Muchas membranas permiten el paso de unas sustancias y se lo impiden a otras según su tamaño o su carga. Estas membranas se llaman semipermeables. Experimentalmente se ha comprobado que si tenemos un tubo conteniendo una disolución de proteínas, cerrado por uno de sus extremos con una membrana semipermeable, y lo introducimos en un recipiente con agua, se producirá un trasvase de agua a la disolución de proteínas a través de la membrana semipermeable, con el consiguiente aumento de volumen de la disolución del tubo. La entrada de agua se mantiene, hasta que la presión que se genera haga que las velocidades de entrada y salida a través de la membrana sean iguales.
El paso a través de una membrana osmótica se puede evitar aplicando una presión determinada a la disolución. Esta presión se llama presión osmótica (p).
p= R T
Cuando aplicamos una presión superior a la presión osmótica el agua fluirá de la disolución más concentrada a la más diluida. Así se realiza el proceso inverso a la ósmosis, proceso que se emplea en la desalinización del agua de mar.
Propiedades coligativas de los electrolitos
En el caso de disoluciones de electrolitos las propiedades coligativas de los electrolitos son más importantes, ya que hay un mayor número de partículas en disolución. Así por ejemplo, un mol de NaCl en disolución nos da dos moles de iones (Na+, Cl-). Para tener este factor en cuenta lo que se hace es introducir el factor i.
i= 
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