Líder mundial en español - Elergonomista.com - Aņo 8
 
 
 
 

 

 

General
Páginas más visitadas
Elergonomista
Objetivos
Contenido
La Ilustración
La Ilustración en Francia
La Ilustración en Europa
Fisiocracia
El liberalismo económico
Independencia de los Estados Unidos
La revolución francesa
La restauración
Liberalismo  
Romanticismo
Nacionalismo
Elergonomista.com
La revolución industrial
Factores de la revolución industrial
Efectos de la revolución industrial
Consecuencias de la revolución industrial

La 2ª Guerra Mundial

Orígenes y causas

 
La Europa de Hitler
 
La guerra
 
 
Tratado de Lorcano
 
 
Calidad de vida

Estás en: Inicio > A la busca y la biga

Enfrentamientos entre el monarca y las Cortes-Diputación, revueltas campesinas y conflictos urbanos llevan a la guerra civil del último tercio del XV. Es denominada Guerra de los catalanes contra Juan II, quienes olvidan que junto al rey combaten otros catalanes, los representantes del grupo reformista de Barcelona y los payeses de la remensa. Unos se centran en la oposición de Cataluña a un monarca castellano, otros convierten al monarca en protector de los desamparados, en un rey demócrata “avant la lettre" sin contar con que Juan II se une a los campesinos y menestrales no por compartir sus ideas, sino por tener enemigos comunes: dirigentes, urbanos, nobiliarios y eclesiásticos miembros de las Cortes limitaban su autoridad a veces en beneficio de los catalanes v siempre en defensa de sus intereses (personales o de grupo) a costa de menestrales y artesanos. Una vez afirmada la autoridad monárquica el rey aragonés mantendrá la alianza con los dirigentes catalanes que pierden parte de su poder pero conservan su fuerza económica y social.

Los aldeanos y mercaderes aspiran a compartir el poder municipal para resolver los problemas económicos y radicalizan sus posturas a medida que encuentran resistencias. La monarquía les apoya para presionar a los dirigentes urbanos y conseguir dinero que éstos le niegan para mantener la política mediterránea. La crisis se agrava hacia 1425 y en Barcelona y en otros lugares se responsabilizaba a los mercaderes extranjeros y a las autoridades que les permiten enriquecerse introduciendo mercancías perjudiciales y privando a la tierra de los bienes que en ella abundan. Como remedio se aplica el proteccionismo, pero para ello hay que vencer la resistencia de la oligarquía o sustituirla por gente preparada e interesada en el desarrollo del comercio y en el bienestar de la ciudad. La solución exige el control de Barcelona, sustituir a los ciudadanos honrados por un gobierno de mercaderes y artesanos.
Protestas y motines se suceden a partir de 1431, se dan cambios y reformas (1436) definidos como medios de diversión y esfuerzo para mantener el status quo. Mercaderes y menestrales piden apoyo a la marina, lucha contra corsarios, supresión de la competencia exterior mediante impuestos a los extranjeros, transporte de la sal de Ibiza por naves catalanas, devaluación de la moneda, para hacer competitivo el comercio, prohibición de importar paños de lana, seda y oro, mejora de la producción textil y de otras industrias, los ciudadanos atenúan el paro con trabajos públicos y crean el mercado de paños que facilite la venta directa, consiguiendo disminuir el precio y aumentando el beneficio de los pelaires para que olviden que los paños extranjeros se siguen vendiendo a pesar de las prohibiciones. La intransigencia y resistencia de los ciudadanos al cambio precipitaron la crisis y dividieron a los barceloneses en 1422 en dos grupos: la Biga y la Busca.
La Biga integrada por la mayoría de los ciudadanos y algunos mercaderes (importadores de paños de lujo) que actúan y viven como un grupo nobiliario. Son expertos en el "art de cavalleria", tienen tierras, castillos y derechos señoriales, viven de las rentas, llevan oro en armas y vestidos, manifiestan su permanencia al grupo nobiliario con signos externos que implican la importación de paños de lujo. Al ser rentistas se oponen a las alteraciones monetarias que disminuyen los ingresos y cuando acceden no se pueden evitar la hemorragia monetaria como ocurrió a fines del XIV.
La busca es el partido de menestrales y mercaderes, aspiran al control del gobierno municipal para hacer cumplir los privilegios, libertades y costumbres de Barcelona consistentes en el saneamiento de la hacienda municipal, en la devaluación de la moneda para facilitar la salida de sus productos, y en la implantación de medidas proteccionistas que favorezcan sus intereses y beneficien a Barcelona.
Entre ambos grupos, Alfonso el Magnánimo mantiene una postura ambigua al igual que entre señores y campesinos: por un lado necesita dinero y lo aceptará de buscaris y bigaris, de señores y remensas según la cuantía de los efectos y con posibilidad de que se hagan efectivos. Como los demás reyes del XV aspira a imponer su autoridad sobre las Cortes, sobre los dirigentes del Principado, para ello hay que debilitarlos, reforzar a enemigos de señores y ciudadanos; finalmente se inclinará a favor de campesinos y buscaris, directamente o con medidas antioligárquicas de sus oficiales. Destaca Galcerán de Requesens, batle general de Cataluña (después será Gobernador del Principado y lugarteniente real) enfrentado a la aristocracia barcelonesa que pidió su destitución y llegó a encarcelarlo y procesarlo, la aristocracia consiguió de Alfonso el Magnánimo (por diez mil florines) que el Gobernador de Cataluña sólo residiese en Barcelona cuando fuera llamado por los conselleres. Requesens rescató, mediante pago, el privilegio llamado del Gobernador.
Por sus enfrentamientos y política hacia la oligarquía, Requesens favoreció a remensas y buscaris. Ocupó Tarrasa, Sabadell y Montcada, propiedad de Barcelona, esto dio lugar a un nuevo proceso que Alfonso el Magnánimo resolvió a favor de la ciudad. El gobernador de Cataluña acudió a Nápoles acompañado de dos representantes de la Busca que entran así en contacto con el monarca. Los orígenes de este grupo se sitúan en 1449 cuando un grupo de menestrales y mercaderes piden autorización para formar un sindicato que defienda sus intereses. El rey teme que esto provoque conflictos sociales como los de Mallorca y niega la autorización, pero las reuniones siguieron bajo la protección de Requesens.
La oposición a los mayores, la divulgación de irregularidades, los altos salarios de los ciudadanos, la necesidad de devaluar la moneda y la promesa de rebajar los impuestos de la carne dieron el apoyo del pueblo e hicieron que el monarca reconociera el Sindicato de los Tres Estamentos (mercaderes, artistas y menestrales) que fue acompañado el 20-10-1451 por un cambio en el sistema de elección de los consellers y una reorganización del Consejo de Ciento, que dejaba al municipio en manos del Sindicato, que contaba con 96 representantes frente a los 32 de la Biga. Al triunfo de la Busca siguieron las reformas pedidas, rebaja de salarios de funcionarios y supresión de cargos innecesarios; se prohibió la acumulación de cargos y se redujo la duración de los vitalicios a dos o tres años, la moneda fue devaluada; se aseguró el abastecimiento de carne y de trigo; se favoreció la industria naval y la local prohibiendo la importación de paños y favoreciendo su producción en la ciudad.
No todo fueron éxitos en la gestión de los buscaris, a pesar de la buena voluntad, cayendo con frecuencia en los mismos errores de los bigaris: cargos dados a personas del Sindicato; se acumularon cargos a pesar de su prohibición; algunos estuvieron en sus cargos más de los dos o tres años permitidos, y se compraron votos para acceder a cargos importantes. Ciudadanos y algunos profesionales se negaron a colaborar con el nuevo Consejo. Entraron de forma masiva personas que desconocían los mecanismos de gobierno causando graves perjuicios en asuntos importantes: falta de secreto en la aplicación de las medidas monetarias que pudo provocar la bancarrota en la taula (mesa) de Barcelona, el conocimiento de la devaluación provocó una fuga de capitales, evitada al pagarse las rentas con los valores antiguos, anulándose el beneficio que la medida proporcionaba a los deudores, a la ciudad. La venta de trigo a precios inferiores al coste evitó alteraciones del orden pero aumentó los gastos y deudas de la ciudad que tuvo que aumentar los impuestos para hacer frente a las necesidades de dinero.
.Las diferencias entre el programa y las posibilidades de Barcelona así como la heterogeneidad de los miembros del Sindicato dieron lugar a la escisión del grupo, perdiendo el apoyo popular por el fracaso de las medidas económicas . No sólo la Busca fue culpable, la Biga, apoyada por las Cortes y la diputación hizo fracasar las reformas o retrasó su aplicación: bigaris y diputados del General anularon el nombramiento de Requesens como lugarteniente Real, nombrándose a Juan de Navarra, que durante cuatro años llevó a las Cortes algunos de los problemas barceloneses, sin éxito porque la Biga logró que no fueran aceptados los representantes de Barcelona al no ser constitucional el nombramiento de sus electores, del Consejo de Ciento, por Requesens.
Unidas las Cortes y la Biga retrasaron o anularon los efectos de la devaluación monetaria y de la prohibición de importar paños de lujo. Las Cortes consideran ilegal la devaluación y siguen arrendando las “generalidades", los impuestos fijados por la Generalitat, y en pagar las rentas en moneda fuerte. En lo referente a la importación de paños, la ordenanza de 1422 que se habla aprobado por la Cortes y sólo éstas o la Diputación pueden darle validez y dan largas al asunto para favorecer a los importadores de paños de lujo y tratan de romper la cohesión del Sindicato: se hizo creer a pelaires y tejedores que el retraso lo causaba el Consejo de Ciento y se les prometió la publicación de la ordenanza si aceptaban la "voluntad de los diputados y a contradecir dicho regimiento", es decir, oponerse al Consejo buscari, que al publican la ordenanza lo hizo de forma incompleta (omitiendo la prohibición de importar seda y oro) permitiendo a la Diputación anularla por no ajustarse a lo dispuesto y ser contraria a las Constituciones de Cataluña y ser partidista: la Biga afirmó que se omitieron párrafos referentes a los paños de seda y oro porque un buscari tenía cantidades de estos paños. Como resultado y ante el fracaso de la industria, los paños se siguieron vendiendo libremente.
La ofensiva contra  el Consejo buscari continuó a partir de la muerte de Alfonso el Magnánimo (1458). La Biga ascendió en el Consejo y con la colaboración de los Diputados del general y algunos buscaris puso en el Consejo de Ciento en 1460 a tres de lo suyos a pesar de las protestas del Sindicato. El resurgimiento de los ciudadanos se confirmó al crear la Diputación del General el “Consell reprentant lo Principat de Catalunya", puesto bajo la dirección de la Biga. En 1461,  tras la capitulación de Villafranca, Requesens fue depuesto y encarcelado y los buscaris más conocidos fueron ajusticiados con el pretexto de que los dirigentes de la Busca conspiraban para que Juan II regresara a Cataluña.



Contenido
» Revolución de 1820

» Revolución de 1830

» Revolución de 1848

» 1872-1878. Alianza Alemania, Rusia y Austria-Hungría

» 1879-1887. Alianza Alemania y Austria-Hungría

» 1887-1888. Alianza Alemania y Rusia
» Guillermo II

» El asesinato de Sarajevo

» Congreso de Viena

» Congreso de Aquisgran




 
2009 Comunidades de divulgación científico técnica. Elergonomista.com - Administración de empresas - Alimentación - Biofísica - Biología - Botánica - Biology - Cardiología - Denominación de origen - Ecología - Derecho romano - Enfermería - Farmacología - Fisiología animal - Fisiología vegetal - Fisioterapia - Fitoterapia - Historia - Marketing - Microbiología - Galénica - Geriatría - Paris - Patología - Psicología - Química - Relaciones Laborales - Salud Pública - Técnicas instrumentales - Traumatología  
Elergonomista.com, recursos sobre Biología en internet