El reto de sustituir formas tradicionales de la
dirección de recursos humanos va a exigir pasar de un enfoque
de su función centrado en actos y tareas, a otro basado en
los resultados.
Premisas:
- La gente es valiosa, pero no todos los actos de las personas
añaden valor.
- Los actos que no añaden valor son un despilfarro.
El directivo de RRHH es alguien que aporta valor añadido
a la organización tomando decisiones empresariales.
La tarea de añadir valor está muy ligada a la de
vender. La finalidad de añadir valor, la hemos descompuesto
en tres partes o subojetivos:
Rendimiento operativo = rentabilidad.
Innovación y flexibilidad = supervivencia.
Equidad e integración = trascendente.
La aparición de nuevos objetivos está supeditada
a la realización de las anteriores.
La integración es un objetivo necesario, pero no suficiente,
ya que no tiene relación directa con los objetivos finales
de la organización.
El rendimiento operativo permite la consecución de determinados
resultados y, por tanto, es un objetivo suficiente.
El rendimiento operativo (resultados a corto plazo) puede considerarse
insuficiente, sobre su necesidad habría que estar al caso
concreto y relacionarlos con la supervivencia de la empresa en el
mercado.
El verdadero objetivo de la dirección de recursos humanos
no es más que el propio de la dirección.
Rendimiento operativo
La superviviencia de la
organización
Correcta planificación
de las necesidades de trabajo
Concepto de formación
Adaptación de las
formas de trabajo
Adhesión e integración
del personal
Teoría del empresario
de intereses
El desafío de la voluntad
Desafío de la sinceridad
Desafío de la lealtad
Desafío de la ética
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