 |
|
 |
 |
Management
y recursos humanos |
 |
 |
 |
A lo largo de la historia de la humanidad, y como
estrategia en las llamadas artes de la guerra, siempre se ha utilizado
el lema “divide y vencerás”. Por lo visto, para
derrotar a los adversarios es una estrategia excelente; debilitar
las fuerzas enemigas dividiendo y si es posible enfrentando a miembros
del mismo grupo.
Sabemos que el mundo de los negocios, de las empresas, lo caracteriza
la competitividad feroz y en muchas ocasiones, desleal. Parece como
si todo vale en pos de mantener posiciones en los mercados. Existe
incluso el espionaje industrial y por ello muchas compañías
invierten mucho dinero en evitarlo con estrictas normas de seguridad.
Puede que esta cultura de la competitividad, que muchos directivos
viven y transmiten en el seno de las organizaciones, no sea la estrategia
más adecuada para crear una misión compartida.
El equipo directivo, y en concreto los responsables de los departamentos
de recursos humanos, es responsable de utilizar como herramienta
de gestión corporativa, el lema “une y vencerás”.
Deben transformar las artes de la guerra, en las artes para la paz;
sembrando de esta manera la semilla de la prevención de posibles
conflictos.
Hoy día, está muy estudiado y demostrado, que el trabajo
en equipo, la motivación de todos los trabajadores, el buen
clima laboral, son requisitos sine qua non para el buen funcionamiento
de las empresas, y ello se consigue con la cultura del compromiso
de todos los miembros de la empresa.
La cultura de “la unión”, de la colaboración
interdepartamental, de la buena convivencia laboral; hace surgir
en el seno de la empresa el espíritu de equipo, el entusiasmo
y la automotivación de los trabajadores, una proactividad
colectiva.
¡Qué importante es el estilo de liderazgo de los directivos!
¿Es posible crear una cultura de empresa basada en, “unir
en la diversidad”, con un estilo de dirección autoritario?
Si el estilo de liderazgo afiliativo, democrático, es el
que más y mejor genera una cultura de compromiso, de identificación
colectiva con la misión de la empresa, ¿Por qué
no es el más utilizado por los equipos directivos? ¿Acaso
da miedo perder parcelas de poder, a que el personal manifieste
sus quejas y críticas a la dirección?
Lamentablemente, son muchos los directivos, que en pos de la productividad
y la rentabilidad empresarial, siguen utilizando unas obsoletas
y contraproducentes herramientas de gestión corporativa.
Habría que contabilizar y exponer a las juntas de administración
las grandes pérdidas que ocasiona dividir al personal, enfrentarlo,
enemistarlo, generando desconfianza entre todos los trabajadores,
creando la cultura de la competitividad interna. Tanto dividen,
que aumenta el absentismo en sus dos vertientes: presencial y de
baja por enfermedad; se incrementa la conflictividad interpersonal
e interdepartamental, generando un pésimo clima laboral que
redunda en un mal servicio a los clientes y en productos de poca
calidad. Deberíamos hacer una pequeña reflexión
y preguntarnos ¿No es más saludable y beneficioso
para todos, compartir un proyecto común al servicio de la
sociedad, uniéndonos en las dificultades de la
vida laboral?
|