 |
|
 |
La epilepsia es una enfermedad crónica que
cursa con crisis recurrentes de hiperactividad cerebral. El mecanismo
de aparición de las crisis se desconoce. Existen diferentes
tipos de epilepsias como el gran mal (crisis generalizadas) o epilepsias
parciales (que sólo se transmiten a una zona de la corteza).
Según la clínica se diferencian:
- crisis de ausencia: existe pérdida de conocimiento pero
no existe convulsión.
- mioctonias: contracciones musculares leves, crisis tónicas
en las que aumenta el tono muscular.
- clónicas: contracción y relajación muscular.
- gran mal: tónicas y clónicas.
Se cree que se debe a una descoordinación entre sistemas
excitadores e inhibidores.
Fenitoina: Es uno de los más usados. Bloquea
la entrada de sodio en membrana de fibras nerviosas dando una cierta
estabilidad de la membrana que tiene mayor dificultad para despolarizarse.
Además disminuyen la liberación de neurotransmisores.
Su farmacocinética es bastante complicada: es dificil alcanzar
una concentración de antiepilépticos estable, el organismo
es incapaz de metabolizarlos, al saturarse son frecuentes las intoxicaciones
y las interacciones medicamentosas porque aumenta la concentración
plasmática de antiepilépticos o porque la disminuye.
Interacción: cloranfenicol, sulfamidas, AINES inhiben el
metabolismo de la fenitoina y aumentan, por tanto, su concentración
plasmática. El alcohol hace todo lo contrario. Los efectos
indeseables de la fenitoina son los siguientes:
Dependientes de la dosis: ataxia (dificultad psicomotríz),
alteraciones oculares como diplopía (visión doble)
o nistagmo (movs. rápidos del ojo), temblores, arritmias.
Independientes de la dosis: hiperplasia gingival a los 2-3 meses
del tratamiento, déficit de vitamina, alteraciones hematológicas,
exantemas cutáneos. Se piensa que es teratógeno, produce
alteraciones fetales como labio leporino, paladar hundido y otras
alteraciones faciales.
La fenitoina está indicada en algunos tipos de epilepsia.
Además es un antiarritmico, por estabilizar la membrana impide
la propagación del impulso cardíaco.
Etosuximida: Parecido a la fenitoina. Se usa
en crisis de ausencia.
Benzodiazepinas: Son ansiolíticos, relajante
muscular y anticonvulsivantes. No todas las epilepsias conlleva
convulsiones, ni todas las convulsiones son epilépticas,
pueden ser febriles, tóxicas,..; sin embargo la mayoría
de los antiepilépticos son anticonvulsivantes y viceversa.
Las benzodiazepinas aumentan la acción del GABA que es un
neurotransmisor inhibidor, así aumenta la actividad de los
sistemas inhibidores.
Los usados más frecuentemente son los siguientes:
Diazepam se utiliza para un tipo de epilepsia grave: estatus epiléptico.
Aquí las crisis duran pocos minutos, la convulsión
no cede o se repite frecuentemente. Se administra por vía
intravenosa. El diazepam también se usa en el tratamiento
de convulsiones no epilépticas: tóxicas, febriles,...
. En niños se usa la vía intrarrectal.
Clonazepam: es un fármaco de segunda elección.
Valproato sódico: Inhibe el metabolismo
del GABA y, por tanto, aumenta su concentración. Su farmacocinética
es complicada. Se usa en crisis de ausencia, neoclónicas...
Fenobarbital: Es un anticonvulsivante o antiepiléptico.
Es sedante, deprime el SNC,.. . Tiene buena acción antiepiléptica
y la sedación que produce no es dmasiado importante. Potencia
la acción del GABA.
Es un inductor metabólico y puede disminuir la concentración
de otros fármacos.
Se usa en el tratamiento de las epilepsias del gran mal y para prevenir
aparición de convulsiones febriles.
Carbamacepina: Es parecido a los antidepresivos
tricíclicos. Su mecanismo de acción no está
claro.
Es un inductor metabólico. Los efectos indeseables son neurológicos.
Las indicaciones son: crisis parciales y generalizadas. Se usa como
analgésico en neuralgia del trigémino.
|