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La motivación laboral en los equipos de trabajo

Las organizaciones modernas cada vez más preocupadas en  la forma de lograr un alto desempeño  de sus trabajadores,  se han visto obligadas a estudiar la manera de lograr este resultado.
Es necesario entender que para la motivación laboral no existe un método  único, solo es operante la situación de conocer el proceso motivacional en forma global, Además influye la situación puntual que presentan las organizaciones y el control que los administradores puedan ofrecer en el periodo de tiempo que viven.
Los equipos de trabajo no están aislados, forman parte de una organización mayor, por lo cual están sujetos a condiciones externas que se le imponen, condiciones que deben ser utilizadas para crear un ambiente incentivador.
Como herramienta sobre la cual las organizaciones y los lideres pueden actuar de  manera de alcanzar la auto motivación del equipo se deben considerar las siguientes políticas motivacionales:

Utilizar el dinero como una retribución y un incentivo. El dinero, en la forma de pago o de alguna otra clase de remuneración, es la retribución extrínseca más obvia. El dinero constituye la "zanahoria" que la gran mayoría de la gente quiere. Para usar el dinero efectivamente como elemento motivador se requiere:
Tener niveles saláriales competitivos para atraer y retener a la gente.
Tener en cuenta que el nivel salarial debe reflejar el valor que el trabajador tiene para la compañía, trabajo que debe ser pagado justa y equitativamente.
Relacionar el pago con el desempeño o los resultados siempre que sea posible, ofreciendo así un incentivo directo.

Tener reglas claras de lo que se desea para  obtener resultados óptimos. La motivación no es sólo cuestión de ofrecer retribuciones e incentivos. La gente tiene que saber lo que se espera que haga y qué le pasará sino lo hace. Necesita tener claro su papel, los objetivos que tiene que alcanzar y los estándares de desempeño y de conducta requeridos.

Desarrollar el sentido de compromiso. Se debe hacer todo cuanto se pueda por incrementar el compromiso y la identificación de la gente con su organización. Su propósito debe ser integrar hasta donde sea posible las necesidades de la organización con las del individuo, de tal modo que éste sienta que si la organización prospera con su ayuda, él también prosperará.

Motivar a través del trabajo mismo. Dada una estructura salarial equitativa y competitiva que, en la medida de lo posible, ofrezca incentivos financieros efectivos, se puede elevar el nivel de identificación y asegurar una motivación duradera desarrollando un sistema de remuneración intrínseca. Las retribuciones intrínsecas se dan en el contenido del trabajo y proporcionan satisfacción al permitirle a la gente experimentar la sensación de realización, expresar y usar sus capacidades y ejercer su propio poder de toma de decisiones.
 Un sistema salarial puede estar montado de tal manera que remunere adecuadamente el logro; sin embargo, también hay que retribuir a la gente dándole mayor responsabilidad (retribuciones intrínsecas) y oportunidades de ascenso y mejor status (retribuciones extrínsecas).
El elogio al trabajo bien hecho es un motivador importante pero, siempre que este haya sido ganado, éste pierde valor si se hace liberalmente.

La promoción o el ascenso. La promoción para que cause una motivación efectiva debe tener  criterios claros y normados por la organización para que sean premiadas las conductas más eficaces tanto para la  organización como para quienes trabajan en ella.  
En  este punto cabe señalar la capacitación como una forma importante de ascenso.

El reconocimiento y la recompensa social. Han de estar estrechamente vinculados al desempeño del empleado. Los supervisores y directivos deben reconocer según parámetros establecidos como: años de servicio, logro de metas, logro de productividad, etc. a sus trabajadores.

Liderazgo. Para que una empresa o un determinado departamento produzca resultados, el administrador debe desempeñar funciones activadoras. Entre éstas sobresalen el liderazgo y el empleo adecuado de incentivos para obtener motivación. Ambos requieren la comprensión básica de las necesidades humanas y de los medios de satisfacer o canalizar estas necesidades. En resumen, el administrador debe conocer la motivación humana y saber conducir a las personas, es decir, liderar.

Modales. Es necesario para lograr un ambiente afable en la organización que sus componentes muestren empatía con la totalidad de sus compañeros de trabajo, por ejemplo el saludar cordialmente al ingresar al ambiente cotidiano.

Buena Información. En el caso, cuando el hermetismo de parte de los superiores es interpretado como un secreto organizacional los actores del ambiente se ven discriminados, desmotivados y desinteresados por la organización. Por consiguiente estar bien informados nos provoca compromiso hacia la organización.

Delegar y Descentralizar. Es importante que en la organización se deleguen responsabilidades  a cada departamento para obtener una eficiencia en la resolución de los problemas a modo de descentralizar las tareas y evitar que todo gire en torno a los altos mandos

Una vez considerados estos aspectos motivacionales, la organización tendrá cubiertos los principales elementos de desmotivación que pueden influir negativamente en el rendimiento de sus grupos de trabajo.

Sin duda, se ha instruido los factores principales que debe presentar la organización para que su personal participe en un ambiente ideal y manifieste su mayor potencial, generando la mas eficiente producción de la organización.

 

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