Los puntos en los que se tiene que basar la dirección
del componente humano para su optima utilización (rentabilidad)
son:
Acomodación de estructuras. Es necesario
que las empresas se estructuren como un conjunto de unidades diversos
con capacidad, cada una de ellas de ser identificadas como centros
de coste y resultados.Actualmente, la culpa de los problemas organizativos
que tienen nuestras firmas no reside exclusivamente en los directivos;
las regulaciones institucionales tiene un alto nivel de implicación
(formas de contratación, modificación de condiciones
de trabajo, polivalencia, movilidad funcional, etc). En la medida
en que estos factores descansen en la autonomía de las voluntades
y estén sujetos a menores rigideces normativas, se favorecerá
la adaptación de las estructuras de nuestras firmas a los
cambios que imponga el mercado.La estrategia seguida ha sido mejorar
la capacidad de adaptación, mediante desplazamientos de actividades
de sectores altamente regulados hacia otros menos reglamentados.
Independiza producciones y servicios que hasta ahora se efectuaban
en la empresa, en unidades autónomas.
La adecuada valoración de los RRHH. Una
dirección de recursos humanos que pretenda añadir
valor, tiene que lograr una personalización de las relaciones
de trabajo. El mecanismo más adecuado par ello es la correcta
valoración del personal dentro de la organización.
Un sistema de evaluación bien establecida obliga a responder
a: ¿Cómo lo estoy haciendo? ¿En que aspectos
puedo mejorar? ¿Cómo puedo promover?
Esta evaluación es útil por las siguientes razones:
Proporciona retroalimentación a los empleados. A los empleados
les gusta ser diferentes en la trato, es decir, que se les distinga
cuando realizan acciones diferentes. Evaluar la eficacia de los
programas de formación. La documentación es una base
de datos para futuras decisiones. Tradicionalmente, los directivos
han concebido a los sistemas de valoración como unos formularios
de obligado cumplimiento.
La personalización del sistema de retribución.
Búsqueda de mecanismos de compensación basados en
los logros alcanzados. Un reto importante reside en la identificación
del “mix” o combinación adecuada entre la remuneración
fija y variable. Retribuir puestos que no contribuyan a los beneficios
de la organización lleva a la rigidez. La flexibilidad se
da cuando ante fluctuaciones de la oferte y la demanda, los costes
laborales se ajustan rápidamente hasta conseguir el equilibrio.
Para garantizar un comportamiento flexible en los costes laborales
hay que evitar todos los mecanismos capaces de provocar subidas
de salarios más rápidos que los incrementos de productividad.
Tradicionalmente ha existido rechazo: Para los
sindicatos estos sistemas tienden a reducir el nivel de empleo.
Para las asociaciones empresariales este sistema comporta dar mayor
y mas información económica sobre la empresa, conllevando
posibles transferencias de poder a largo plazo.
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