Líder mundial en español - Elergonomista.com - Aņo 8
 
 
 
 

 

 

General
Páginas más visitadas
Elergonomista
Objetivos
Contenido
La Ilustración
La Ilustración en Francia
La Ilustración en Europa
Fisiocracia
El liberalismo económico
Independencia de los Estados Unidos
La revolución francesa
La restauración
Liberalismo  
Romanticismo
Nacionalismo
Elergonomista.com
La revolución industrial
Factores de la revolución industrial
Efectos de la revolución industrial
Consecuencias de la revolución industrial

La 2ª Guerra Mundial

Orígenes y causas

 
La Europa de Hitler
 
La guerra
 
 
Tratado de Lorcano
 
 
Calidad de vida

Estás en: Inicio > Campesinos, propietarios, dependientes y jornaleros en los reinos occidentales

El pequeño propietario libre surgido en los años iniciales de la “Reconquista” va lentamente perdiendo su propiedad, cae bajo la dependencia de un noble o de un centro eclesiástico a medida que éstos adquieren importancia. El señor, laico o eclesiástico, dispone de numerosos medios para aumentar sus bienes:
Un préstamo hecho en los años de malas cosechas que, si no se ha devuelto a tiempo, se saldará con la entrega de lo único que posee el campesino: la tierra.
Con la tierra se pagarán los tributos al señor.
En otros casos, no será la presión económica, sino la política y militar; la necesidad de protección, llevará a los campesinos a entregar sus tierras. Privado de la tierra, el campesino se ve obligado a ofrecer su trabajo a un propietario que le entregará en usufructo una parcela o su antigua tierra a campo de que reconozca el señorío y demuestre la aceptación de su dependencia mediante:
El pago de ciertos tributos,
El cultivo durante ciertos días al año de las tierras que se reserva el señor.
Algunos campesinos son libres, pueden fijar su residencia en otro lugar, pero a cambio de perder la tierra, ya que no son propietarios sino usufructuarios.

los hombres de “behetría” (o “benefractría”, del latín “Bene” y “facere”

En la época medieval, la propiedad cuyos dueños eran hombres libres y podían elegir como señor a cualquiera. Deben reconocer su dependencia pagando (como en León en 1156, cuatro sueldos anuales) en concepto de fonsadera (tributo por no ir a la guerra). Inicialmente el hombre de behetría puede ir donde quiera y puede elegir libremente como señor a cualquiera.
En la práctica abundan las “behetrías hereditarias”  y el protector se transforma en señor de una familia o aldea completa en las behetrías colectivas. Como tal señor percibe tributos como los que se citan en el “Fuero viejo de Castilla”. A esta dependencia en la zona norte contribuye la entrada en la Península a través del camino de Santiago de las ideas y organización feudal europea.
El control de los señores sobre los campesinos mostró cierta resistencia por parte de éstos que, incluso llegan a la violencia cuando las circunstancias les son favorables, es decir, cuando se producen enfrentamientos entre los señores; un ejemplo de las luchas entre los partidarios de alfonso el Batallador y los seguidores de Urraca (su mujer) y del hijo de ésta, Alfonso Raimúndez.
Estas luchas permitirán a los vasallos de Sahagún alzarse contra sus señores apoyándose en el monarca navarro (al que se le oponían los clérigos cluniacenses, partidarios de Alfonso). Pero el rey no es antiseñorial y utiliza a sus vasallos en su lucha contra la Iglesia cluniacense, aunque el monarca no apoya a los vasallos porque sea antiseñorial sino por su lucha.
La guerra que había permitido a los campesinos de Castilla y a los de León (en menor medida) tener una mayor libertad que sus contemporáneos europeos, servirá a largo plazo para afianzar la posición de guerreros. Sería erróneo afirmar que los habitantes de los concejos del Valle del Duero son todos libres e iguales; pudieron serlo en los momentos iniciales de la repoblación, pero en el XII se observan claras diferencias:
Entre los habitantes de la villa o ciudad y los de las aldeas.
Entre los que poseen casa y tierra y quienes se ven obligados a trabajar para otros.
Entre los que viven del trabajo agrícola y los que dan preferencia al pastoreo y además lo alternan con actividades militares.
Estos nuevos guerreros concejiles, caballeros villanos, tenderán a convertirse en grupo cerrado y a reservarse en exclusiva los cargos concejiles.
El predominio de los concejos de realengo en el Valle del Duero y la abundancia en ellos de hombres libres no pude hacer olvidar que el rey concede tierra y derecho a nobles y eclesiásticos y que éstos repueblan sus dominios poniendo a los pobladores condiciones que varían según el interés del propietario por atraerlos.
El trabajo en la reserva señorial va desapareciendo y es sustituido por pagos en dinero a medida que se reactiva el comercio, porque para el señor es más interesante disponer de dichero y prefiere ceder nuevas partes de la reserva a nuevos vasallos o cultivarla mediante jornaleros; de este modo el campesino sale beneficiado al no tener que abandonar sus tierras en las épocas de siembra, siega, etc., para cultivar las del señor. Los campesinos son alimentados por sus señores.

los campesinos

Propietarios teóricos de la tierra que cultivan, su propiedad está fuertemente limitada porque están obligados a residir en el lugar para mantener sus derechos y no pueden vender la tierra, solamente al señor o a otro vasallo que acepte su dependencia.
Cuando el señorío es eclesiástico se obliga a los campesinos a ser parroquianos de la iglesia local y a entregar los diezmos.
Junto a campesinos libres y campesinos dependientes que de alguna forma pueden ser considerados propietarios, hay campesinos que carecen de tierras y viven como criados en casa del señor, de forma permanente o como jornaleros. Los primeros se integran en la “familia” del señor, que responde por ellos en caso de juicio y los alimenta.
Los jornaleros están unidos al propietario por contratos que en principio son acordados libremente entre las partes, pero en los momentos de crisis se considera que debe intervenir el para obligar a los jornaleros a ofrecer sus servicios a precios que él elige. Puede obligar a trabajar en el campo a cuantos fueran hallados “baldíos”, sin trabajo. Si se dedican a pedir o a robar eran condenados a la horca.
En cuando a los salarios, las diferencias en la cantidad oscilaba de unas zonas a otras. También en Portugal esas diferencias son consecuencia del mayor o menor nivel económico y de la mayor o menor necesidad de mano de obra. Los sueldos de las mujeres son prácticamente la mitad que los de los hombres.




Contenido
» Revolución de 1820

» Revolución de 1830

» Revolución de 1848

» 1872-1878. Alianza Alemania, Rusia y Austria-Hungría

» 1879-1887. Alianza Alemania y Austria-Hungría

» 1887-1888. Alianza Alemania y Rusia
» Guillermo II

» El asesinato de Sarajevo

» Congreso de Viena

» Congreso de Aquisgran




 
2009 Comunidades de divulgación científico técnica. Elergonomista.com - Administración de empresas - Alimentación - Biofísica - Biología - Botánica - Biology - Cardiología - Denominación de origen - Ecología - Derecho romano - Enfermería - Farmacología - Fisiología animal - Fisiología vegetal - Fisioterapia - Fitoterapia - Historia - Marketing - Microbiología - Galénica - Geriatría - Paris - Patología - Psicología - Química - Relaciones Laborales - Salud Pública - Técnicas instrumentales - Traumatología  
Elergonomista.com, recursos sobre Biología en internet