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Recursos de reposición y de súplica

El Libro III de la LPL regula los procesos impugnatorios, a los que cabe considerar como procesos especiales por razón de su fundamento jurídico - procesal que tiene por finalidad depurar la decisión dictada en un proceso principal.
A través del mecanismo de los procesos impugnatorios las partes, o incluso el Ministerio Fiscal, pueden intentar la reforma o anulación de las decisiones judiciales.
En el ámbito procesal laboral se puede distinguir, en primer lugar, entre recursos que se plantean ante el órgano jurisdiccional que ha dictado la resolución impugnada y recursos en los que el conocimiento de la impugnación corresponde a un órgano jurisdiccional distinto y superior a aquel que dictó la resolución impugnada. Pero, a diferencia de lo que ocurre en el proceso civil en el que el recurso ordinario típico es el de apelación y el extraordinario el de casación, en el proceso laboral, al ser la instancia única, no existe apelación o segunda instancia ni, por tanto, el recurso correspondiente.
Las decisiones de los Juzgados de lo Social y de las Salas de lo Social de los Tribunales Superiores de Justicia y de la Audiencia Nacional sólo son impugnables ante los órganos jurisdiccionales superiores de trabajo a través de recursos extraordinarios que exigen supuestos y causas taxativamente determinados por la ley y que limitan los poderes del órgano jurisdiccional que de ellos conoce, sin posibilidad de repetición del juicio.
Los recursos extraordinarios característicos son el de casación ante la Sala IV del Tribunal Supremo y el de suplicación ante las Salas de lo Social de los Tribunales Superiores de Justicia. Estos dos recursos no se plantean sucesivamente como una doble instancia, sino con carácter alternativo y en función del órgano judicial que haya dictado la resolución o sentencia recurrida, es decir, el de suplicación contra las resoluciones y sentencias dictadas por los Juzgados de lo Social y el de casación contra las resoluciones y sentencias dictadas en única instancia por las Salas de lo Social de los TSJ y de la Audiencia Nacional.

Recurso de reposición: Contra las providencias y autos que dicten los Jueces de lo Social podrá interponerse recurso de reposición, sin perjuicio del cual se llevará a efecto la resolución impugnada. Se trata de un recurso que debe ser conocido y resuelto por el mismo órgano que dictó la resolución que se impugna y que se substanciará de conformidad con lo prevenido en la LEC.
De acuerdo con la LEC el recurso de reposición debe interponerse dentro de los 3 días siguientes al dictado de la decisión impugnada, por escrito y citando la disposición infringida. Entregada copia del escrito a la parte recurrida para que lo impugne en plazo de 3 días si lo estima conveniente, el Juez resolverá por auto también dentro de un plazo de 3 días. El auto resolutorio del recurso de reposición es irrecurrible sin perjuicio de la responsabilidad civil que pueda exigirse al Juez y con la excepción de los supuestos expresamente previstos en la LPL.
Debe tenerse en cuenta que no cabe recurso de reposición contra providencias y autos que se dicten en procesos de conflictos colectivos y de impugnación de convenios.

Recurso de súplica: El recurso de reposición contra órganos jurisdiccionales colegiados, el denominado recurso de súplica, procede también en el ámbito laboral. En efecto, las providencias que no sean de mera tramitación y los autos que dicten las Salas de lo Social son recurribles en súplica ante la misma Sala. La regulación del recurso de súplica es similar a la del de reposición.

 

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