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Preadolescencia

Los niños entre los 6 y los 12 años, son muy distintos de sus hermanos preescolares. Son mucho más altos y delgados, la mayoría de ellos son bastante flacos, aunque las niñas conservan más tejido adiposo que los niños, característica que continuará a lo largo de la edad adulta. Existe poca diferencia de estatura entre niños y niñas pequeños, aunque por lo común, los niños son ligeramente más pesados y más altos. Sin embargo, el crecimiento repentino puberal se produce antes en las niñas que en los niños, siendo también estas más altas. Los niños normales de la misma edad muestran un amplio rango de estatura, lo que refleja la amplitud de diferencias individuales en todos los aspectos del desarrollo. Este rango es tan amplio, que "si un niño tuviera exactamente la estatura promedio al cumplir los 7 años y dejara de crecer completamente por 2 años, a los 9 años aún estaría dentro de los rangos de la estatura normal". Durante la mayor parte de la infancia media, hasta antes de la pubertad, el crecimiento en los niños y en las niñas tiende a ser constante y regular. En comparación con los infantes y con los niños más pequeños, las proporciones corporales del niño en edad escolar se parecen mucho más a las de un adulto. Así mientras la cabeza del niño ocupa una cuarta parte de la longitud de su cuerpo al nacer, a la edad de 6 años sólo constituye una sexta parte (en la edad adulta es de una octava. La mayor parte de los cambios en las proporciones corporales de un niño durante la infancia media, son el resultado del alargamiento continuo de los brazos y de las piernas. Al mismo tiempo suceden otros cambios menos visibles. Debido a los depósitos de varias sales minerales, en especial del fosfato de calcio, los huesos de los niños de 12 años son más duros pero más fáciles de romper que los del niño de 6 años. Aproximadamente a esta edad los niños suelen perder las piezas dentales infantiles, pero a los 12 años tienen casi todas las piezas permanentes. Al avanzar la edad de los 6 a los 12, la presión sanguínea aumenta y el pulso disminuye. Durante este período cronológico los niños necesitan comer más que antes por estar en crecimiento: los tejidos musculares aumentan y se hacen más fuertes. Al igual que antes, hay diferencias sexuales en la proporción de grasa y de tejido muscular: los varones tienen mayor proporción de masa muscular y las niñas mayor proporción de grasa en el cuerpo.Durante este período, los niños tienen una visión mucho más aguda y precisa que en edades anteriores, debido a que sus sistemas orgánicos son más maduros. Hacia los 6 años su coordinación binocular está bien desarrollada, lo que les permite un mejor enfoque visual. El desarrollo cerebral está relativamente completo.

Trastornos Fisicos

Escoliosis: La escoliosis es una deformación de la columna vertebral y no debe confundirse con la mala postura. Una columna afectada por escoliosis muestra una curvatura lateral o hacia un costado y una rotación de los huesos de la espalda (vértebras) y, como consecuencia, parece que la persona estuviera inclinada hacia un lado. La Sociedad de Investigación de la Escoliosis (Scoliosis Research Society) define la escoliosis como una curvatura de la columna de 10 grados o más que puede apreciarse en una radiografía. La detección precoz de la escoliosis es fundamental para un tratamiento exitoso. Cifosis: La Cifosis es un tipo de deformidad de la columna vertebral y no debe confundirse con una mala postura. Una columna vertebral afectada por Cifosis presenta cierta curvatura hacia adelante en las vértebras de la parte superior de la espalda, semejante a una "joroba". La detección precoz de la Cifosis es fundamental para un tratamiento exitoso.

Desarrollo Motor: Durante la infancia media, el niño hace un progreso constante en fuerza física y en las habilidades motoras. A la edad de 6 años comienzan a establecerse las normas adultas para correr, aunque un niño de 12 años puede correr con el doble de rapidez que uno de 6.Un niño de 6, a diferencia de uno más pequeño, puede atrapar una pelota, pero sus movimientos tienden a ser un tanto lentos y desiguales; a la edad de 12, los movimientos del niño son uniformes, exactos y bien coordinados. Hay un progreso similar en las habilidades para lanzar, brincar, y en un buen desarrollo motor. Un niño de 7 años puede montar en una bicicleta, a los 8 podrá montar sin ayuda y con gran habilidad. Un niño de 7 años dibuja un rombo con gran nitidez y dibuja la mayoría de las letras. A los 8 años puede dibujar una casa con destreza.

Trastornos del Desarrollo Motor:

Hiperactividad: Es un conjunto de rasgos de personalidad que aparece en todos los niños, pero en forma más intensa en cerca del 4% de la población escolar, y posiblemente en un 9% de los muchachos. Son niños no sólo más activos que el niño promedio, sino también son más impulsivos, excitables, impacientes y fáciles de distraer. Tienden a tener inteligencia normal o superior al promedio, pero muestran mal rendimiento porque no pueden concentrarse y mostrar lo que saben. Se recomienda, en primer lugar, aceptar el temperamento básico del niño. Enseñarle a distribuir su trabajo en partes, y formas alternativas de aprendizaje. Los Tics: Un tic es un problema en el cual una parte del cuerpo se mueve repetidamente, rápidamente, de repente y sin control. Los tics pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, tales como la cara, los hombros, las manos o las piernas. Se pueden parar voluntariamente por períodos breves. A los sonidos que se hacen involuntariamente (tales como el rasparse la garganta) se les llama tics vocales. La mayor parte de los tics son leves y apenas se notan. Sin embargo, en algunos casos son frecuentes y severos y pueden afectar muchas áreas de la vida del niño. Al tic más común se le llama "desorden de tic transitorio". Tic transitorio: El cual puede afectar hasta un 10 % de los niños en los primeros años de la escuela. Los maestros y otros pueden notarle el tic y piensan que debe de sufrir de estrés o estar "nervioso". Los tics transitorios se van por sí solos. Algunos se pueden empeorar con la ansiedad, el cansancio y algunos medicamentos. Tics crónicos: Los tics crónicos afectan menos de un 1% de los niños y pueden estar relacionados con un tic especial y poco frecuente llamado el "Desorden de Tourette". Desorden de Tourette: Los niños con el desorden de Tourette tienen ambos tics, corporales y vocales (rasparse la garganta). Algunos tics desaparecen después de la adolescencia y otros continúan. Los niños con el desorden de Tourette pueden tener problemas de atención, concentración y pueden también tener dificultades con el aprendizaje. Pueden actuar con impulsividad, o pueden desarrollar obsesiones y compulsiones. Algunas veces las personas con el Desorden de Tourette pueden decir palabras obscenas, insultar a otros o hacer gestos y movimientos obscenos. Ellos no pueden controlar los sonidos y movimientos y no se les puede culpar por ellos. El castigo de los padres, las burlas de los amigos y los regaños de los maestros no ayudan al niño a controlar los tics, pero van a herir su autoestima. Mediante una evaluación médica comprensiva, que a menudo incluye consultas pediátricas y/o neurológicas, el siquiatra de niños y adolescentes puede determinar si el joven sufre del Desorden de Tourette o de otro tic nervioso. El tratamiento del niño con un tic nervioso puede incluir medicamentos que lo ayuden a controlar los síntomas. El siquiatra de niños y adolescentes también podrá aconsejar a la familia en cómo darle apoyo emocional al niño y proporcionarle un ambiente adecuado para su educación.

Desarrollo Cognitivo: El niño se vuelve cada vez más articulado en la medida que crece. Hay muchos factores que intervienen en este progreso (por ejemplo, mejoran sus habilidades lingüísticas), pero uno de los más importantes es el avance que hace en el uso de los conceptos. Para estudiar los cambios en el pensamiento conceptual del niño, es necesario considerar tres diferentes cualidades de los conceptos: la validez, el estatus y la accesibilidad. La validez de un concepto: Se refiere al grado de concordancia que existe entre el entendimiento que tenga un niño de un concepto y el que tengan otros (.Por ejemplo, algo "bueno" para un niño de 2 años puede significar, alguien que no moja sus pantalones).Para la infancia media el significado de la palabra "bueno", se habrá hecho similar para todos los niños en una sociedad. En ese sentido, el concepto se ha hecho más valido. El status de un concepto: Se refiere a su grado de articulación, la claridad, estabilidad y exactitud de su uso en el pensamiento. Por ejemplo, el concepto que tiene un niño de 3 años sobre el tamaño es bastante oscuro, mientras que el de un niño de 8 años es más claro y exacto. Es decir, el concepto tamaño tiene un status aumentado. Un niño de 2 años sabe que los padres son más grandes que los bebés, pero no es capaz de utilizar el concepto de tamaño relativo en otras ocasiones, por ejemplo, con animales o grupos de edificios. Mientras que un niño en la infancia media sí puede hacerlo. La accesibilidad: Se refiere a cuan disponible está un concepto para utilizarlo en el pensamiento y el grado en que el concepto puede ser comunicado a otras personas. El niño se siente cada vez más capaz de hablar sobre conceptos. Si se le pregunta a un niño de 5 años por el significado de los conceptos de verdad o de número, a menudo dirá que no sabe, aunque su conducta pueda indicar que tiene cierta comprensión de los conceptos. Por otra parte, un niño de 10 años puede hablar con cierta facilidad de estas ideas. Con la edad no sólo se hace más complicado el uso que hace el niño de las unidades de la cognición (por ejemplo, los conceptos), sino que también mejora el uso de los procesos que intervienen en la cognición Como se dijo anteriormente, estos incluyen la percepción, la memoria, el razonamiento, la reflexión y el discernimiento. Durante la infancia media, los niños muestran un desarrollo considerable en los cinco procesos y, por supuesto, los desarrollos están interrelacionados. Conforme mejora la percepción, también es probable que mejore la memoria. Por otra parte, si mejora la memoria, y el niño desarrolla una base más rica de conocimientos almacenados, su percepción inicial mejorará, ya que los objetos tendrán más significado. La percepción: Es el proceso mediante el cuál el individuo detecta, reconoce e interpreta la información que proviene de los estímulos que lo rodean. Ocurren varios cambios muy importantes en la percepción entre la primera infancia y la adolescencia. Como el niño sabe más acerca del mundo es capaz de realizar una búsqueda más específica, saber más sobre lo que quiere o puede percibir. Como el niño mayor sabe más lo que busca, la percepción será más rápida, eficiente y exacta. Un aspecto de la percepción que mejora con la edad es la atención selectiva. Esta consiste en la habilidad para escuchar una variedad de sonidos y percibirlos por separado, o mirar un cierto número de estímulos y percibirlos separadamente. La atención selectiva muestra un desarrollo rápido entre los 5 y los 7 años. La capacidad de atención selectiva está relacionada también con las expectativas del niño. La memoria: No hay una habilidad general de memoria, los niños difieren en su habilidad para recordar diferentes tipos de información (escenas, sonidos, rostros, etc.) Los factores culturales parecen tener algún efecto sobre la habilidad de memoria. A medida que los niños crecen, mejora su habilidad para recordar información. Otro factor que influye es que su base de conocimientos se incrementa, por lo tanto les es más fácil codificar la información que ha de recordarse. En segundo lugar, a medida que los niños crecen, son más propensos a utilizar "estrategias" para ayudar a codificar y almacenar la información. También los niños mayores son más aficionados a repetir los nombres que desean recordar. Los factores ambientales desarrollan papel importante en el acrecentamiento de la memoria. El razonamiento: Para generar hipótesis, los niños buscan entre sus conocimientos las posibles causas de los sucesos que no entienden de inmediato y generan posibles explicaciones. En segundo lugar, comprueban la explicación, al compararla con las reglas antiguas sobre el suceso. Por último, si la explicación es inconsistente con una regla antigua de la que están convencidos, rechazarán la nueva hipótesis, pero si la explicación es consistente con otra información y parece apropiada para el suceso, es muy factible que la acepten como correcta. Por supuesto los niños no son tan sistemáticos ni sofisticados al respecto como los adolescentes. La importancia de los atributos críticos: Los niños también usan el proceso de razonamiento para categorizar objetos o ideas nuevas. A los 6 años los niños aprenden un cierto número de conceptos básicos: saben acerca de animales, alimentos, aviones, ropas, automóviles, muebles, hogares, dinero, mujeres y hombres, por nombrar solo unas cuantas cosas. Una parte importante para poder razonar con corrección, es la habilidad para distinguir aspectos críticos. Por ejemplo, cuando un niño ve un objeto nuevo, (por ejemplo, un helicóptero), tratará de categorizar el objeto para decidir a qué objeto parecido se parece más el helicóptero. El niño busca unos cuantos puntos especiales o críticos de similitud entre el objeto desconocido y una categoría conocida. Algunas cualidades son irrelevantes. Los aspectos más decisivos para categorizar al helicóptero son las hélices en la parte superior de la estructura de metal y la capacidad de volar. Estas características son similares a las de un avión, y por lo tanto ambos comparten algunos de los mismos aspectos críticos: el helicóptero debe pertenecer al concepto de aeronaves. La reflexión: Se refiere al proceso en el que el niño hace una pausa para detenerse y considerar la calidad de su pensamiento. Inconscientemente el niño puede preguntar: ¿Percibo el problema en la forma correcta?, ¿He recordado los datos con exactitud?,¿ Tiene sentido esta solución?. Al niño que resuelve el problema sin mucha reflexión se le considera impulsivo, al que dedica más tiempo a evaluar la calidad de su pensamiento se le denomina reflexivo. Esta diferencia entre los niños ya es evidente a los 5 o 6 años de edad y parece ser relativamente estable en el transcurso del tiempo. Esta diferencia de personalidad no aparece en todas las situaciones. Si el problema es directo y la respuesta obvia, ambos tipos de niño contestará rápido.

Trastornos del Desarrollo Cognitivo: Los más frecuentes son: Asperger, Autismo Infantil. Asperger: El desorden de Asperger es el término usado para un tipo específico de desorden que abarca el desarrollo completo y se caracteriza por problemas en el desarrollo de las destrezas sociales y del comportamiento. En el pasado, muchos niños con el desorden de Asperger han sido diagnosticados como si padecieran de autismo, otro de los desórdenes que abarcan el desarrollo, o de otros desórdenes. Mientras que el autismo y el Asperger tienen ciertas similitudes, también tienen diferencias importantes. Por dicha razón, los niños que se sospecha tienen estas condiciones requieren una evaluación cuidadosa. En general, un niño con el desorden de Asperger funciona a un nivel más alto que el típico niño con autismo. Por ejemplo, muchos niños con el desorden de Asperger tienen inteligencia normal. Mientras la mayoría de los niños con autismo fallan o se atrasan en el desarrollo del lenguaje, los niños con el desorden de Asperger usualmente articulan palabras a la edad de dos años, aunque sus patrones del habla pueden ser algo raros. La mayoría de los niños con el desorden de Asperger tienen dificultad en la interacción con sus pares. Ellos tienden a ser solitarios y pueden demostrar comportamientos excéntricos. Un niño con Asperger, por ejemplo, puede estar por horas cada día preocupado contando los carros que pasan por la calle o mirando sólo el canal del tiempo en la televisión. Las dificultades con la coordinación son también comunes en personas con este desorden. Estos niños a menudo tienen necesidades educativas especiales. Aunque la causa del desorden de Asperger todavía no se conoce, las investigaciones que se están llevando a cabo actualmente sugieren que una tendencia hacia esa condición puede correr en familias. Los niños con el desorden de Asperger corren el riesgo también de enfermarse de otros desórdenes psiquiátricos incluyendo la depresión, el desorden de déficit de atención, la esquizofrenia y el desorden de obsesión compulsiva. Autismo Infantil: Cuando al bebé no le gusta que lo abracen o que lo miren a los ojos, o cuando no responde al cariño o al ser tocado, los padres tienen razón para preocuparse. Esta falta de receptividad puede estar acompañada de una incapacidad para comunicarse con otros y de establecer relaciones sociales en cualquier situación. Muchos niños autistas no demuestran preferencia por sus padres sobre otros adultos y no pueden desarrollar una amistad con otros niños. Las destrezas de lenguaje, tanto como las expresiones faciales y gestos no las usan de manera comunicativa. Cuando un niño presenta estos síntomas, los psiquiatras de niños y adolescentes pueden considerar el diagnóstico de Autismo infantil. El niño autista no se relaciona de manera normal con los objetos. Puede responder de manera extrema y fuera de lo corriente hacia cualquier objeto, sea evitándolo por completo u obsesionándose con él. Por ejemplo, si alguien mueve su cama de un lado de la habitación al otro, el niño autista puede ponerse a gritar histéricamente. Si un objeto se mueve, tal como un ventilador, el niño se fascina, y también puede tenerle un gran apego a objetos extraños, tales como un papel, una gomita elástica o un ladrillo. Otra característica del autismo es la tendencia a llevar a cabo actividades de poco alcance de manera repetitiva. El niño autista puede dar vueltas como un trompo, llevar a cabo movimientos rítmicos con su cuerpo tal como aletear con sus brazos. Los autistas con alto nivel funcional pueden repetir los comerciales de la televisión o llevar a cabo rituales complejos al acostarse a dormir.

Desarrollo Psicosocial: Los niños tienen su propio bagaje cultural que pasa de unos a otros. Las creencias o supersticiones son muy semejantes. “Si fumas te quedas chico”. Aún parodian las canciones y los poemas de sus mayores. Son grandes tradicionalistas, se van pasando unos a otros lo que han oído y no toleran teorías que contradigan lo que "saben".Jugando, los niños descargan energía, se preparan para los deberes de la vida, alcanzan metas difíciles y alivian frustraciones. Obtienen contacto físico, descargan necesidades de competencia, actúan de manera agresiva en formas socialmente aceptables, aprenden a entenderse con las demás personas. Dan rienda suelta a su imaginación, aprenden las características específicas de su cultura, desarrollan habilidades y aprenden comportamientos sexualmente adecuados. La mayor parte del humor de los niños deriva de su permanente interés en los excrementos y en la sexualidad. Contando chistes acerca de estos temas tabú y sobre asuntos misteriosos, los niños pueden hacer frente a las cosas que les gustaría entender mejor, pero acerca de las cuales, en realidad, les da vergüenza hablar. Entre Compañeros: En la niñez intermedia el grupo de compañeros cobra importancia por sí solo. Durante estos años los niños pasan más tiempo lejos de sus padres y también más tiempo con otros niños. A los 7 años muchos niños pasan el doble de tiempo con niños de su edad que con sus padres. Los grupos de compañeros sirven para muchos propósitos en la vida de los niños. Ofrecen una medida realista para evaluar el desarrollo de sus habilidades. Además de aprender sobre ellos mismos, los niños aprenden acerca del mundo de sus compañeros: aprenden qué tipo de comportamiento se considera apropiado en diversas situaciones; cómo se hace una variedad de cosas viendo a otros niños que las hacen, así como la forma de relacionarse con otras personas. Los grupos de compañeros ayudan a los niños a formar actitudes y valores, de modo que puedan decidir cuales de los valores enseñados por los padres mantener y cuáles descartar. Los muchachos parecen estar más influidos por los valores del grupo que las niñas, y los comportamientos antisociales o negativos reflejaban mayor influencia de los compañeros. Los compañeros también ofrecen seguridad emocional; a veces otro niño puede prestar cierto apoyo que no puede dar un adulto. Los grupos de compañeros tienden a ser homogéneos con respecto a la edad, raza, sexo, y nivel socioeconómico. En los años de escuela básica los grupos tienden a ser todos de niñas o todos de niños, debido a intereses mutuos, diferencias de maduración y a la función que tienen de enseñanza de comportamientos sexualmente adecuados. Los grupos de compañeros, a menudo imponen su propio dominio sobre la iniciativa o el desarrollo individual. Los niños son más susceptibles a la influencia de compañeros en la niñez intermedia y menos conformes a la misma durante la adolescencia. Cuanto más alto sea el status de un niño en el grupo, con menor probabilidad tenderá a la conformidad. Cuando es ambiguo el material que debe evaluarse, los juicios de los niños tienen mayor influencia del grupo. En cierto grado la conformidad a las normas de grupo resulta ser un mecanismo adaptativo saludable y de auto ayuda. Popularidad: Los niños populares tienden a ser saludables y vigorosos, bien equilibrados y capaces de iniciativa, pero también adaptables y capaces de conformidad. Son confiables, afectuosos, considerados y originales en su forma de pensar. Tienen un concepto razonablemente bueno de ellos mismos, sin ser dominantes o parecer presumidos. Revelan una dependencia madura de otros niños. Tienden a ser físicamente más atractivos que los impopulares. Trastornos Psicosociales: La forma más común en que aparecen las dificultades de los niños es en su comportamiento, revelando su necesidad de ayuda. Golpean, mienten roban, destruyen propiedades, violan las normas escolares o del hogar. Comportamiento de acción abierta : Mentir y robar están entre las formas más comunes de comportamiento inadaptado durante la niñez. Cuando se continúa con estas conductas después de los 6 o 7 años, revelan un sentido de inseguridad; necesitan hacerlo para asegurar la atención y la estima de otras personas. Cuando la mentira llega a ser habitual, o en grado extremo, puede estar mostrando hostilidad hacia los padres. El robo descarado muestra también hostilidad hacia los padres y hacia las normas de ellos. Los niños que roban: Cuando un niño roba, los padres naturalmente se preocupan. Ellos se preocupan por las causas del comportamiento del niño y se preguntan si su hijo o hija es un "delincuente juvenil". Es normal que un niño pequeño tome algo que excité su interés o que le llame la atención. Esto no se puede considerar como un robo hasta que el niño sea suficientemente mayor, generalmente de 4 a 6 años y pueda entender que el coger algo que le pertenece a otra persona está mal. Los padres tienen que educar de manera activa a sus niños acerca de los derechos a la propiedad y la consideración hacia los demás. Los padres son también modelos para sus hijos. Si usted trae a su casa el papel o las plumas de la oficina o se jacta sobre un error cometido por el cajero del supermercado, va a ser muy difícil que su niño entienda sus lecciones acerca de la honradez.
Aunque hayan aprendido que el robar es malo, los niños mayores roban por varias razones. Un joven puede robar para tener cosas iguales a las de su hermano o hermana, quien aparentemente es favorecido con regalos y cariño. Algunas veces, un niño puede robar como muestra de valentía ante sus amigos, o para hacer regalos a su familia o amigos o para ser más aceptado por sus pares. Los niños pueden también robar por el temor a una dependencia; ellos desean no tener que depender de nadie, de manera que roban lo que necesitan. Los niños que mienten: A los niños pequeños (de 4 a 5 años) les gusta hacer cuentos e inventar historias. Esta es una actividad normal porque ellos se divierten oyendo e inventando cuentos. Muchas veces confunden un poco la realidad con la fantasía. Un niño mayor o un adolescente puede decir mentiras interesadas (por ejemplo, para no tener que hacer algo o negando responsabilidad por sus acciones). Los padres deben de reaccionar a este tipo de mentir ocasional hablando con el niño y explicándole cuán importantes son la verdad, la honradez y la confianza.
Algunos niños, aun sabiendo la diferencia entre la verdad y la mentira, elaboran historias que parecen verdaderas. Estos niños o adolescentes suelen relatar este tipo de historias con gran entusiasmo, ya que reciben mucha atención mientras cuentan la mentira. Otros niños y adolescentes, que por lo general actúan de manera responsable, caen en el patrón de mentir repetidamente. Ellos creen que el decir mentiras es la mejor manera de satisfacer las demandas de sus padres, maestros y amigos. Estos niños usualmente no están tratando de ser malos o maliciosos, pero el mentir repetidamente se convierte en un mal hábito. Hay otros niños y adolescentes a quienes no les importa mentir o aprovecharse de los demás. Algunos adolescentes mienten frecuentemente para ocultar otros problemas serios. Por ejemplo, un adolescente con un problema serio de drogas o alcohol, mentirá constantemente para ocultar dónde ha estado, con quién andaba, lo que estaba haciendo y en lo que gastó su dinero.

Desarrollo del lenguaje: El desarrollo del lenguaje entre los 6 a 12 años se da en términos generales de la siguiente manera: En los primeros años de la edad escolar, los niños deben ser capaces de usar, de forma coherente, oraciones simples y estructuralmente correctas, con un promedio de entre 5 y 7 palabras. A medida que el niño progresa y asciende de grado, la sintaxis y la pronunciación llegan a ser normales y se incrementa el uso de oraciones más complejas. Las deficiencias en la audición y la inteligencia, las cuales pueden tener un impacto negativo en el desarrollo del lenguaje, suelen evidenciarse por un retraso del lenguaje en edades más tempranas. Los otros dos factores que pueden afectar la adquisición del lenguaje durante los años de edad escolar son la necesidad de comunicarse y el grado de estimulación. El lenguaje expresivo es importante para evitar que el niño se sienta fastidiado tanto emocional como socialmente. Los niños que son incapaces de expresarse de forma adecuada tienden a presentar comportamientos agresivos o rabietas. Las habilidades del lenguaje receptivo, necesario para entender instrucciones largas o complicadas, tienden a desarrollarse junto con las habilidades expresivas. Un niño de 6 años puede seguir 3 instrucciones consecutivas. Para cuando cumple los 10 años, la mayoría de los niños pueden seguir 5 instrucciones consecutivas. Los niños con déficit del lenguaje receptivo pueden tratar de cubrirlo volviéndose contestatarios o haciendo payasadas para no exponerse a un potencial ridículo al pedir que les expliquen las instrucciones.

Trastornos del lenguaje: Son varios los trastornos del lenguaje y que afectan de una manera clara al trabajo escolar de los niños. La aparición de cualquiera estos trastornos limita en gran manera la adquisición de conocimientos del escolar al mismo tiempo que limita el desarrollo de su personalidad. De ahí la importancia que tiene su detección temprana, para poner los medios necesarios encaminados a su corrección. Disfasias: Se relacionan con una inadecuada y retrasada adquisición de lenguaje en ausencia de deficiencia mental, pérdida auditiva, problemas emocionales-sociales y deprivación medio-ambiental grave. Se aplica a aquellos niños que presentan un trastorno severo del lenguaje, tanto en la comprensión como en la producción. Se caracterizan por déficit a nivel de comprensión, procesamiento y uso del lenguaje. Suelen asociarse a otro tipo de trastornos como atención dispersa, aislamiento, etc. Afasias: Es una alteración del lenguaje producida por una lesión cerebral, una vez que el niño haya adquirido el lenguaje, pudiendo ser sensorial o motriz Las afasias pueden ser de emisión o de comprensión, llamadas también sensoriales-receptivas o motoras-expresivas. Asimismo, pueden ser completas o incompletas, determinando así una afectación mayor o menor, incluyendo la escritura y cualquier otro modo de expresión. Dislexia: Es un trastorno específico del proceso de lectura y que se caracteriza porque no se asimilan correctamente algunos símbolos gráficos del lenguaje. Sin embargo, algunos autores se preguntan si realmente la dislexia es un trastorno del lenguaje. A esta disparidad de criterios se refiere Josep Artigas, basándose en los estudios de Fritz (1996) quien propone una hipótesis según la cual el defecto en la percepción visual del movimiento, detectado en muchos disléxicos, no sea otra cosa que un marcador biológico de un déficit cognitivo que afectaría distintos aspectos del procesamiento cerebral.
Tipos: dislexias adquiridas y dislexias del desarrollo. Las primeras tienen como substrato una lesión cerebral adquirida localizada en una zona de la corteza a la que se le atribuye la función que ha quedado alterada. Las dislexias del desarrollo son las más comunes. Disgrafía: La disgrafía es un trastorno de tipo funcional que afecta a la calidad de la escritura del sujeto, en el trazado o la grafía. El niño presenta un nivel de escritura significativamente inferior al esperado por su edad y curso escolar, y ello influye negativamente en sus aprendizajes escolares. Los problemas más frecuentes observados son: la inversión de sílabas; la omisión de letras, etc. Disortografía: Dificultad para escribir sin errores ortográficos. Discalculia: Se trata de un trastorno específico del desarrollo en el cálculo aritmético del niño. Suele aparecer asociado a otros trastornos como la dislexia o la disgrafía, así como con trastornos de atención y problemas perceptivos. Los problemas observados en estos casos son: la confusión de números y su inversión, etc.

 

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