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Contenido
Espectroscopía. Intro
Espectroscopía atómica
Fotometría de llama
Emisión atómica
Emisión de plasma
Absorción atómica
Fluorescencia molecular
Métodos electroquímicos


Espectrometría de emisión de plasma

 

El plasma está constituido por un gas fuertemente ionizado. En la tierra no existe pero si en la corona solar, espacios interesterales,....permite alcanzar temperaturas de 5000 a 10.000 K. El número de átomos excitados y los distintos niveles de excitación son muy grandes. Los plasmas analíticos reciben distintos nombres, haciendo referencia a como se forman, DCP es el pasma eléctrico de corriente continua. Generalmente se usa como gas plasmógeno: argon o helio. El helio alcanza mayores temperaturas pero tiene menos densidad, al producirse la nebulización la capacidad es menor que la del argon. En el DCP el plasma se produce sometiendo el gas plasmógeno a altas diferencias de potencial. En la formación del plasma: 1.- ionización del gas: paso de una corriente electrica a través del gas (chispa), 2.- conservación de la ionización: las partículas del plasma han de estar en continuo movimiento ya que el calor es consecuencia de los choques. El movimiento en función de que sea un campo electrico, magnético, o ambos dará lugar a los diferentes tipos de plasma.

En un espectrometro de plasma el equipo instrumental; la muestra en disolución aunque a veces se puede utilizar en forma sólida (los aparatos han de disponer de hornos para la volatilización). La muestra por una bomba peristáltica es arrastrada con un ángulo de 90º al gas plasmógeno. Se alcanzan altas temperaturas, el espectro es rico en líneas, un monocromador con gran poder de dispersión. Como detector siempre se utilizan tubos multiplicadores.

Aplicaciones analíticas

Las altas temperaturas alcanzadas aumentan el número de elementos que se pueden determinar, tanto cualitativa como cuantitativamente, ya que la temperatura se puede estabilizar. Presenta una gran versatilidad y exactitud, reproductibilidad permitiendo trabajar con muy pequeños volúmenes de muestra, rebajando considerablemente los límites de detección. Se emplea en el analisis de metales, líquidos biológicos, usándose junto a la cromatografía de gases en la determinación del plomo en sangre, arsénico, antimonio, plomo en aire y agua.

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