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Tratamiento
de residuos peligrosos |
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Existe un grán núero de tratamientos
físicos, químicos y biológicos a los que se
pueden someter los residuos tóxicos y peligrosos, cuya finalidad
se dirige básicamente a la recupearción de recursos
( materiales y energéticos ) , la detoxificación,
y la reducción de volumen previa a su disposición
en tierra. La tabla siguiente entrega una lista de estos tratamientos.
Tratamientos físicos. Estos procesos incluyen
diferentes métodos de separación de fases y solidificación.
En el nivel más básico, la separación de fases
incluye el uso de lagunas de decantación, secado de borras
en lechos, y el almacenamiento prolongado en estanques de proceso.
Todos los anteriores dependen de la decantación gravitacional,
y los dos primeros permiten la remoción del líquido
por decantación, drenaje y evaporación. El uso de
lagunas y estanques es ampliamente utilizado para separar aceites
de agua en residuos húmedos, después de un tratamiento
preliminar con agentes rompedores de emulsiones y ocasionalmente
en el caso de estanques, combinados con calentamiento.
Solidificación o procesos de fijación.
Estos procesos convierten al residuo en un material insoluble y
de características de rocadura, y se efectúan generalmente
previo a la disposición de vertederos. La conversión
se logra mezclando el residuo con diferentes reactivos que producen
un producto tipo cemento.
El Asbesto que forma una clase de las fibras naturales hidratadas
de silicatos, y que aún es utilizado y que provoca enfermedades
ocupacionales como asbestosis y cáncer al pulmón,
se debe disponer con mucha precaución en bolsas selladas
de polietileno o en bloques de cemento.
Procesamientos de borras. Una gran cantidad de
residuos industriales contienen importantes cantidades de agua.
Por lo tanto la masa de residuo que requiere una disposición
última pude reducirse sustancialmente eliminado agua en forma
eficiente. A menudo esto se puede lograr en lagunas, lechos de secado,
filtros al vacío o filtros prensa, centrifugas, etc. También
se puede proceder previo a la extracción
del agua a un proceso de espesamiento, que se logra en forma gravitacional
o también a través de procesos biológicos o
por medio del uso de productos químicos como cal.
Tratamiento químico. a) Oxidación.
Como ejemplo de oxidación química se pude mencionar
el caso del Cianuro el cual es un residuo venenoso que se puede
presentar en soluciones liquidas o en forma sólida. Debido
a que los residuos con cianuro se pueden transformar fácilmente
en productos no tóxicos, existe poca necesidad de verterlos
en depósitos o vertederos Los residuos acuosos de cianuros
que se producen en tratamiento de metales, incluyendo borras, se
pueden tratar por oxidación química con una solución
alcalina con cloro o hipoclorito. b) Precipitación
de metales pesados. Los efluentes del tratamiento de metales,
a menudo contienen soluciones con distintos metales pesados tales
como cobre, níquel o zinc. Estos pueden ser removidos con
un exceso de una solución de cal o hidróxido de sodio
para precipitarlos como compuestos insolubles en agua. Precipitantes
alternativos para metales pesados incluyen sulfuro de sodio, tiourea
y ditiocarbonatos todos los cuales producen precipitados insolubles
de sulfuro. Usualmente la precipitación con sulfuros se usa
como proceso final después de una precipitación inicial
con cal o soda cáustica. c) Reducción química.
El ácido crómico es un material corrosivo y altamente
tóxico usado profusamente en el tratamiento de superficies
de metales y en el cromado de metales. Se pude reducir químicamente
a un estado relativamente no tóxico de cromo(III). Diferentes
productos químicos pueden servir como agentes reductores,
incluyendo; dióxido de sulfuro (SO2), sales de sulfito (SO3
-2), sales de
bisulfito (HSO3 -) y sales ferrosas (Fe +2). d) Neutralización.
Las soluciones acuosas de ácidos minerales se producen en
grandes cantidades a partir de industrias químicas. Muchas
provienen del tratamiento de metales y contienen metales tales como
fierro, zinc, cobre, bario, níquel, cromo, cadmio, estaño
y plomo. Estos ácidos son extremadamente corrosivos pero
pueden ser neutralizados, y usualmente se utiliza cal como el álcali
menos costoso en operaciones a gran escala. Las soluciones alcalinas
también se producen en la industria química, pero
su composición varia más que en el caso de los ácidos
y esto hace su recuperación mas difícil. Los residuos
alcalinos también vienen de la refinación del petróleo,
fabricación de pinturas y limpieza especiales. Aparte de
sólidos como arcillas, catalizadores, hidróxidos metálicos,
también pueden estar presentes fenolatos, naftenatos, sulfonatos,
cianuros, metales pesados, grasas, aceites, resinas naturales y
sintéticas, etc. De estos residuos actualmente solo se pueden
recuperar los metales. Como soluciones ácidas se pueden usar
ácido sulfúrico y ácido clorhídrico.
El ácido sulfúrico forma precipitados más insolubles
y genera más residuos que le ácido clorhídrico.
e) Separación de aceites y agua. Una gran
cantidad de residuos de este tipo se descargan constantemente. Algunos
residuos que contienen productos orgánicos, pueden ser eliminados
por incineración después de separarlos del agua, otros
contienen productos cancerígenos (aceites lubricantes) y
pueden contaminar las aguas superficiales y subterráneas.
Sin embargo el tratamiento de residuos de aceites y petróleos
no es fácil, especialmente si se forman emulsiones las que
necesitan bastante tratamiento para ser separadas (Ej: tratamiento
de emulsiones con sulfato de aluminio, con una borra de cal para
formar los flóculos que absorben el aceite que puede ser
posteriormente quemado). En muchos casos es posible la recuperación
de los aceites, como en el caso de emulsiones de grasas en la industria
de alimentos,donde se liberan las grasas y se pueden quemar o reutilizar.
También es posible que algunos suelos descompongan materiales
aceitosos en sustancias no dañinas, así como también
el tratamiento biológico es un método adecuado siempre
que no contenga metales pesados. f) Recuperación
de Solventes y Combustibles. Los solventes combustibles
orgánicos son frecuentemente tóxicos y sus vapores
cuando se mezclan con aire pueden ser explosivos. Este tipo de residuos
es generalmente recuperable y si no es así, se usa la combustión
como el mejor método de disposición. Solventes orgánicos
no combustible incluyen las borras aceitosas, borras con grasas
de agentes desengrasantes y removedores de pinturas del tipo hidrocarburos
clorinados, los cuales
son altamente tóxicos. Aunque sean incombustibles, se pueden
incinerar a altas temperatura susando petróleo diesel u otro
combustible auxiliar con la precaución de usar absorbedores
para remover el ácido clorhídrico formado.
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