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Mussolini, el fundador del Partido Nacional Fascista italiano, inició su carrera política en las filas del Partido Socialista.
En 1912, como director del principal periódico socialista italiano, Avanti!, se oponía tanto al capitalismo como al militarismo.
En 1914, sin embargo, cambió de actitud pidiendo que Italia entrara en la I Guerra Mundial y se acercó a la derecha política.
Las ocupaciones de fábricas en el norte de Italia que el gobierno de Unión Nacional de Giolitti es incapaz de evitar, son contestadas ya por una ofensiva fascista que se extiende por toda Italia.
En octubre de 1920, comienza la ascensión del fascismo a pesar de que en las elecciones sacan pocos escaños. Giolitti dimite.
Hasta octubre de 1922 se suceden varios gobiernos inestables lo que envalentona a Mussolini y a los fascistas cuyas acciones se realizan, en ocasiones, con material cedido por el ejército.
Por su parte, la policía y la justicia se muestran benevolentes con la violencia fascista que encuentra la simpatía cuando no el apoyo de terratenientes e industriales ante el temor de una revolución de izquierdas. La enérgica actuación de los fascistas les presenta ante buena parte de la sociedad italiana como defensores del orden.
En octubre de 1922 Mussolini comienza los preparativos de la marcha sobre roma, para reclamar abiertamente el poder. Su objetivo es “convencer” al Rey para que acepte que Mussolini forme gobierno. Sus Fascios Italianos de Combate, creados en 1919 y llamados ‘Camisas Negras’ dieron fuerza efectiva al movimiento e implantaron la moda del estilo fascista paramilitar. En 1922, Mussolini se hizo con el control del gobierno italiano amenazando con un golpe de Estado si se rechazaban sus demandas.
El 29 de octubre, el Rey decide confiar a Mussolini la formación de un nuevo gobierno.
Mussolini, para crear un Estado fascista actúa formando un gobierno de coalición.
En 1924 modifica la ley electoral para dotarse de un Parlamento dócil y en las elecciones de ese año los fascistas obtienen el 65% de los escaños. El socialista Matteotti exige la anulación de las elecciones. El asesinato de Matteotti por bandas fascistas provoca la llamada de la oposición a la nación y al rey exigiéndole la vuelta a las normas constitucionales y la prohibición de la milicia fascista.
A finales de 1925 se aprueba una ley que otorga plenos poderes a Mussolini.
En 1926 se suprime el derecho de huelga y se establece el sindicato fascista como el único representante de los trabajadores. Son eliminados los partidos políticos y el Partido Nacional Fascista se constituye en el partido único.

EL ESTADO FASCISTA

El poder reside sólo en Mussolini, que es asistido por el Gran Congreso Fascista. Desde 1928 este será el órgano constitucional supremo y el que decide la composición de la cámara.
Todos los partidos políticos, excepto el Partido Fascista, fueron prohibidos y Mussolini se convirtió en el Duce (el líder del partido). Se abolieron los sindicatos, las huelgas fueron prohibidas y los opositores políticos silenciados.
Con la carta del trabajo de 1927 se establece el sistema corporativo. El estado se convierte en el regulador y legislador único de la actividad económica.
Nada mas llegar al poder, el régimen fascista se plantea el control de las masas y se crean organizaciones específicas para adoctrinar a la juventud italiana.
Reforma escolar de Gentile 1923 que adopta una orientación tradicional y elitista, poniendo el acento en la enseñanza de la religión y de las disciplinas humanísticas. Gentile desea, atraer a los intelectuales y artistas hacia las iniciativas culturales fascistas.
El arte fascista intenta, comunicar la idea de grandeza y pervivencia del sistema, despreciando al arte burgués y las corrientes vanguardistas. Destaca sobre todo el uso de la cinematografía, la manipulación de los medios de información y de cultura, la función de educar a la masa, inculcándose las virtudes positivas del hombre fascista y mostrándole una visión idealizada del régimen.

La conciliación con la Santa Sede, los Pactos de Letrán (1929), dan prestigio al fascismo. La situación de no reconocimiento del Estado italiano por la iglesia católica se remonta a la llamada “cuestión romana” en 1870. El Tratado reconoce ahora la soberanía del Papa sobre la ciudad del Vaticano y se le indemniza por la pérdida de los Estados de la Iglesia. No obstante, se fue abriendo un foso entre las tendencias autoritarias del Duce y la Iglesia en las cuestiones de familia, enseñanza y religión.
La encíclica Non abbiamo bisogno de Pio XI critica duramente al fascismo. A pesar de ello, desde 1931 se llega a un compromiso y las relaciones son concretas.
El Estado totalitario-corporativo italiano inaugura la política intervensionista en la economía. A raíz de la crisis de 1929 se emprende un programa de autarquía y de relanzamiento de la industria militar. En el camino hacia la puesta en práctica de la autarquía nos encontramos con tres fases:
1. La primera pretende la reducción de las importaciones, el fortalecimiento de la moneda y el aumento de la producción. Se acomete lo que el propio Mussolini denominó las “grandes batallas”. La del trigo es una de las más significativas. Se trataba de evitar las importaciones aumentando la producción, mediante la extensión de las zonas cultivadas. La batalla de la lira consistía en revaluarla, lo que resultaría negativo para las industrias de exportación y los trabajadores. Por último, las grandes obras públicas que, además de contribuir a la exaltación del régimen, modernizaron las comunicaciones y una política urbanística de arquitectura colosal.
2. En la segunda fase, a partir de 1932-1933, con la presión de la crisis mundial, la intervención se hace más directa.
3. La tercera fase. A raíz de las sanciones impuestas a Italia por la invasión de Abisinia (Etiopía).

La Política Fascista italiana:
* Política económica: centrada en las batallas (del trigo, de la carne…) tendente a la autarquía. Tremenda importancia de las obras públicas.
* Nueva organización del mundo sindical: basada en el entendimiento y la colaboración. Solo hay dos organizaciones: la de los patronos y la de los obreros.

 

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» Revolución de 1820

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» 1872-1878. Alianza Alemania, Rusia y Austria-Hungría

» 1879-1887. Alianza Alemania y Austria-Hungría

» 1887-1888. Alianza Alemania y Rusia
» Guillermo II

» El asesinato de Sarajevo

» Congreso de Viena

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