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Management
y recursos humanos |
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Vivimos en una sociedad que fomenta el individualismo,
el éxito personal y profesional. Todos queremos triunfar,
alcanzar nuestros objetivos, nuestras metas; y para ello invertimos
todas nuestras energías.
Una cosa es la ficción y otra la cruda realidad; muchos ejecutivos
han pretendido alcanzar resultados notables en su empresa, sin contar
con la participación y colaboración de los demás
miembros de su equipo. Una cosa es tener un equipo de trabajo “que
no funciona” y otra es saber y querer trabajar en equipo.
“Lobos esteparios” se les llama a estos ejecutivos que
al final la triste realidad los ha dejado solos; sin familia, sin
trabajo y sin amistades. Somos seres sociales, necesitamos a los
demás para evolucionar como seres humanos en todas las facetas
de nuestra vida y lógicamente en el ámbito laboral,
en la empresa, tenemos que relacionarnos y trabajar en equipo.
No olvidemos que detrás de grandes éxitos profesionales
hay un equipo de trabajo, integrado por un número de trabajadores
y directivos, que con la aportación de cada uno de ellos
han conseguido un objetivo común. Si los miembros del equipo
se conocen bien y se comunican entre sí de manera sincera,
trabajaran juntos sin problemas.
Debemos aprender a trabajar en equipo potenciando las siguientes
habilidades:
I. Cooperativismo. Debemos potenciar la libertad de opinión,
la solidaridad, y la toma de decisiones de forma democrática.
II. Empatía. Ser capaces de ponernos en el lugar de cada
compañero.
III. Deseo de superación. Debemos asumir parte de la responsabilidad
y molestarnos en corregir nuestros fallos cuando surgen problemas.
IV. Respeto. Debemos respetar a cada uno de los miembros, escuchando
sus sugerencias.
V. Participación. Cada miembro debe exponer sus ideas con
claridad.
La primera base del trabajo en equipo es la confianza. La confianza
se desarrolla a través de la comunicación sincera
y de la cooperación. El apoyo mutuo es la traducción
de la confianza y de la comunicación espontánea. Un
equipo de dirección exige una profunda compenetración
durante un largo periodo de tiempo.
Si mejoramos nuestro rendimiento profesional y lo compartimos con
el resto de compañeros de equipo el éxito del proyecto
está garantizado, siendo el beneficio obtenido para todos
los componentes.
A todos nos gusta que nos pongan medallas, pero la mejor condecoración
es el reconocimiento de los demás compañeros de trabajo.
Dejemos la individualidad y trabajemos en equipo con entusiasmo
e ilusión.
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