Estás en: Inicio > Sistema financiero > Activos financieros
 
General
Top descargas
Elergonomista
Objetivos
Contenido
Estadística
Imágenes
Notas técnicas
Carga física
Carga psíquica
Condiciones ambientales
Organización empresarial
Normativa comunitaria
Normativa extracomunitaria
Formación
Utilidades
Contactar
Enlaces
Galería multimedia
Suscripciones
Jurisprudencia
Servicios de Prevención
Foro
Software

Características de un Sistema financiero

Un activo financiero es un instrumento financiero emitido por las unidades económicas de gasto con déficit a través del cual éstas logran financiar su actividad. Un activo financiero representa un pasivo para quien lo emite (emisor) y un activo o derecho para el adquirente (constituye un medio de mantener la riqueza para quien lo adquiere y posee).
A través de cualquier transacción con activos financieros, ya sea una compra o una venta, se realizan dos tipos de transferencias:

  1. Se realiza una transferencia de fondos, por ejemplo, entre los inversores particulares y las empresas cuando éstas emiten bonos.
    • Se realiza una transferencia de riesgos, variando el nivel según el tipo de activo financiero.

    CARACTERÍSTICAS DE LOS ACTIVOS FINANCIEROS

    Cualquier activo financiero se puede definir o caracterizar a través de tres parámetros o características que permiten comparar unos activos financieros con otros:

    a) Liquidez: cuando se habla de liquidez cabe hablar de dos posibles formas, que son la liquidez en sentido amplio y la liquidez en sentido estricto.
    Cuando se habla de liquidez en sentido amplio nos estamos refiriendo a un concepto más bien intuitivo, es decir, al concepto de conversión en dinero. Por tanto, desde este punto de vista se puede definir la liquidez como la capacidad de conversión de un activo financiero en dinero. Sin embargo, desde el punto de vista financiero a un inversor le interesa más lo que se entiende por liquidez en sentido estricto. Este tipo de liquidez sería la definición en sentido amplio pero añadiendo dos condiciones. Es decir, es la capacidad de conversión de un activo financiero en dinero a corto plazo (1ª condición) sin que dicha conversión implique pérdidas significativas de capital (2ª condición).
    La distinción es muy importante y se podría observar, por ejemplo, al comparar un depósito a la vista (cuenta corriente) y una obligación de una empresa privada. Si se aplicase el primer criterio (liquidez en sentido amplio) los dos títulos son muy líquidos, mientras que si se aplica el segundo criterio (liquidez en sentido estricto) el depósito bancario sigue siendo muy líquido pero en el caso de las obligaciones, al ser títulos de renta fija con vencimiento a largo plazo, el valor de esas obligaciones va a depender de muchas cuestiones y factores. Por tanto, no se podrá garantizar que a corto plazo no se pueda producir una pérdida de capital, es decir, que se incurra en una minusvalía.

    b) Rentabilidad de un activo: es la compensación que obtiene el adquirente de un activo financiero por la cesión temporal de unos fondos. La rentabilidad va a depender de la forma o fuente de rentabilidad de cada activo financiero, por ejemplo: un depósito a plazo a 6 meses va a ofrecer un interés periódico; en el caso de las acciones existen dos fuentes básicas de rentabilidad ya que, por un lado, se van a percibir dividendos periódicos y, por otro lado, se va a percibir también una plusvalía ya que el accionista espera que las acciones se revaloricen en la Bolsa; en el caso de los bonos hay también dos posibles vías de rentabilidad, por un lado a través de la percepción periódica de intereses y, por otro lado, a través de la apreciación o revalorización del precio del bono. El tipo de activo financiero, como se ha visto, va a  condicionar la forma de obtención de la rentabilidad.

    c) Riesgo: se puede definir como la probabilidad o posibilidad de que el emisor del activo financiero no sea capaz de hacer frente a los compromisos financieros que ha asumido. El riesgo de un activo financiero depende de dos factores básicos:

    1) La solvencia del emisor: cuanto mayor es la solvencia del emisor menor va a ser el riesgo. Como ejemplo se podría comparar la Deuda Pública del Tesoro Español y la Deuda Pública emitida por la Federación Rusa, y se podría decir que la Deuda Pública Rusa presenta un mayor riesgo que la española.

    2) Las garantías asociadas al activo financiero: hay activos financieros que tienen un reducido riesgo ya que hay otros activos que actúan como garantía. Por ejemplo, en el caso de las cédulas hipotecarias.

    Generalmente, se puede decir que existe una relación directa entre rentabilidad y riesgo ya que los títulos que exponen al inversor a un mayor riesgo son los títulos que ofrecen una mayor rentabilidad esperada. En resumen, se podría decir que los títulos que ofrecen un mayor riesgo son más rentables y, generalmente, son menos líquidos.

    CLASIFICACIÓN DE LOS ACTIVOS FINANCIEROS

    Los activos financieros se pueden clasificar según distintos criterios, siendo alguno de ellos los siguientes:

    1. Según el grado de liquidez relativa (en orden decreciente de mayor liquidez a menor liquidez) se puede distinguir entre:

    a) Dinero legal: monedas y billetes de curso legal.

    b) Dinero bancario: depósitos bancarios.

    1. Depósitos a la vista (cuentas corrientes).
    2. Depósitos de ahorro (cuentas de ahorro).
    3. Depósitos a plazo (imposiciones a plazo fijo).

    c) Deuda pública a corto plazo: son títulos negociables en los mercados financieros que son emitidos por el Tesoro Público Español y con vencimiento a corto plazo. Actualmente, el único título que cumpliría estos rasgos serían las Letras del Tesoro.

    d) Pagarés de empresa: son activos financieros a corto plazo (inferior o igual a 18 meses) emitidos por empresas que gozan de una alta solvencia. Algunos de los principales emisores de pagarés de empresa son las empresas eléctricas. Los pagarés de empresa son títulos que suelen ser emitidos por empresas muy solventes ya que no tienen una garantía real.

    e) Deuda pública negociable a medio y largo plazo:

    1. Para el medio plazo: Bonos del Estado (3 y 5 años).
    2. Para el largo plazo: Obligaciones del Estado (10, 15 y 30 años).

     

    f) Renta fija privada a medio y largo plazo: son títulos de deuda con vencimiento a medio y largo plazo pero que son emitidos por empresas privadas (bonos y obligaciones). Son menos líquidos ya que el volumen de emisión es menor.

    g) Acciones: se trata de títulos de renta variable y son los más sensibles ante cambios en el mercado. Se puede distinguir dos tipos según coticen o no coticen en bolsa.

    1. Acciones negociadas en Bolsa.
    2. Acciones sin cotización oficial.

     

    1. En función de quien sea la unidad emisora de dichos activos se puede distinguir entre:

    a) Banco de España: emite billetes de curso legal.

    b) Tesoro público: emite las monedas metálicas y, también, todos los valores negociables de deuda pública (Letras del Tesoro, Bonos del Estado, Obligaciones del Estado).

    c) Bancos: emiten depósitos de cualquier tipo; también emiten cualquier título de renta fija privada con distintas características; también pueden emitir acciones.

    d) Empresas no financieras: emiten, en el caso de que adopten la forma de sociedad anónima, acciones; también pueden emitir pagarés de empresa que son títulos con vencimiento a corto plazo; por último, también pueden emitir cualquier titulo de renta fija a medio o largo plazo.

     


©2004 Elergonomista.com