cliente, y, divulgación y avance en la filosofía
y valores de la economía social.
Una vez más queremos, desde este trabajo al igual que hemos
hecho desde algún otro (al que remitimos a cualquiera que
desee profundizar en este tema), considerar a la formación
de adultos como elemento prioritario en todas estas circunstancias
y, de forma análoga, las técnicas de formación
de adultos que deben ir asociadas a ello.
La principal de las conclusiones, y con ella no necesitaríamos
prácticamente realizar ninguna otra, es que la accidentalidad
en la empresa se ha reducido de forma significativa realizando
una actividad preventiva que tiene como eje vertebrador la actuación
sobre factores psicosociales. Dicha actuación debe ser
progresiva y de acorde con las posibilidades reales de la empresa
y su organización.
A continuación, de forma muy esquemática, se refleja
en la siguiente tabla la reducción de accidentalidad y,
teniendo en cuenta, sólo el índice de frecuencia
de accidentes con baja para ello, al ser el que mejor se adapta
en nuestra empresa a la percepción de la mejora en este
capítulo y, teniendo en cuenta las circunstancias actuales
que tenemos (quizás en otro momento podamos tener el mismo
o mayor interés por algunos otros índices, que se
adapten mejor a la actualidad de nuestra organización).
Este índice lo hemos trasladado a tramos porcentuales para
una mayor confidencialidad de datos y una mayor expresividad en
los resultados ofrecidos. Para el primer porcentaje calculado,
se ha tomado como punto de arranque el índice de frecuencia
de accidentes con baja del año 2002, y se ha comparado
con el de 2004; luego, para el segundo, se ha tomado el de 2004
como punto de arranque, y se ha comparado con el del primer semestre
de 2005.
| Intervalo de tiempo |
% de reducción |
| 2002/04 |
17,6 |
| 2004/1 semestre 2005 |
27 |
Otra de las conclusiones esenciales es que no
es aconsejable marcar actuaciones concretas sobre factores psicosociales
sin una mínima planificación, como mínimo
a medio plazo. De no ser así, se corre el riesgo de entrar
en una dinámica que desencaje el "puzzle" organizacional,
porque existe la posibilidad de crear expectativas, que no respondan
a la realidad de las intenciones o de las posibilidades que tiene
la empresa.
Sin embargo, no se debe plantear ninguna planificación
en materia de prevención de riesgos laborales que no contemple
actividades en el campo psicosocial, porque sino estaremos frente
a actuaciones no integradoras que cojearán en uno o varios
puntos.
En nuestra experiencia, podemos verificar que
los estudios que avalan la reducción significativa de los
accidentes, si se actúa en este campo, están absolutamente
fundamentados.
En TUSGSAL, nos encontramos en el ecuador de
uno de los estudios más intensos en factores psicosociales
que se hayan realizado hasta la fecha en nuestro país.
Es necesario seguir en esta línea de trabajo, para alcanzar
las máximas cotas posibles a partir de los resultados,
conclusiones y líneas de mejora a seguir obtenidos. De
este modo podemos ir alcanzando cotas cada vez más altas,
pero sin descuidar las que ya habíamos conseguido anteriormente.
Se sigue, de nuevo, el clásico principio de la mejora continua
también en este campo de la prevención de riesgos
laborales.
Ya para terminar, ofrecemos el siguiente cuadro-diagrama que resume
de forma muy esquemática el desarrollo global de la presente
comunicación.
Es preciso acabar mencionando, que la intervención
sobre los factores de riesgos psicosociales, debe ser siempre
tenida en cuenta en cualquier planificación preventiva
de cualquier empresa (sea del tamaño que sea), que debe
realizarse siempre atendiendo a las características fundamentales
de la empresa en cuestión y, que debe ser realizada, a
través de un método de estudio suficientemente validado
y contrastado que cuente con soportes de interpretación
post-metodológica suficientes y claros.
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