 |
Cambios
en la dirección del componente humano |
 |
 |
 |
Independientemente de cualesquiera que sean los
cambios que tengan que afrontar nuestras empresas, siempre supondrán
un proceso de integración entre las personas y su entorno
(trabajadores, directivos, colaboradores externos a la misma…).
El proceso de dirigir hombres se convierte en crucial por una doble
razón:
- Los RRHH no son personas. Los RRHH son aquellas condiciones que
las personas poseen y están en disposición de utilizar
como participantes de la empresa.
El objetivo de la dirección debe ser el movilizar esos recursos
en el sentido correcto, facilitando, los medios necesarios para
que dichos recursos sean los adecuados.
- Es obligación de los directivos el potenciar estos conocimientos,
habilidades y experiencias.
El proceso empresarial presenta tres grandes fases: el hombre diseña
las instituciones, procesos y funciones; es el que da una orientación
a las mismas; y es el que dirige toda actuación y asigna
recursos.
La empresa es un conglomerado suprapersonal al que le falta capacidad
de percepción, de pensamiento, de decisión, es un
conglomerado dirigido.
El personal es un medio omnipresente en todas las áreas
de la empresa.
El desarrollo tecnológico será sustituible de forma
limitada y constituye el medio necesario para la realización
empresarial.
Las transformaciones que se están produciendo exigen al
elemento humano una fuerte capacidad de disposición de cambio.
Aumentan los requisitos de su capacidad de supervisión sobre
todo los procesos y comprensión de sus interdependencias
globales.
Las nuevas tecnologías están creando nuevos puestos
de trabajo pero están reservados para trabajadores con elevada
formación.
Tenemos dos opciones: mejorar las técnicas tradicionales
de administración de este recurso; o asignamos al mismo un
papel diferente al que ha venido desarrollando hasta la actualidad,
cogemos la segunda opción; un cambio que se encamina a orientar
y a dirigir los RRHH a proyectos en los cuales se integren.
Este cambio supone pasar de “Administración de personal”
en donde lo social y lo económico se declaran incompatibles,
y al personal se le concibe como un coste al que hay que minimizar,
a una concepción renovada, la “Dirección de
RRHH”, donde hay una sinergia entre lo social y lo económico
y al personal se le concibe como un recurso al que hay que optimizar.
|