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Incapacidad Permanente es aquella situación del trabajador en la cual, después de haber estado sometido al tratamiento prescrito, presenta reducciones anatómicas o funcionales graves susceptibles de determinación objetiva y previsiblemente definitivas que disminuyan o anulen su capacidad laboral. No obstará a tal calificación la posibilidad de recuperación de la capacidad laboral del inválido si dicha posibilidad se estima médicamente como incierta o a largo plazo.
         Las reducciones anatómicas o funcionales existentes en la fecha de la afiliación del interesado en la Seguridad Social no impedirán la calificación de la situación de Incapacidad Permanente, cuando se trate de personas minusválidas y con posterioridad a la afiliación tales reducciones se hayan agravado provocando por sí mismas o por concurrencia con nuevas lesiones o patologías una disminución o anulación de la capacidad laboral que tenía el interesado en el momento de su afiliación.
         También tendrá la consideración de Incapacidad Permanente, en el grado que se califique la situación de incapacidad que subsista después de extinguida la Incapacidad Temporal por el transcurso del plazo máximo de duración señalado para la misma, salvo que la situación clínica del interesado hiciera demorar dicha calificación.
         La Incapacidad Permanente habrá de derivarse de la situación de Incapacidad Temporal, salvo que afecte a quienes carezcan de protección en cuanto a dicha Incapacidad Temporal.

  Grados de Incapacidad:
                   En la medida en que puede resultar afectada la capacidad laboral del trabajador a consecuencia de la enfermedad o accidente, cabe distinguir diversos grados de incapacidad. Así tenemos:
         1º) La Incapacidad Permanente Parcial.
         2ª) La Incapacidad Permanente Total.
         3º) La Incapacidad Permanente Absoluta.
         4º) La Gran Invalidez.
         Cada uno de los grados en que se clasifica la Incapacidad Permanente dará derecho, en su caso, a la correspondiente prestación económica por Incapacidad Permanente.

         1º)     La Incapacidad Permanente Parcial: Se entiende por Incapacidad Permanente Parcial para la profesión habitual la que, sin alcanzar el grado de total, ocasione al trabajador una disminución no inferior al 33% en su rendimiento normal para dicha profesión sin impedirle la realización de las tareas fundamentales de la misma. Los trabajadores declarados en situación de Incapacidad Permanente Parcial para la profesión habitual, percibirán una cantidad a tanto alzado equivalente a 24 mensualidades de la base reguladora que haya servido para determinar la prestación económica de la Incapacidad Temporal de la que se deriva la Incapacidad Permanente.
         Para tener derecho a la prestación económica se requiere haber sido declarado afecto de una Incapacidad Permanente Parcial, estar afiliado y en alta o en situación asimilada al alta en la Seguridad Social, tener menos de 65 años en la fecha del hecho causante o no reunir los requisitos exigidos para acceder a la pensión de jubilación contributiva y haber cubierto un período de cotización de 1800 días en los 10 años inmediatamente anteriores a la fecha en la que se haya extinguido la Incapacidad Temporal de la que se deriva la Incapacidad Permanente Parcial.
         Si el trabajador es menor de 21 años, el período mínimo exigible es el resultado de sumar a 18 meses la mitad de los días transcurridos entre la fecha de cumplimiento de 16 años y la fecha de inicio de la Incapacidad Temporal.
No se exige período previo alguno de cotización cuando la Incapacidad Permanente Parcial se derive de accidente, laboral o no, o de enfermedad profesional.
         Situaciones asimiladas al alta en la situación de Incapacidad Permanente Parcial: A efectos de la prestación por Incapacidad Permanente Parcial, se consideran situaciones asimiladas al alta las siguientes:

  • La excedencia forzosa del trabajador designado o elegido para cargo público.
  • Traslado del trabajador por su empresa a centros de trabajo radicados fuera del territorio nacional.
  • El desempleo involuntario total y subsidiado.
  • El paro involuntario después de haber agotado las prestaciones por desempleo.
  • Igualmente los trabajadores en paro involuntario excluidos legalmente del régimen de desempleo o que no hayan tenido derecho a las prestaciones del mismo, a pesar de haber perdido su ocupación sin causa a ellos imputable, cualquiera que sea su edad.
  • Los períodos de inactividad de los trabajadores fijos de temporada.
  • El cumplimiento de condena o sanción, objeto de amnistía laboral.
  • Los perceptores de la ayuda equivalente a la jubilación anticipada.
  • La situación de alta especial por huelga legal o cierre patronal.
  • El primer año con reserva de puesto de trabajo del período de excedencia por el cuidado de cada hijo.

Los trabajadores que hayan sido declarados en situación de Incapacidad Permanente Parcial tienen derecho a su reincorporación en la empresa.
La Incapacidad Permanente Parcial es compatible con el desarrollo de cualquier actividad, tanto por cuenta ajena como por cuenta propia.

         2º)     La Incapacidad Permanente Total: Se entiende por Incapacidad Permanente Total para la profesión habitual la que inhabilite al trabajador para la realización de todas o de las fundamentales tareas de dicha profesión, siempre que pueda dedicarse a otra distinta.
La prestación económica correspondiente a la Incapacidad Permanente Total consiste en una pensión vitalicia del 55% de la base reguladora.
         Cuando la situación deriva de una contingencia profesional, accidente de trabajo o enfermedad profesional, se perciben 12 pagas al año. Si se debe a accidente no laboral o a enfermedad común se perciben 14, una por cada mes del año más una extraordinaria en Junio y otra en Noviembre.
         La prestación pasa a denominarse pensión de jubilación al cumplir el beneficiario 65 años, pero sin que ello implique modificación alguna de las condiciones de la prestación que venía percibiendo.
         Los declarados afectos de una Incapacidad Permanente Total percibirán la prestación incrementada en un 20% de la base reguladora que se tome para determinar la cuantía de la pensión cuando por su edad, 55 o más años, falta de preparación general o especializada y circunstancias sociales y laborales del lugar de residencia, se presuma la dificultad de obtener empleo en actividad distinta de la habitual anterior.
         Si el incapacitado permanente total fuese menor de 55 años, se le reconocerá el incremento del 20% cuando cumpla dicha edad y así lo solicite. No obstante, el incremento del 20% de la base reguladora en esta Incapacidad Permanente Total quedará en suspenso durante el período en el que el trabajador obtenga un empleo.
         Excepcional y temporalmente, la pensión vitalicia podrá ser sustituida por una indemnización a tanto alzado cuando el beneficiario fuese menor de 60 años. En este caso, la petición deberá formularse por el beneficiario dentro de los 3 años siguientes a la fecha de reconocimiento del derecho a la pensión o, si fuese menor de 21 años en dicha fecha, dentro de los 3 años siguientes al día en que se cumpla tal edad.
         Se accederá a la sustitución de la pensión por una indemnización  cuando, al tiempo de formularse la petición, se den las siguientes circunstancias:
         1ª) Se presuma que las lesiones determinantes de la Incapacidad Permanente no sean susceptibles de modificación que pueda dar lugar en lo sucesivo a una revisión de la incapacidad declarada.
         2ª) Que se acredite por el beneficiario que se encuentra realizando trabajos por cuenta propia o ajena o, en otro caso, que el importe de la indemnización se invertirá en la preparación o desarrollo de nuevas fuentes de ingreso como trabajador autónomo.

         En los casos en que se autorice la sustitución, el beneficiario al cumplir los 60 años pasará a percibir la pensión anteriormente reconocida, incluidas las revalorizaciones que le pudieran haber sido reconocidas.
         La cuantía de la indemnización es el equivalente a un número de mensualidades de la pensión para cuya determinación ha de tenerse en cuenta la edad del beneficiario al tiempo de formular la petición de sustitución.
         Base reguladora de esta prestación: La base reguladora de la prestación económica varía según sea la causa de la que derive la Incapacidad Permanente. Así, en caso de accidente de trabajo o enfermedad profesional, la base reguladora anual será la que resulte de sumar los siguientes conceptos:

  • El salario diario multiplicado por los 365 días del año.
  • Las gratificaciones y pagas extraordinarias en cómputo anual.
  • Los beneficios o participación en los ingresos según lo percibido en el año anterior al accidente.
  • El producto de multiplicar por 273 el cociente resultante de dividir los complementos salariales del año anterior entre el número de días efectivamente trabajados en dicho período.

La base reguladora anual dividida entre 12 determina la base reguladora mensual.
En caso de accidente no laboral, la base reguladora ordinaria será el cociente que resulte de dividir por 28 la suma de las bases de cotización del interesado durante un período ininterrumpido de 24 meses, elegidos por los beneficiarios dentro de los 7 años anteriores a la fecha en que se cause el derecho a la pensión.
En caso de enfermedad común, la base reguladora es el cociente que resulte de dividir por 112 las bases de cotización del interesado durante los 99 meses (8 años) anteriores a aquel en que se produzca el hecho causante. El cómputo de dichas bases se realizará de la siguiente forma: Las bases correspondientes a los 24 meses anteriores a aquel en que se produzca el hecho causante se computarán por su valor nominal, las restantes bases de cotización se actualizarán de acuerdo con la evolución que haya experimentado el IPC desde los meses a que aquellas bases correspondan hasta el mes inmediato anterior a aquel en que se inicie el período de bases no actualizables.
Cuando el período mínimo de cotización sea inferior a 96 meses, se tomarán en consideración las bases correspondientes al período exigible, se actualizarán las anteriores a los últimos 24 meses y la suma de todas ellas se dividirá por el número de meses exigibles, multiplicado por 1,1666.
Beneficiarios de la Incapacidad Permanente Total: Para tener derecho a la prestación por Incapacidad Permanente Total se requiere haber sido declarado afecto de una Incapacidad Permanente Total para la profesión habitual, estar afiliado y en alta o situación asimilada al alta en la Seguridad Social, tener menos de 65 años en la fecha del hecho causante o reunir los requisitos exigidos para acceder a la pensión de jubilación contributiva si la incapacidad deriva de contingencias comunes y tener cubiertos, como mínimo, los períodos de cotización siguientes:

  • Si la incapacidad deriva de enfermedad común y el trabajador es menor de 26 años, la mitad del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplió 16 años y la fecha del hecho causante.
  • Si la incapacidad deriva de enfermedad común y el trabajador tiene cumplidos los 26 años, un cuarto del tiempo transcurrido entre la fecha en que haya cumplido los 20 años y la del día en que se hubiese producido el hecho causante, con un mínimo en todo caso de 5 años de cotización. Además, una quinta parte del período de cotización exigido debe estar comprendido dentro de los 10 años inmediatamente anteriores a la fecha del hecho causante.
  • Si la incapacidad deriva de enfermedad profesional o de accidente, ya sea éste de trabajo o no, no se exige ningún período previo de cotización.

A efectos de acreditar el período mínimo de cotización, se computarán los días que falten para agotar el período de duración de la Incapacidad Temporal y también los días cuota, es decir, los días correspondientes a las pagas extraordinarias de Julio y Diciembre.
Situaciones asimiladas al alta: A efectos de esta prestación, se consideran situaciones asimiladas al alta las siguientes:

  • La excedencia forzosa del trabajador designado o elegido para un cargo público.
  • El traslado del trabajador por su empresa a centros radicados fuera del territorio nacional.
  • El desempleo total y subsidiado.
  • El paro involuntario subsiguiente al agotamiento de las prestaciones por desempleo.
  • Trabajadores en paro involuntario excluidos legalmente del régimen de desempleo o que no hayan tenido derecho a las prestaciones del mismo a pesar de haber perdido su ocupación sin causa a ellos imputable.
  • Períodos de inactividad de los trabajadores fijos de temporada.
  • Cumplimiento de condena o sanción, objeto de amnistía laboral.
  • Perceptores de la ayuda equivalente a la jubilación anticipada.
  • Situación de alta especial por huelga o cierre patronal.
  • El primer año con reserva de puesto de trabajo del período de excedencia por el cuidado de cada hijo.

Extinción del contrato en estos supuestos: La Incapacidad Permanente Total es causa de extinción del contrato de trabajo. No obstante, producida la extinción de la situación de Incapacidad Temporal con declaración de Incapacidad Permanente Total para la profesión habitual, cuando a juicio del órgano de calificación la situación de incapacidad del trabajador vaya a ser previsiblemente objeto de revisión por mejoría que permita su reincorporación al puesto de trabajo, subsistirá la suspensión de la relación laboral con reserva del puesto de trabajo durante un período de dos años a contar desde la fecha de la resolución por la que se declare la Incapacidad Permanente.
Los trabajadores que hubieran cesado en la empresa por habérseles reconocido una Incapacidad Permanente Total y después de haber recibido prestaciones de recuperación profesional hubieran recobrado su plena capacidad laboral, tendrán preferencia absoluta para su readmisión en la última empresa en que trabajaron, en la primera vacante que se produzca en su categoría o grupo profesional. Si, tras el tratamiento recuperatorio, continuaran afectos de una Incapacidad Permanente Parcial, tendrán preferencia absoluta para su readmisión en la primera vacante que se produzca y que resulte adecuada a su capacidad laboral.

La compatibilidad de la Incapacidad Permanente Total con el Trabajo, la situación de Desempleo y la Jubilación: En caso de Incapacidad Permanente Total para la profesión habitual, la pensión vitalicia correspondiente será compatible con el salario que pueda percibir el trabajador en la misma empresa o en otra distinta, debiendo comunicar tal circunstancia al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
Cuando el trabajador está percibiendo la prestación o subsidio por Desempleo y pasa a ser pensionista de Incapacidad Permanente, podrá optar entre seguir percibiendo la prestación o subsidio por Desempleo hasta su agotamiento o la pensión que le corresponda por la incapacidad.
Cuando el trabajador pierde un trabajo como consecuencia de haber sido declarado afecto de una Incapacidad Permanente Total podrá optar, si reúne los requisitos para causar prestación por Desempleo, entre percibir la prestación de Desempleo que le corresponda hasta su agotamiento o la pensión de Incapacidad Permanente. Se entenderá que el trabajador ha optado por la pensión de Incapacidad Permanente cuando la haya sustituido por una indemnización a tanto alzado.
Cuando un incapacitado permanente total pierda o se le suspenda un trabajo compatible con su situación de pensionista por Incapacidad Permanente, tendrá derecho a percibir la prestación o subsidio por Desempleo que le corresponda además de la pensión de Incapacidad Permanente.
Es incompatible la pensión de Jubilación con la Incapacidad Permanente Total, por todo lo cual, quien pudiera tener derecho a ambas deberá optar por una o por otra.

La Incapacidad Permanente Absoluta: Se entenderá por Incapacidad Permanente Absoluta, para todo trabajo, la que inhabilite por completo al trabajador para toda profesión u oficio.
La prestación económica correspondiente a la Incapacidad Permanente Absoluta consistirá en una pensión vitalicia del 100% de la base reguladora.
Cuando la situación de incapacidad deriva de una contingencia profesional (accidente de trabajo o enfermedad profesional) se perciben 12 pagas al año. Si, por el contrario, se debe a accidente no laboral o enfermedad común, se perciben 14, una por cada mes del año más una extraordinaria en Junio y otra en Noviembre.
Esta prestación pasa a denominarse Pensión de Jubilación al cumplir el beneficiario 65 años, pero sin que ello implique modificación alguna de las condiciones de la prestación que venía percibiendo.
La base reguladora de la prestación varía según cuál sea la causa de la que derive la Incapacidad Permanente. En caso de accidente de trabajo o enfermedad profesional, la base reguladora anual será la cantidad que resulte de sumar el salario diario, multiplicado por 365 días del año, las gratificaciones y pagas extraordinarias en cómputo anual, los beneficios o participación en los ingresos según lo percibido en el año anterior al accidente y el producto de multiplicar por 273 el cociente resultante de dividir los complementos salariales del año anterior entre el número de días efectivamente trabajados en dicho período. La base reguladora dividida entre 12 determina la base reguladora mensual.
En caso de accidente no laboral, cuando el beneficiario se encuentre en alta o situación asimilada, la base reguladora será el cociente que resulte de dividir por 28 la suma de las bases de cotización del interesado durante un período ininterrumpido de 24 meses elegidos por los beneficiarios dentro de los 7 años anteriores a la fecha en que se cause el derecho a la pensión.
En caso de enfermedad común (en alta, situación asimilada o de baja) y en caso de accidente no laboral (cuando el interesado no se encuentre en alta o situación asimilada) la base reguladora es el cociente que resulte de dividir por 112 las bases de cotización del interesado durante los 96 meses anteriores a aquel en que se produzca el hecho causante.
El cómputo de dichas bases se realizará de la siguiente forma:

  • Las bases correspondientes a los 24 meses anteriores a aquel en que se produzca el hecho causante se computarán en su valor nominal.
  • Las restantes bases de cotización se actualizarán de acuerdo con la evolución que haya experimentado el Índice de Precios al Consumo (IPC) desde los meses a que dichas cotizaciones correspondan hasta el mes inmediato anterior a aquel en que se inicie el período de bases no actualizables.
  • Cuando el período mínimo de cotización sea inferior a 96 meses, se tomarán en consideración las bases correspondientes al período exigible, se actualizarán las anteriores a los últimos 24 meses y la suma de todas ellas se dividirá por el número de meses exigibles, multiplicado por 1,1666.

Beneficiarios: Para tener derecho a la prestación por Incapacidad Permanente Absoluta se requiere:

    • Haber sido declarado afecto de una Incapacidad Permanente Absoluta para todo trabajo.
    • Estar afiliado a la Seguridad Social. No se requiere estar en alta o situación asimilada, si bien en tal caso los requisitos varían.
    • Se requiere tener menos de 65 años en la fecha del hecho causante y no reunir los requisitos exigidos para acceder a la pensión de Jubilación contributiva si la incapacidad deriva de contingencias comunes.
    • Se requiere tener cubierto como mínimo los períodos de cotización siguientes:
      • Si la incapacidad deriva de enfermedad común y el trabajador está en alta y es menor de 26 años, se requiere tener cubierta la mitad del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumpla 16 años y la fecha del hecho causante.
      • Si la incapacidad deriva de enfermedad común y el trabajador está en alta y tiene cumplidos los 26 años, se requiere tener cubiertos un cuarto del tiempo transcurrido entre la fecha en que se hayan cumplido los 20 años y la del día en que se hubiese producido el hecho causante, con un mínimo en todo caso de 5 años de cotización. Además, una quinta parte del período de cotización exigido debe estar comprendido dentro de los 10 años inmediatamente anteriores a la fecha del hecho causante.
      • Si la incapacidad deriva de enfermedad profesional o de accidente, ya sea este último de trabajo o no, no se exige ningún período previo de cotización si el trabajador está en alta en la Seguridad Social al tiempo del hecho causante.
      • Si la incapacidad deriva de enfermedad común o accidente no laboral y el trabajador no está en alta en la Seguridad Social, se exige un período mínimo de cotización de 15 años, de los cuales tres al menos han de estar comprendidos en los 10 años inmediatamente anteriores a la fecha en que se cause la pensión.

Hay que tener presente que la declaración de Incapacidad Permanente Absoluta, cuando el interesado no esté de alta, se producirá a instancia de parte y los efectos económicos únicamente se producirán desde el momento de la solicitud.
A los efectos de esta prestación se consideran situaciones asimiladas al alta las siguientes:

  • La excedencia forzosa del trabajador designado o elegido para cargo público.
  • Traslado del trabajador por la empresa a centros de trabajo radicados fuera del territorio nacional.
  • El desempleo involuntario total y subsidiado.
  • El paro involuntario que sigue al agotamiento de las prestaciones por desempleo.
  • Trabajadores en paro involuntario excluidos legalmente del régimen de desempleo.
  • Períodos de inactividad de los trabajadores fijos de temporada.
  • Los perceptores de la ayuda equivalente a la jubilación anticipada.
  • La situación de alta especial por huelga legal o cierre patronal.
  • El primer año con reserva de puesto de trabajo del período de excedencia por el cuidado de cada hijo.

La Incapacidad Permanente Absoluta es causa de extinción del contrato de trabajo. No obstante, producida la extinción de la situación de Incapacidad Temporal con declaración de Incapacidad Permanente Absoluta para todo trabajo, cuando a juicio del órgano de calificación la situación de incapacidad del trabajador vaya a ser previsiblemente objeto de revisión por mejoría que permita su reincorporación al puesto de trabajo, subsistirá la suspensión de la relación laboral con reserva del puesto de trabajo durante un período de dos años a contar desde la fecha de la resolución por la que se declare la Incapacidad Permanente.
Los trabajadores que hubieran cesado en la empresa por habérseles reconocido una Incapacidad Permanente Absoluta y después de haber recibido prestaciones de recuperación profesional hubieran recobrado la plena capacidad laboral, tendrán preferencia absoluta para su readmisión en la última empresa en que trabajaron en la primera vacante que se produzca en su categoría o grupo profesional.
Si tras el tratamiento recuperatorio continuaran afectos de una Incapacidad Permanente Parcial, tendrán preferencia absoluta para su readmisión en la primera vacante que se produzca y que resulte adecuada a su capacidad laboral.

Compatibilidades de esta situación con el Trabajo, el Desempleo y la Jubilación: La pensión vitalicia por Incapacidad Permanente Absoluta no impide el ejercicio de aquellas actividades, sean o no lucrativas, compatibles con el estado del inválido y que no representen un cambio en su capacidad de trabajo a efectos de revisión. En estos casos, es preciso dar de alta y cotizar por el trabajador declarado afecto de una Incapacidad Permanente Absoluta que realice algún trabajo que dé lugar a su inclusión en el ámbito de la Seguridad Social.
         La Incapacidad Permanente Absoluta es incompatible con el desempleo y además es incompatible la pensión de Jubilación con la de Incapacidad Permanente Absoluta, por lo que quien pudiera tener derecho a ambas deberá optar por una o por otra.

4º)     La Gran Invalidez: Se entenderá por Gran Invalidez la situación del trabajador que, por consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, necesite la asistencia de otra persona para realizar los actos más esenciales de la vida, tales como vestirse, desplazarse, comer, etc.
La prestación económica correspondiente a la Gran Invalidez consistirá en una pensión vitalicia del 100% de la base reguladora, incrementada en un 50% destinado a que el inválido pueda remunerar a la persona que le atienda. Este incremento puede sustituirse por el alojamiento y cuidado en una institución asistencial pública de la Seguridad Social.
Cuando la situación de Gran Invalidez deriva de una contingencia profesional, accidente de trabajo o enfermedad profesional, se perciben 12 pagas al año. Si se debe a accidente no laboral o a enfermedad común se perciben 14, una por cada mes del año más una extraordinaria en Junio y otra en Noviembre.
Esta prestación igualmente pasa a denominarse Pensión de Jubilación al cumplir el beneficiario 65 años, pero sin que ello implique modificación alguna de las condiciones de la prestación que venía percibiendo.

Base reguladora: La base reguladora de la prestación económica  por Gran Invalidez es la misma que en la Incapacidad Permanente Absoluta. Al igual que en la Incapacidad Permanente Absoluta, el trabajador puede ser beneficiario de la prestación económica de Gran Invalidez incluso sin estar dado de alta en la Seguridad Social, siempre que esté afiliado, tenga menos de 65 años y no reúna los requisitos necesarios para acceder a la pensión de Jubilación si se trata de prestación derivada de contingencias comunes, haya sido declarado afecto de tal grado de incapacidad y haya cubierto los mismos períodos mínimos de cotización en idénticos plazos que se exigen para la Incapacidad Permanente Absoluta.
La Gran Invalidez es causa de extinción del contrato de trabajo. No obstante, producida la extinción de la situación de Incapacidad Temporal con declaración de Gran Invalidez, cuando a juicio del órgano de calificación la situación de Incapacidad del trabajador vaya a ser posiblemente objeto de revisión por mejoría que permita su reincorporación al puesto de trabajo, subsistirá la suspensión de la relación laboral con reserva del puesto de trabajo durante un período de dos años a contar desde la fecha de la resolución por la que se declara la incapacidad.
Los trabajadores que hubieran cesado en la empresa por habérseles reconocido una Gran Invalidez y después de haber recibido las prestaciones de recuperación profesional continuaran afectos de una Incapacidad Permanente Parcial, tendrán preferencia absoluta para su readmisión en la última empresa en que trabajaron en la primera vacante que se produzca y que resulte adecuada a su capacidad laboral.
La pensión vitalicia de Gran Invalidez no impide el ejercicio de aquellas actividades, sean o no lucrativas, compatibles con el estado del gran inválido y que no representen un cambio en su capacidad de trabajo a efectos de revisión, pero deberán comunicar tal circunstancia al INSS. En estos casos, es preciso dar de alta y cotizar por el trabajador declarado afecto de una Gran Invalidez que realice algún trabajo que dé lugar a su inclusión en el ámbito de la Seguridad Social. Por el contrario, es incompatible la pensión de Jubilación con la de Gran Invalidez, por lo cual quien tuviera derecho a ambas deberá optar por una u otra.

Recargo de las prestaciones de Incapacidad Permanente:

                   Todas las prestaciones económicas que tengan su causa en accidente de trabajo o enfermedad profesional se aumentarán según la gravedad de la falta cometida de un 30 a un 50%, cuando la lesión se produzca por máquinas, artefactos o en instalaciones, centros o lugares de trabajo que carezcan de los dispositivos de precaución reglamentarios, los tengan inutilizados o en malas condiciones, o cuando no se hayan observado las medidas generales o particulares de seguridad e higiene en el trabajo. Dicho recargo recae directamente sobre el empresario infractor.

         La revisión de la Incapacidad:
         El INSS podrá revisar de oficio o a instancia del interesado la incapacidad declarada así como su grado, en tanto el beneficiario no haya cumplido la edad de 65 años establecida para la pensión de Jubilación. No obstante lo dicho, podrá revisarse el grado de Incapacidad Permanente así como la prestación inicialmente reconocida, aunque el beneficiario tenga cumplida la edad de 65 años, si dicha incapacidad deriva de enfermedad profesional.
Toda resolución inicial o de revisión por la que se reconozca el derecho a las prestaciones de Incapacidad Permanente, en cualquiera de sus grados, hará constar necesariamente el plazo a partir del cual se podrá instar la revisión por agravación o mejoría del estado incapacitante. No obstante, si el pensionista por Incapacidad Permanente estuviere ejerciendo cualquier trabajo, bien por cuenta ajena o propia, el INSS podrá, de oficio o a instancia del propio interesado, promover la revisión con independencia de que haya o no transcurrido el plazo señalado en la resolución.
Las revisiones fundadas en error de diagnóstico podrán llevarse a cabo en cualquier momento en tanto el interesado no haya cumplido la edad de 65 años.

Efectos económicos comunes a las resoluciones declarativas de las incapacidades:
La resolución administrativa que reconoce el derecho a las prestaciones económicas de incapacidad es inmediatamente ejecutiva. (Surte efecto desde el momento en que se dicta). Sin embargo, puede retrotraer sus efectos económicos en los supuestos de prórroga de las prestaciones económicas de la situación de Incapacidad Temporal precedente ya extinguida por el transcurso del plazo máximo de duración de la Incapacidad Temporal o por el alta médica con propuesta de declaración de Incapacidad Permanente. En tales casos, el derecho a la prestación económica de Incapacidad Permanente se inicia desde la calificación que se entiende producida en la fecha de la resolución del Director Provincial del INSS, pero retrotrae sus efectos económicos a la finalización de la Incapacidad Temporal si las prestaciones de ésta durante la prórroga son inferiores a las de la incapacidad reconocida. Si la Incapacidad Permanente no está precedida de Incapacidad Temporal o ésta no se ha extinguido, el hecho causante se entiende producido en la fecha de emisión del dictamen propuesta del equipo de valoración de incapacidades y los efectos económicos se fijan en la misma fecha de emisión del dictamen propuesta.
         Cuando el interesado no se encuentre en situación de alta o asimilada al alta, la declaración de Incapacidad Permanente sólo tendrá lugar a instancia de parte y los efectos económicos sólo se producirán desde el momento de la solicitud.

         Pago de las prestaciones:
         El pago de las prestaciones por Incapacidad laboral Permanente correrá a cargo:

  • en caso de accidente común o accidente no laboral, del INSS;
  • en caso de accidente de trabajo o enfermedad profesional, del citado Instituto o, en su caso, Mutua correspondiente.

El empresario es el responsable de las prestaciones si ha incumplido su obligación de afiliar o dar de alta al trabajador en la Seguridad Social.

            La extinción, denegación y suspensión de las prestaciones:
            El derecho a la pensión de Incapacidad Permanente puede extinguirse por las siguientes causas:

  • por revisión de la incapacidad declarada;
  • por acceder a la pensión de Jubilación y optar por ella;
  • y, finalmente, por fallecimiento del beneficiario.

El derecho a las prestaciones económicas por Incapacidad Permanente podrá ser denegado o suspendido en los siguientes supuestos:

  • Cuando el beneficiario haya actuado fraudulentamente para obtener o conservar el derecho a las mismas.
  • Cuando la Incapacidad Permanente sea debida o se haya agravado a consecuencia de una imprudencia temeraria del beneficiario.
  • Cuando la Incapacidad Permanente sea debida o se haya agravado a consecuencia de haber rechazado o abandonado el beneficiario, sin causa razonable, el tratamiento sanitario que le hubiere sido indicado durante la situación de incapacidad.
  • Cuando el beneficiario, sin causa razonable, rechace o abandone los tratamientos o procesos de readaptación y rehabilitación procedentes.

Las prestaciones recuperadoras y el subsidio de recuperación:
Declarada la existencia de una Incapacidad Permanente, podrá reconocerse por el IMSERSO la procedencia de prestaciones recuperadoras. Estos procesos de recuperación profesional podrán comprender el tratamiento sanitario adecuado, especialmente la rehabilitación funcional, la orientación profesional y la formación profesional para readaptación al trabajo habitual anterior o para reeducación para un nuevo oficio o profesión.
         Los trabajadores que hayan sido declarados afectos de una Incapacidad Permanente Parcial o Total para la profesión habitual que se sometan a procesos de recuperación, percibirán un subsidio cuya cuantía será del 75% de la base que hubiera servido para fijar la cuantía del subsidio por Incapacidad Temporal de la que haya derivado la invalidez.

Las Lesiones Permanentes No Invalidantes:
    Se entiende por Lesiones Permanentes No Invalidantes aquellas lesiones, mutilaciones y deformidades de carácter definitivo causadas por accidentes de trabajo o enfermedades profesionales que, sin llegar a constituir una Incapacidad Permanente, supongan una disminución o alteración de la integridad física del trabajador y aparezcan recogidas como tales en disposiciones legales.
          Los trabajadores por cuenta ajena afiliados y en alta o situación asimilada al alta que hayan sido dados de alta médica tras haber sufrido un accidente de trabajo o padecido una enfermedad profesional, a resultas de lo cual les haya quedado una lesión, mutilación o deformación incluida en el baremo oficial, tendrán derecho a una indemnización sin perjuicio de su derecho a continuar al servicio de la empresa.
          La indemnización por la Lesión Permanente No Invalidante será una cantidad a tanto alzado fijada en el propio baremo que recoja la lesión y que se percibirá de una sola vez.
          Las cantidades tasadas en el baremo de Lesiones No Invalidantes se aumentarán según la gravedad de la infracción, de un 30 a un 50%, cuando la lesión se haya producido por la inobservancia de las medidas generales o particulares de seguridad e higiene en el trabajo o las elementales de salubridad o adecuación personal a cada trabajador, habida cuenta de las características y de la edad, sexo y demás condiciones del trabajador.
          La responsabilidad del pago del recargo recaerá directamente sobre la empresa infractora y no podrá ser objeto de seguro alguno.
          El derecho al reconocimiento de las prestaciones prescribirá a los 5 años y el derecho al percibo de las prestaciones a tanto alzado y por una sola vez caducará al año, a contar desde el día siguiente al de haber sido notificada en forma al interesado su concesión.
          Si, como consecuencia de un accidente de trabajo o enfermedad profesional se produjeran lesiones, mutilaciones o deformaciones que sean totalmente independientes de las que hayan sido tomadas en consideración para declarar una Incapacidad Permanente en el grado correspondiente, las indemnizaciones que con arreglo al baremo correspondan por las referidas lesiones serán compatibles con las prestaciones económicas a que la Incapacidad Permanente dé derecho. Las indemnizaciones que procedan serán satisfechas por el INSS o por la Mutua.
          Será competencia del Director Provincial del INSS, a propuesta del equipo de valoración de incapacidades, la declaración de existencia de las Lesiones Permanentes No Invalidantes así como determinar la Mutua o empresa responsable y la indemnización que proceda.

Ibermutuamur

Documentación de prevención de riesgos laborales elaborada por Ibermutuamur Corporación mutua


 

 
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