La consideración del personal como un recurso
supone:
- El personal merece la misma atención que una inversión
productiva.
- Mantener el valor de ese potencial.
- Seguir criterios económicos, esto es, la utilización
de su capacidad potencial y su predisposición al trabajo.
Esto define el marketing interno como aquel que atrae, incentiva
y retiene a unos clientes cualificados (empleados) por medio de
unos productos-trabajo destinados a satisfacer sus necesidades y
apetencias.
Al considerar al personal como un recurso, se abren nuevos planteamientos,
como es el del tema de futuro y de preocupación para los
empresarios y directivos de RRHH.
La individualización engloba una serie de principios:
Principios de gradualidad – no todos sirven par alo mismo.
Cada persona tiene su propio carácter que es preciso descubrir
y valorar.
Principios de pluralismo – son muchas y diversas maneras
en que se puede trabajar: el uniformismo empobrece.
Principios de complementariedad – la primacía de valores
cuantitativos crea ámbitos de incompatibilidad. En cambio,
la primacía de valores cualitativos crea ámbitos de
compatibilidad y complementariedad.
Principio de integridad – amplitud integral de las diversas
facetas y perspectivas de vida humana.
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