Los accesos a las obras son puntos en los cuales se producen una
serie de riesgos, fundamentalmente atropellos y choques con vehículos.
Por esto, se hace muy importante que se delimiten y señalicen
los accesos a la obra y se tenga en cuenta el riesgo tan alto de
atropellos, separando los accesos de para vehículos y peatones.
En las obras que invadan la vía pública es necesario
designar a un operario que vigile y controle el paso de personas
y la circulación de los vehículos de la obra.
En esta obra, el acceso a la misma se realiza desde una calle pequeña
de una urbanización cercana, que no tiene mucho tránsito
ni de vehículos ni de peatones.
La calle de acceso tiene una anchura de 10 metros, dos metros de
acera a cada lado y seis asfaltados. Los camiones y maquinaria no
tienen ninguna dificultad al entrar o salir a la obra. Se designa
a un operario como responsable de guiar a los vehículos dentro
y fuera de la obra, regulando el tráfico durante estas maniobras.