Líder mundial en español - Elergonomista.com - Aņo 8
 
 
 
 

 

 

General
Páginas más visitadas
Elergonomista
Objetivos
Contenido
La Ilustración
La Ilustración en Francia
La Ilustración en Europa
Fisiocracia
El liberalismo económico
Independencia de los Estados Unidos
La revolución francesa
La restauración
Liberalismo  
Romanticismo
Nacionalismo
Elergonomista.com
La revolución industrial
Factores de la revolución industrial
Efectos de la revolución industrial
Consecuencias de la revolución industrial

La 2ª Guerra Mundial

Orígenes y causas

 
La Europa de Hitler
 
La guerra
 
 
Tratado de Lorcano
 
 
Calidad de vida

Estás en: Inicio > Alfonso VIII

En esta época, Castilla y León están separados, hay conflictos entre ambos reinos, los territorios castellanos cristianos aparecen plenamente consolidados y ampliados en sus fronteras, tanto con respecto a Navarra como en lo referente a León. Lo que es un signo eminente de la pujanza de estas tierras, ahora se plantea, al avance y consolidación de la frontera por el sur.
Los acontecimientos políticos más importantes se trasladan a tierras de Toledo y la Mancha. Uno de los acontecimientos más importantes es la formación y constitución de las órdenes militares. El mundo occidental conocía la existencia de órdenes internacionales, que después se extienden por toda Europa. No había ninguna experiencia sobre la formación de órdenes militares en los reinos occidentales, ni ligados en lo político a una monarquía concreta.

La primera de estas ordenes es la de Calatrava, en 1158, y es una institución cisterciense, su regla es la los monjes cistercienses, con pequeñas adopciones a su carácter militar. Hay mayor complejo de disciplina y castigos corporales.

La segunda en importancia es la de Santiago en 1170, si la de Calatrava se puede considerar como una orden castellana, la de Santiago se puede considerar como una orden leonesa, aunque matizando. Originalmente nacen en estos territorios, (Castilla y León) pero se extienden por otros ámbitos. Las reglas de Santiago, dicen ser status de inspiración Agustina, y tiene su casa central en León, aunque pronto se extendió a Castilla, se creo una encomienda que luego fue priorato en Ucles. Desde donde se extiende su territorio hacia el sur, por las tierras de la Mancha, y más tarde por el campo de Montiel y del Segura.

La orden de Calatrava, en tierras leonesas y Portugal, tendrán casas filiales, como son la orden de Alcántara, que se extiende por León y la orden de Avis. Las órdenes militares constituyen un instrumento eficaz en manos de los monarcas de esa época, les permiten controlar n amplio territorio, encomendando a los caballeros, el desarrollo de la repoblación y la defensa de sus castillos.

En estos primeros años, las ordenes no están todavía plenamente desarrolladas, el numero de caballeros es reducido, y el potencial de las ordenes también es secundario. Hay que tener en cuenta, que el hecho de la fundación de órdenes hispánicas no hace que desaparezcan las internacionales, como la del Temple o el Hospital.
También tenemos presencia de estas órdenes en las tierras toledanas. La orden de San Juan (Hospital) con un carácter militar mas atenuado, su presencia en la frontera fue compleja, intermitente, hacia el 1180 se les entrega a los Caballeros de San Juan, el Castillo de Consuegra, y las tierras de su entorno. El campo de San Juan, es más pequeño en extensión que el de Calatrava o el de Santiago.

La presencia de las ordenes, no supone un cambio radical en la composición de la hueste, esta sigue estando integrada, por mercenarios del rey y los grandes señores, por las milicias concejiles y por ultimo por las huestes de las ordenes militares. Por eso van a seguir siendo frecuentes as incursiones militares, protagonizadas por un pequeño grupo de caballeros, en busca de botín, fortuna y fama, son las denominadas cabalgadas. La guerra en la frontera hasta el siglo XII conserva estas características.

Los almohades, con esa noción centralista y la problemática interna propia de su régimen, tienen una visión de la guerra diferente, una visión centralizada del conflicto, organizan grandes campañas militares, con gran numero de tropas, dirigidas por el Califa o algún gobernador, (se tiene que pagar a las tropas, y mantener recursos para esta clase de campaña).
Los almohades, se dirigieron primero hacia la frontera portuguesa, para frenar el avance, en la zona leonesa. No tuvieron problemas, pues estos leoneses eran vasallos de los almohades. La intervención leonesa contra los castellanos, permitió a los almohades, el no tener que ocuparse de este lado de la frontera, centrando sus esfuerzos en la frontera levantina, donde también consiguieron frenar al rey de Aragón, aunque no llegaron a reconquistar todos los territorios históricos de las tiempos de Taifas. Cuando ya se considera que la frontera levantina, esta estabilizada, 1135 estos centran su atención en la frontera toledana, unos años antes habían hecho una incursión parcial “Campaña de Huete” en el 1164, los almohades organizan una gran campaña que tubo como objetivo el recorrer los limites orientales de la mancha, para consolidar el dominio almohade en levante.

Durante esta campaña el ejército almohade, recorrió los campos de la Mancha, llegando hasta Huete, sin que nadie les frenara, pusieron sitio al castillo de Huete, y se freno la situación, prolongándose el asedio. Se entablaron negociaciones, entre sitiadores y sitiados, con la salida de mensajeros, para encontrar refuerzos, con un tiempo de un mes, mientras se producía el asedio, los de Huete, hicieron una salida por sorpresa espectacular, provocando un gran incendio, y provocando una gran perdida material por parte de los almohades, retirándose estas hacia Valencia, la retirada fue penosa, sin medios, sin víveres, sin caballos para muchos, por esto cundió el descontento y la indisciplina. El Califa no podía repartir dinero, y el descontento había en aumento, con mayor número de deserciones, perdiendo efectivos, Huete en definitiva demostró las debilidades almohades.

Después de Huete los almohades hicieron algunas incursiones de castigo, y alentaron a los leoneses para que atacaran a Castilla por la retaguardia, consiguiendo pactos y treguas entre Castilla y el imperio almohade, cobrando tributo, consiguiendo reorganizarse en la Península Ibérica. En 1195 organizaron una campaña que tenia como objetivo Toledo, el rey de Castilla salio al encuentro, y la batalla tubo lugar en Alarcos, fue una derrota contundente para los cristianos a manos musulmanes. Se perdió la Orden de Calatrava, y casi termina desapareciendo, perdiendo sus territorios, la Orden pervivió pero sus territorios se perdieron. Después de la batalla Alfonso VIII pago tributo y consiguió una nueva tregua, los almohades no penetraron mas allá de los Montes de Toledo, a pesar de su victoria, Sonseca, Ucles y Toledo pervivieron, y finalmente Alfonso VIII, con el respaldo del Papa y el Arzobispo de Toledo, formo una gran coalición, y en el año 1212 consiguió derrotar a los almohades en la batalla archifamosa de Las Navas de Tolosa, abriéndose una nueva etapa, para la conquista de Andalucía.

Batalla de Las Navas de Tolosa (16 de julio de 1212). Llamada también batalla de Al-'uqab, o como "La Batalla", en las crónicas de la época.
Esta decisiva batalla fue el resultado de la Cruzada organizada en España por el Rey Alfonso VIII de Castilla, el arzobispo de Toledo don Rodrigo Ximénez de Rada y el Papa Inocencio III contra los almohades musulmanes que dominaban Al-Andalus desde mediados del siglo XII, al tenerse noticia de la horda bereber que, organizada por ellos y llamada por los reyezuelos de taifas, había atravesando el estrecho y se dirigía a la conquista y exterminio de los reinos cristianos de la Península Ibérica.
El ejército cristiano estaba formado por:
• Las tropas castellanas al mando del rey Alfonso VIII de Castilla, el alma de la batalla y el coordinador, junto con 20 milicias de Concejos Castellanos, entre ellas las de Soria, Almazán, Medinaceli y San Esteban de Gormaz. Su abanderado Diego López II de Haro, quinto señor de Vizcaya, subió al puerto de la Losa acompañado por un pastor del lugar que conocía bien el terreno. Desde allí pudo atisbar la distribución de la milicia islámica, lo que favoreció en gran medida a las tropas cristianas. Las crónicas de la batallan hacen mención de este hecho y también cuentan que este personaje fue el encargado del reparto del botín y no se quedó nada para su propio provecho.
• Las tropas de los reyes Sancho VII de Navarra, Pedro II de Aragón y Alfonso II de Portugal.
• Las tropas de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Temple y del Hospital, incluyendo también a algunos caballeros del resto de Europa (Francia e Italia). No participó en la contienda el rey de León Alfonso IX, que en aquellos años estaba enemistado con el rey de Castilla.
Este ejército se reunió en Toledo en el verano de 1212 y avanzó hacia el sur al encuentro de las huestes almohades capitaneadas por el caudillo Mohamed al-Nasir. Durante la marcha inicial se produjo la deserción y abandono de la mayor parte de los "ultramontanos" por el calor y las incomodidades y, sobre todo, por no estar de acuerdo con la política a seguir, dictada por el jefe del contingente cristiano, Alfonso VIII. Éste, entre otras normas, había dictado la de mantener un trato humanitario para con los musulmanes en el caso de que fueran vencidos y no llevar al último grado ni el pillaje ni los malos tratos. El abandono mermó de forma significativa la importancia de las huestes cristianas.
La batalla
El viernes 13 de julio de 1212 los ejércitos cristianos llegan a la localidad de Las Navas de Tolosa (en lo que hoy es el municipio de La Carolina, al noreste de la provincia de Jaén y se producen pequeñas escaramuzas durante el sábado y domingo siguientes. El lunes 16 de julio, cansados de esperar y temiendo las deserciones, atacan a las huestes almohades.
Los castellanos y las Ordenes Militares formaban en el centro flanqueados a la derecha por los navarros y las milicias urbanas de Ávila, Segovia y Medina del Campo; y a la izquierda por los aragoneses.
Los musulmanes, que doblaban ampliamente en número a los cristianos, simularon una retirada inicial para contraatacar luego con el grueso de sus fuerzas, lo que provocó el pánico en las huestes cristianas, al comprobar el enorme número de combatientes en el bando sarraceno, integrado por tropas de los territoros de Al-Andalus y soldados bereberes del norte de África, reunidas para formar una yihad que expulsara definitivamente a las cristianos de la Península Ibérica.
Al notar el retroceso de los cristianos, el Rey de Castilla se coloca al frente de sus caballeros e infantes e inicia una carga decisiva junto con los Reyes de Aragón y Navarra que, a su vez, cargan a una contra los flancos del ejercito musulmán. Este acto de los reyes y caballeros cristianos infunde nuevos bríos en el resto de las tropas y es decisivo para el resultado de la contienda: los musulmanes son derrotados de forma abrumadora y su caudillo tiene que escapar precipitadamente. La leyenda cuenta en este punto que el rey Sancho de Navarra atravesó su última defensa, una tropa escogida especialmente por su bravura, y rompió las cadenas que rodeaban la tienda del Miramamolín (califa o comendador de los creyentes).
La precipitada huida a Jaén de al-Nasir proporcionó a los cristianos un ingente botín de guerra. De este botín se conserva la bandera o pendón de Las Navas en el Monasterio de Las Huelgas en Burgos.
Consecuencias
Como consecuencia de esta batalla, el poder musulmán en la Península Ibérica comenzó su declive definitivo y la Reconquista tomó un nuevo impulso que produjo en los siguientes cuarenta años un avance significativo de los llamados reinos cristianos, que tomaron casi todos los territorios del sur bajo poder musulmán. La victoria habría sido mucho más efectiva y definitiva si no se hubiera desencadenado en aquellos mismos años una hambruna que hizo que se demorara el proceso de reconquista. La hambruna duró hasta el año 1225.
En recuerdo de su gesta, el rey de Navarra incorpora las cadenas a su escudo de armas que asimismo aparecen en el cuartel inferior derecho del escudo de España.
La fortaleza de Calatrava la Nueva, cerca de Almagro fue construida por los Caballeros Calatravos, utilizando prisioneros musulmanes de la batalla de Las Navas de Tolosa, de 1213 a 1217.
Desde el punto de vista militar, la batalla de las Navas de Tolosa, no tuvo unas consecuencias tan amplias, el ejército cristiano, consiguió un enorme botín, pero cuando intento ampliar el dominio territorial, hacia Úbeda y Baeza, estas resultaran un fracaso, con unas tropas muy agotadas, teniéndose que retirar tras el saqueo de estas dos ciudades.
El propio rey, murió victima de la peste, pues las epidemias se cebaron con la hueste, estas epidemias se desataron después de la batalla, por el 1214. La consecuencia mas notable, es que el califa almohade, se marcho a Marruecos, y nunca mas volvió a Al – Andalus. El ejercito almohade todavía se mantenía fuerte en esta época, 1212 – 1214, podría haber hecho frente a esta situación, y recomponer alianzas con los gobernadores andalusíes, por que contaba con efectivos para ello, pero el problema era interno, existía entre las tribus marroquíes, había oposición de sangre, tribal, alentadas ahora por una gran coalición de Zanatas, procedentes del desierto, enemigos tradicionales de los almohades. (Masmudies)

La oposición tribal, que crea conflictos cada vez más intensos, se ve alimentada por una oposición religiosa, el régimen almohade, es fundamentalista, (pero el poder corrompe) surgen grupos de oposición que hablan de corrupción en la corte. La oposición almohade en cambio, es una oposición de tipo espiritual sufí. Estos sufies, contribuyen a desprestigiar el régimen y legitimar la oposición política.

A partir de 1230, el régimen almohade, apenas puede contener a estos grupos de oposición, su historia hasta el 1266, con la desaparición del último Califa, es una historia de crisis y división política, no pudiendo intervenir en los asuntos peninsulares, de forma eficaz.

En Al – Andalus, nace una nueva etapa de división política, las III taifas. En esta nueva etapa, nos encontramos también con la aparición de tendencias secesionistas, tanto encabezadas por gobernadores almohades, como por gobernadores andalusíes. Valencia se constituye en un emirato independiente, los valencianos ya tenían experiencia en este tipo de gobierno, el problema es que ahora su frontera septentrional, no linda con otro territorio musulmán o islámico, sino con un territorio cristiano, los aragoneses, más peligrosos y difíciles de contener, estos difícilmente podían contener la expansión aragonesa. La independencia valenciana, va a ser el primer paso, para la sucesiva conquista cristiana, por la escisión que supone del imperio almohade.

Al sur de Valencia están las tierras de Murcia, estos territorios, están bajo el dominio almohade, pero su posición es demasiada débil, hay un clan, el del Yund, Banu Hud, una especie de caudillos militares, que se sublevan contra el emir, y toman el poder. Esta revuelta resulta un poco confusa, Murcia había visto amenazadas sus fronteras por tropas castellanas, y el emir se había visto incapaz de solucionar este problema, no pudo rechazarlas, por lo tanto las poblaciones tuvieron que pagar tributo de guerra, (en la zona fronteriza) para defender la frontera, se les encomienda esa faena a estos Banu Hud, y es cuando salta la revuelta, estos se declaran herederos de Zafayola, y consiguen atraerse hacia ellos a los sufies (oposición religiosa), solamente intentan sustituir al emir, no usurpar el poder, no aceptan al movimiento almohade, se declaran vasallos del Califa de Bagdad. El régimen Hudi, consigue mediante estos equilibrios (o sucesos y actitud de independencia) extenderse por gran parte de las ciudades orientales andaluzas.

Ante este fortalecimiento, se ven algunos movimientos entre los gobernadores, para contrarrestar su influencia, el rey de Baeza, extiende su poder por gran parte de Jaén y Córdoba, y se declara vasallo de el rey de Castilla, para mantenerse independiente de los Hudies. En Ceuta, también se sublevan, declarándose una Republica mercantil, mostrándose abierto al tráfico marítimo y al estacionamiento de mercaderes de ámbitos cristianos en la ciudad. En realidad, es fundamentalmente, la firma de un acto con los genoveses, siendo esta pretensión favorable a las aspiraciones de los cristianos hispanos. Alfonso IX, de León, conquista Mérida y Badajoz en estos años, el avance castellano y aragonés sin embargo se ve frenado en principio, por la resistencia Hudi, aunque poco a poco este régimen empieza a debilitarse, sobre todo por que no puede garantizar la defensa de todas las fronteras. Por eso hay un movimiento de rebelión por medio de gobernadores locales (Rais) contra los Hudies, en 1232, se consolida esa crisis Hudi

 

 

Contenido
» Revolución de 1820

» Revolución de 1830

» Revolución de 1848

» 1872-1878. Alianza Alemania, Rusia y Austria-Hungría

» 1879-1887. Alianza Alemania y Austria-Hungría

» 1887-1888. Alianza Alemania y Rusia
» Guillermo II

» El asesinato de Sarajevo

» Congreso de Viena

» Congreso de Aquisgran




 
2009 Comunidades de divulgación científico técnica. Elergonomista.com - Administración de empresas - Alimentación - Biofísica - Biología - Botánica - Biology - Cardiología - Denominación de origen - Ecología - Derecho romano - Enfermería - Farmacología - Fisiología animal - Fisiología vegetal - Fisioterapia - Fitoterapia - Historia - Marketing - Microbiología - Galénica - Geriatría - Paris - Patología - Psicología - Química - Relaciones Laborales - Salud Pública - Técnicas instrumentales - Traumatología  
Elergonomista.com, recursos sobre Biología en internet