 |
|
 |
 |
Management
y recursos humanos |
 |
 |
 |
El trabajo está perdiendo su sentido para
muchas personas.
Un hecho lamentable, ya que el trabajo es un medio muy efectivo
para aprender a hallar una satisfacción profunda en la vida
en general. El trabajo puede ser una fuente de crecimiento, así
como una oportunidad para aprender más acerca de nosotros
mismos y para desarrollar relaciones sanas y positivas. El trabajo
nos conduce a explotar todo nuestro potencial, ha abrirnos al abanico
infinito de experiencias.
Como seres humanos, buscamos por naturaleza estar satisfechos y
sentirnos realizados. El trabajo ofrece la oportunidad de obtener
esta satisfacción porque nos permite desarrollar las cualidades
que caracterizan nuestra naturaleza.
He leído con mucho interés el libro titulado “Buenos
días, pereza”, de la economista y psicoanalista Corinne
Maier, y aunque acepto que la desmotivación existe en muchas
empresas y que mucha de la responsabilidad es de las mismas, lo
que nunca sugeriría ni aconsejaría a ningún
trabajador como “estrategia para sobrevivir en el trabajo”
es que sea individualista e ineficaz y que rinda lo mínimo
posible en su empresa.
Todo lo contrario es lo que defiendo y fomento como profesional
del ámbito organizacional y de las relaciones humanas en
la empresa.
Seamos eficaces y ante todo proactivos ante cualquier situación
que consideremos injusta y perjudicial para nuestros intereses laborales.
Fomentar la apatía, es fortalecer, desde mi punto de vista,
a aquellas empresas que no caminan hacia la excelencia empresarial,
donde lo especulativo supera a la gestión de calidad.
He comenzado el artículo, hablando de lo importante que es
para cualquier ser humano el acto de trabajar, por ello no debemos
resignarnos, ni desmoralizarnos ante situaciones que entre todos
podemos mejorar. La apatía abunda en las empresas y también
el mantener el statu quo, hay que romper esa inercia que tanto daño
hace a muchos trabajadores y a las empresas, seamos proactivos y
demostremos, trabajando bien, que nuestra intencionalidad es mejorar
nuestro rendimiento profesional y con ello el rendimiento empresarial.
Ante el trabajo bien hecho todos nos quitamos el sombrero y reconocemos
el sacrificio que hay tras él. Es cierto que muchas personas,
a los pocos años de iniciar su
aventura laboral y observar que en distintas empresas no se les
ha valorado su trabajo y que además han prescindido de sus
servicios, decidieron subirse al carro de los acomodados y tener
una actitud pasiva.
Si cada uno en nuestro puesto de trabajo, proponemos y sugerimos
ideas y acciones para mejorar, nuestro entorno laboral algo mejorará,
cosa que no ocurrirá con la critica conformista de que las
empresas explotan. He conocido a muchos trabajadores que criticaban
a su empresa y cuando crearon la suya criticaban a los sindicatos
y al gobierno, seamos proactivos y propongamos mejoras para que
todos rindamos y construyamos una sociedad próspera y comprometida.
|